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Prueba CHEVROLET CAPTIVA
2.2 184 Cv LTZ AWD Automático
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NUEVA MIRADA

Chevrolet ha actualizado el
Captiva estéticamente al mismo tiempo que ha renovado motores,
suspensión e interiores. Todos estos cambios han mejorado un modelo
que ya resultaba interesante en su anterior entrega, ahora se
posiciona como una de las mejores alternativas del segmento de los
SUV medianos.
Hermanos gemelos
Cuando apareció el
Captiva en el mercado allá por 2006, fue todo un éxito por su
diseño. Era un producto de la antigua
Daewoo que había sido adquirida por General Motors y fue uno de
los primeros nacidos de esa unión pensado y desarrollado para
venderse por todo el mundo bajo las diversas marcas del gigante GM,
por ejemplo
Opel Antara. Aunque las primeras unidades ya gozaban de un buen
espacio y acabados, estaban más pensados para los gustos del mercado
americano o asiático que para los estándares europeos. Ahora el
Captiva al igual que el
Opel Antara, ha sufrido un profundo lavado de cara que va más
allá que un simple restyling estético del
frontal o
unos nuevos
interiores.
No solo se mejoran los puntos débiles del
anterior modelo si no que se han potenciado otros nuevos, en
términos generales han realizado un buen trabajo y ahora se puede
apreciar claramente como ha escalado algunos puestos tanto
dinámicamente como en calidad.
Motorizaciones y acabados
Se comercializan dos mecánicas diesel de 2.2 litros
con potencias de
163 y
184 caballos y dos de gasolina de 2.4 y 3.0 litros con potencias
de
167 y
258 caballos respectivamente, todos con una caja manual de seis
velocidades excepto el más potente 3.0 V6 que viene asociado
obligatoriamente a una caja automática. Las dos versiones más
potentes de cada combustible tienen algunas diferencias con respecto
a las demás. Ambas cuentan con tracción integral y en el caso del
diésel se puede elegir entre la caja manual y la automática de seis
velocidades.
Los
acabados se denominan LS, LT y LTZ. El básico incluye seis airbags,
freno de estacionamiento eléctrico, ayuda de arranque en pendientes,
radio CD con MP3, toma auxiliar,
USB, seis
altavoces, Bluetooth, dirección asistida variable y
llantas
de 17 pulgadas. El siguiente nivel de acabados añade la
tercera
fila de asientos (siete plazas), climatizador, sensor de
aparcamiento trasero, velocidad de crucero, antinieblas delanteros,
sensor de lluvia y luces, tapicería mixta de tela/cuero,
navegador,
volante y
pomo del
cambio de cuero. El más lujoso es el modelo que ilustra nuestra
prueba, LTZ, en este acabado la tapicería es completamente de cuero,
los asientos
delanteros incluyen reglaje eléctrico (conductor) y calefacción,
las llantas
son de 19 pulgadas, el equipo de audio aumenta el número de
altavoces hasta ocho y los reposacabezas son activos.
El interior
Los
asientos son cómodos y con múltiples regulaciones para adaptarse
a cualquier talla, aunque con una sujeción lateral más bien escasa.
La visibilidad hacia atrás está algo limitada por los gruesos
pilares que para ciertas maniobras de cambio de carril o
incorporaciones hacen que sea una tarea algo más complicada de lo
normal. La capacidad en la
segunda
fila de asientos
es suficiente para que viajen dos personas muy cómodamente y tres
con ciertas apreturas. La
tercera fila, de serie en este acabado, es más amplia de lo que
parece y de lo que suele ser en la mayoría de rivales. Para
traslados cortos pueden viajar dos adultos con una comodidad
razonable, no ocurre lo mismo para trayectos de larga distancia en
los que el poco espacio para las piernas haría que fuera demasiado
incómodo, la altura es suficiente para pasajeros de hasta 1,75
metros pero su uso más lógico es para niños. El espacio del
maletero con las dos filas de asientos es de 477 litros, no es
de los mejores del segmento pero si es suficiente para cuatro o
cinco pasajeros. Si utilizamos las tres filas de asientos solo queda
disponible una estrecha franja de espacio de 97 litros. Si
necesitamos el máximo espacio posible basta con
abatir la
segunda fila de asientos, esta operación se realiza de forma
sencilla, desde el
maletero basta empujar los tiradores y el
maletero
se convierte en una enorme y plana plataforma de carga de 1.577
litros y 1,85 metros de longitud aproximada, dependiendo esta última
cifra de la altura de conductor y acompañante.
