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Prueba BMW SERIE 5 TOURING 520d 184 Cv Steptronic

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¿COMBINACIÓN PERFECTA?

Probamos la recién llegada versión familiar del
Serie 5 en su versión de acceso y automática. Sorprendentemente las
cifras de aceleración, consumo y emisiones, apenas se diferencian
del manual y son, con diferencia, las mejores entre todos sus
rivales.
La ecología por bandera
A pesar de las apariencias de berlina grande y
lujosa esta cuarta generación del
Serie 5 Touring es una buena
muestra de las exigencias con el consumo y las emisiones que se
impone BMW. No solo la diferencia mínima en prestaciones con la
misma mecánica en versión manual, si no que además, entre todos sus
rivales cuesta encontrar a alguno que se le aproxime en eficiencia.
Las mejoras con respecto a la
versión anterior, ya bastante
equilibrada, han convertido al nuevo
Serie 5 en una máquina casi
perfecta y en referente para el resto de fabricantes. Tras probar en ARPEM el nuevo
Serie 5 berlina con la mecánica diésel de 245
caballos vamos a analizar ahora el
motor de acceso de la gama, 2.0d,
con la recién estrenada variante familiar. En la gama, muy numerosa
y variada, encontramos hasta cuatro mecánicas diésel y tres de
gasolina. Todas ellas con la opción de poder elegir cambio manual de
seis velocidades o automático de ocho, salvo el
535d que viene con
el automático de serie. Las potencias para los diésel van desde los
184 caballos del 2.0d, versión de nuestra prueba hasta los 300 del
535d. En gasolina el elenco de potencias oscila entre los 204
caballos del
523i hasta los 306 del
535i.
El interior
Es algo inevitable cuando miras con ojos críticos
el
interior de este
Serie 5, no somos capaces de sacar pega alguna a
unos acabados y materiales que nos parecen simplemente perfectos.
Mientras realizo la prueba por carretera mi compañero de viaje y yo
estamos charlando en un tono normal para una sala de estar, pero
estamos circulando por encima de 140 kilómetros por hora. La
insonorización del
interior es muy buena, y eso que este
motor nos
ha parecido más ruidoso que el
530d de nuestra anterior prueba, pero
claro, desde fuera. Los kilómetros se suceden, ya más de 400, y el
agotamiento ni tan siquiera hace acto de presencia y es que los
asientos delanteros son extremadamente cómodos, aunque se echa de
menos algo más de sujeción lateral. El ya conocido monomando del
iDrive aglutina la totalidad de funciones y ahora disponemos también
de todo el manual de instrucciones incorporado en él. Las puertas
disponen de cierre electrónico por 741 euros y el
maletero hace lo
propio por 648 euros. La
luneta trasera se puede abrir de forma
independiente, con el mando de la llave, para facilitar el acceso al
maletero sin necesidad de abrir todo el portón. La capacidad total
es de 560 litros que pueden aumentar hasta 1.670 si plegamos los
asientos traseros, 20 litros más que en el
modelo anterior.
Desmontar el cubre maletero es más fácil que nunca y los
asientos
cuentan con una división poco convencional: 40/20/40. Las plazas
traseras, al igual que ocurre en la berlina, están más pensadas para
llevar a solo dos pasajeros con bastante comodidad y a tres un poco
más incómodos, sobre todo el central. Los respaldos de los
asientos
traseros se pliegan por medio de sendas
palancas ubicadas en los
laterales del maletero. El
suelo del maletero se levanta como una
trampilla y deja un gran número de huecos
portaobjetos ocultos. Para
poder cargar objetos pesados y que afecte lo menos posible a la
dinámica de conducción todos los modelos Touring cuentan con
suspensión trasera autonivelante.
