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Ergonomía mejorable La disposición de algunos mandos a lo largo del salpicadero no es del todo acertada ya que hay algunos detalles de ergonomía no muy bien resueltos. Me refiero, por ejemplo, al botón de los intermitentes de emergencia o a la pantalla central, que se encuentran ubicados muy a la derecha del conductor. Tampoco me gusta la localización de las teclas que dispone el conductor para manejar los elevalunas, espejos y bloqueo de los cristales traseros, ya que están algo escondidos y requieren apartar la vista de la carretera. Algo parecido le ocurre a las teclas que activan el sensor de aparcamiento, el sistema de búsqueda de aparcamiento y el chequeo de la presión de los neumáticos, escondidos detrás de la palanca de los intermitentes. En cuanto a la posición de la palanca de cambios, ninguna pega. Se encuentra muy a mano y es de un tamaño acertado. Los cambios se pueden hacer de manera totalmente automática o semimanual engranando la velocidad elegida con movimientos hacia arriba o hacia abajo, opción que no permite alcanzar regímenes de motor elevados. Detrás de la palanca, en la consola central, se disponen muy bien colocadas las teclas que accionan el modo sport de la caja de cambios –que permite cambios de marcha en regímenes de motor mayores–, la altura de la carrocería y el control de la dureza y de la suavidad de la suspensión. También está el botón del freno de mano eléctrico, que cuenta con dos posiciones: una normal y otra ‘reforzada’, que se acciona manteniendo unos segundos más la presión sobre la tecla, y que el fabricante recomienda utilizar en caso de aparcar en cuesta con un remolque, entre otras situaciones.
Prueba y Redacción: arpem.com
Abril 2009
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