El
interior recibe unos ligeros cambios estéticos en la zona del
navegador, ahora dividido por una sección transversal del resto
de controles
de audio y climatización, el reloj horario pasa a estar
ligeramente inclinado junto con los controles de descenso o las
luces de warning. En general no son cambios profundos pero si con
buen resultado estético.
En carretera
La
sonoridad está bastante contenida al igual que las vibraciones,
resulta un coche bastante confortable en los trayectos de largo
recorrido. La suspensión filtra bien los baches, incluso en
conducción fuera de carretera y con baches de considerable
profundidad, la dirección asistida variable cumple su cometido
transmitiendo sensaciones al conductor y tiene un buen radio de giro
para que las maniobras en ciudad no resulten engorrosas. La
aceleración con el modo ECO conectado es muy limitada y pobre, si lo
desconectamos es razonablemente intensa y suave teniendo en cuenta
el peso cercano a las dos toneladas. El turbo compresor de geometría
variable, ya visto en el
Orlando o en el
Cruze, se emplea también en el
Captiva para dotarlo de mayor brío. El paso entre marchas es lo
suficientemente suave para que no se note y llegue a pasar
prácticamente desapercibido. En ciudad se maneja bien a pesar de su
tamaño, buen radio de giro y para aparcar contamos con la ayuda de
la cámara de
televisión trasera, de esta manera las maniobras se realizan con
precisión milimétrica. No se le puede tildar ni mucho menos de
deportivo sin embargo a la velocidad normal de uso es lo
suficientemente capaz para sacarnos de un adelantamiento apurado o
mantener un ritmo elevado en una pendiente aun a pesar de ir cargado
al máximo. Su comportamiento en curva está directamente relacionado
con la envergadura y el peso, en curvas de radio amplio se mantiene
firme a pesar de circular a velocidad elevada sin embargo en curvas
lentas no se encuentra tan cómodo. Sin ser exagerado, el balanceo de
toda la carrocería nos obliga a aflojar la marcha, a grandes rasgos
es muy cómodo y con una suspensión firme pero siempre prevaleciendo
el carácter eminentemente turístico.
En
cuanto a su comportamiento fuera del asfalto no deja de ser un SUV
con todo lo que eso implica, las capacidades off road no cuentan con
ninguna ayuda de tipo mecánico como reductoras o bloqueos de
diferencial. En condiciones normales va circulando con la potencia
del motor
en el eje delantero, si detecta pérdidas de tracción se envía fuerza
también al eje trasero. Esta forma de funcionar es lógica e
inteligente ya que de esta forma el consumo se contiene ya que la
mayor parte del tiempo los usuarios van circulando por asfalto y con
tracción delantera. Para los que ni siquiera tengan la intención de
pisar fuera del asfalto,
Chevrolet
ofrece una versión solo con tracción delantera (2.4 gasolina o 2.2
diesel). Por pistas más o menos “rotas” tiene un comportamiento
benévolo con los pasajeros pero no es un vehículo con el que
aventurarse por trialeras radicales. Además de la tracción integral
la única ayuda es un control de descenso con el que se limita la
velocidad a 30 kilómetros/hora y hace muy fácil circular por
terrenos delicados cuesta abajo. El
Captiva tiene una altura libre al suelo superior a la mayoría de
modelos de su competencia, sin embargo inexplicablemente lleva un
deflector delantero demasiado bajo que incluso llega a pegar con los
bordillos de las aceras al aparcar y que le penalizaría a la hora de
atacar algunas pendientes.