Opciones especiales
Toda la
Serie 5 viene con un equipo de serie
bastante completo pero el menú de opciones disponibles es tan
elevado que solo las opciones un poco más “especiales” merecen un
capítulo aparte. Muchos de estos sistemas fueron estrenados en el
Serie 7 y ahora llegan también a una berlina familiar de la
categoría del
Serie 5. Además de los más conocidos como el detector
de objetos en el ángulo muerto, sistema que nos avisa si algún
vehículo se encuentra en la citada posición mediante señales
visuales y vibratorias, o de otro sistema que nos avisa si nos
salimos de nuestro carril, contamos con un
asistente de ayuda al
aparcamiento. Por 637 euros este sistema detecta un hueco en el que
nuestro BMW es capaz de aparcar y lo único que tendremos que hacer
es manejar el acelerador y el freno. Eso si, el hueco ha de medir
más de seis metros para que el sistema pueda aparcar, así
cualquiera.
El sistema Speed Limit Info, 371 euros, mediante
una cámara situada en el espejo retrovisor informa al conductor de
los límites de velocidad que indican las señales de tráfico. Al
trabajar conjuntamente con el
navegador, memoriza estos límites y
los visualiza en el cuadro o mediante el Head up Display. El Head up
Display, 1.609 euros, es una pantalla que proyecta información
virtual en el cristal delantero. No solo las citadas limitaciones de
velocidad, también es capaz de proyectar las indicaciones del
navegador, alerta por cambio de carril o de la distancia del
vehículo que nos precede por medio del control de crucero activo,
entre otras muchas informaciones. El sistema de regulación activa de
la velocidad junto con la función Stop and Go, 1.794 euros, trabaja
en combinación con la
caja de cambios automática. Es capaz de
incidir en los frenos o en la gestión del
motor para mantener la
distancia que previamente le hemos marcado sobre el vehículo que nos
precede e incluso nos detiene si fuera necesario para prevenir un
impacto.
Otro de los sistemas interesantes y peculiares es
el
Surround View, 810 euros. Con él obtendremos una visión a través
de cinco cámaras de todo el perímetro de nuestro vehículo en una
sola imagen, que una vez proyectada en la
consola central parece
estar tomada desde una cámara situada a varios metros por encima de
nuestro techo. El resultado del montaje de todas estas cámaras es
extremadamente útil para maniobrar con los casi cinco metros del
Serie 5 en lugares muy estrechos en los que resultaría largo e
incómodo hacerlo sin la ayuda de alguien que nos dé indicaciones.
Y el que más me ha llamado la atención,
BMW Night
Visión con reconocimiento de peatones, por 2.315 euros. En la parte
delantera izquierda del coche se encuentra una
cámara infrarroja con
un gran angular. Con ella somos capaces de detectar los objetos que
emiten calor como por ejemplo animales o peatones, esta imagen sale
proyectada en blanco y negro en el monitor central del
salpicadero.
Es capaz de detectar objetos a 300 metros de distancia por lo que el
margen para que el conductor pueda reaccionar es más que suficiente.
Resulta muy útil en carreteras secundarias sin iluminación donde
seremos capaces de detectar, incluso antes de llegar a una curva, si
nos acercamos a viandantes o cualquier animal salvaje que se
encamine hacia la carretera.
La joya de la corona
El
motor 2.0d es una de las mecánicas más
equilibradas de la gama
BMW y resulta clave para el buen resultado
final que obtiene este modelo. No solo es refinado y silencioso como
comentábamos, si no que además es suave y lineal en su entrega de
potencia. No hay que olvidar que estamos hablando de un dos litros
de cuatro cilindros. Los 184 caballos y su par de 380 Nm desde 1.900
hasta 2.750 revoluciones logran unas prestaciones tales que hacen
plantearse para que necesitamos más. La velocidad punta que alcanza
es de 220 kilómetros por hora y la aceleración de cero a 100
kilómetros/hora de 8,3 segundos (222 kilómetros/hora en la versión
manual). Si las prestaciones ya parecen interesantes para tratarse
de una berlina familiar los consumos terminan por convencer a
cualquiera. La cifra más elevada corresponde al consumo urbano y se
queda en 6,2 litros. Para carretera se conforma con 4,5 litros y la
media obtenida es de 5,1 litros cada 100 kilómetros, todo ello según
cifras oficiales. Durante la prueba por carretera de largo
recorrido, lo más parecido a un viaje, logramos un consumo medio de
siete litros con tres pasajeros y tratando de mantener una velocidad
media de 140 kilómetros por hora o incluso más. El sistema
Start/stop y la función de regeneración de la energía de frenado que
colaboran para hacer menos tragón al
530d, forman parte del
equipamiento de serie de toda la gama ya sea Touring o berlina.