Rivales y conclusión
El
segmento del
Captiva es uno de los más reñidos del mercado en la actualidad,
los SUV de tamaño medio que se comercializan en nuestro mercado son
numerosos y están a muy alto nivel.
Hyundai Santa Fe,
Kia Sorento,
Honda CR-V o
Mitsubishi Outlander son algunos de sus representantes. En
asfalto el
Captiva
no es de los mejores pero tiene un comportamiento razonablemente
bueno, el mejor SUV de todos para circular por carretera es el
Mitsubishi Outlander aunque es ligeramente más pequeño por
tamaño. El
Outlander se sitúa a medio camino entre los SUV pequeños como el
Toyota Rav 4,
Ford Kuga o
Nissan Qashqai y los SUV más grandes como el
Captiva y los citados anteriormente, éstos últimos ya cuentan
con espacio como para ofrecer una tercera fila de asientos. Los
precios más favorables son para
Chevrolet y
Mitsubishi que prácticamente quedan empatados. Entre ambos, a
favor del
Captiva el mayor espacio, la
tercera fila más utilizable y en este caso particular el llevar
una caja de cambios automática opción no disponible en el
Outlander de 177 caballos (disponible solo para el de
156 caballos). El
Captiva ofrece unas aptitudes camperas ligeramente mejores que
el
Outlander pero cede bastante terreno en prestaciones puras y en
consumos.
Durante el mes de diciembre existe un descuento de
4.000 euros sobre el precio final que rebaja los precios del
Captiva
desde los 21.160 euros del
2.4 LS de gasolina con tracción delantera
hasta los 32.045 euros de la versión de nuestra prueba (2.2
LTZ AWD 184 cv Aut.), la versión
3.0 V6 de gasolina es la más cara de todas, 500 euros mas. El
nuevo motor
2.2 de 184 caballos es todo un acierto en prestaciones, suavidad
y es relativamente económico de consumos, de todos los modelos de la
gama es el más aconsejable. Por otro lado quien necesite un vehículo
con siete plazas y
maletero
deberá buscar en otros modelos ya que el
Captiva no deja de ser un cinco plazas con dos plazas extra de
regalo.
Según nuestro comparador
de seguros, el precio mínimo por asegurar a
todo riesgo un Chevrolet Captiva de 184 caballos de potencia
cuando el tomador de la póliza es un hombre de 35 años, con carné de
conducir desde 1995, que vive en Madrid y deja el coche en garaje
colectivo, es 796.33 euros. Este precio lo ofrece
Balumba y con una calidad de póliza, 5.81 puntos sobre 10. El
coste baja notablemente (hasta 398.54 Euros, precio que ofrece
Génesis Flexible con una calidad de 7.41) si se selecciona un
seguro a todo riesgo con
franquicia (en este caso la franquicia es 200 Euros).
¿te ha gustado?
A favor:
- Comodidad general (Los nuevos motores diésel son
más refinados y silenciosos, el nuevo
Captiva es muy confortable a cualquier velocidad
independientemente del firme)
- Espacio (Todo un acierto los siete asientos que
llevan la mayoría de versiones, además no le restan espacio al
maletero
cuando van plegados)
- Acabados (En el
interior se siente como un vehículo robusto y bien terminado, no
llega a tener los acabados de un
BMW pero son razonables)
- Diseño atractivo (Estéticamente lo más llamativo
es la nueva
parrilla frontal dividida, ésta conserva el aire de familia del
Chevrolet Cruze a la vez que gana en presencia)
En contra
- Depreciación (La depreciación puede ser un
elemento importante a tener en cuenta, sobre todo en los modelos más
lujosos y caros)
-
Maletero (Con la
tercera
fila de asientos
desplegada el maletero disponible es testimonial)
Texto: www.arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
Diciembre 2011
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