Nuestra unidad disponía de la opción de control electrónico de la
suspensión, 1.505 euros. Contamos con cuatro opciones de regulación:
confort, normal, sport y sport plus. La respuesta a la hora de
adelantar en carreteras de doble sentido es algo lenta si lo
intentamos con los modos de conducción “confort” o “normal”
activados. Sin embargo con el modo sport o sport plus además de
modificar la suspensión actúa sobre la respuesta del acelerador del
2.0d, que mejora lo suficiente como para darnos cuenta de lo que
puede llegar a estirar esta mecánica. Las unidades del
2.0d que no
equipan la suspensión “inteligente” cuentan con un compromiso entre
deportividad y comodidad perfecto, esto no es una crítica a la
suspensión inteligente muy recomendable, si no una alabanza a los
tarados de suspensión de la convencional.
Otra de las opciones que afectan a la dinámica de
conducción es la Dirección Integral Activa, 2.025 euros. Con este
sistema, la asistencia varía en función de la velocidad además de
variar el ángulo de giro de las ruedas delanteras y de las traseras.
Todos los datos de aceleración, movimientos de volante, aceleración
lateral e incluso el giro del propio coche sobre su eje, son
analizados por la unidad de control para proporcionar la mejor
direccionalidad posible.
Rivales
Con todas las virtudes citadas el
2.0d de
BMW en
versión Touring cuenta con argumentos suficientes para convertirse
en uno de los vehículos más perfectos de nuestro panorama y sobre
todo de su segmento. Y es que lo tiene todo, es un familiar con gran
capacidad, tiene un alto rendimiento con muy poco consumo y
emisiones y su conducción llega a ser divertida por sus
prestaciones, además su línea, a pesar de tratarse de un coche
familiar resulta estimulante por su diseño. Dicho esto los rivales
hay que buscarlos con sumo cuidado ya que estamos hablando de las
versiones familiares más lujosas del mercado.
El
Audi A6 Avant 2.0 TDI 170 Multitronic o el
Mercedes Clase E 200 CGI BlueEfficiency Estate Automático son los
más parecidos por configuración mecánica, prestaciones y tamaño. El
BMW es el vencedor absoluto en prestaciones y consumos, en cuanto a
emisiones contaminantes el
motor 2.0d del Serie 5 arrasa a sus
contrincantes y tan solo la versión
2.0 TDIe del Audi A6 le iguala
en emisiones pero no es automático ni cuenta con una potencia capaz
de hacerle frente ya que dispone solo de 136 caballos.
El espacio de maletero es similar en
Audi y
BMW, el
Mercedes se lleva el primer puesto con cerca de 130 litros más de
capacidad sobre sus rivales.
En cuanto al precio el más caro resulta el
Mercedes, 48.844 euros, seguido a poca distancia por el
BMW, 46.946
euros, y el
Audi, 42.340 euros, que se distancia en más de 6.000
euros del
Mercedes.
BMW y
Mercedes ofrecen los mismos gadgedts
tecnológicos pero
BMW ofrece algo más dinámicamente que el resto y
de ahí un precio que se queda a poca distancia del más caro. Aún así
yo no lo dudaría y me decidiría claramente por el
BMW.
A favor
- Consumos y emisiones (Las mejores por el momento
en su segmento).
- Sonoridad (Desde el interior apenas se percibe el
motor, desde fuera es algo ruidoso).
- Equipamiento (Todas las mecánicas admiten las
mismas opciones, el hecho de ser el
motor de acceso no le excluye de
poder equiparse como los más potentes).
En contra
- Precio (Es un modelo al que cuesta encontrar
defectos, pero el precio es elevado).
- Plaza central trasera (Como siempre, dos son
compañía y tres multitud).
Texto: arpem.com
Fotos Exteriores: Alex Blanco
Fotos Interiores: Jose Robledo
Enero 2011
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