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PISANDO LOS TALONES AL M3
En medio del ciclo de vida BMW mejora levemente la Serie 3. La elección del techo duro retractil convierte al Serie 3 en un vehiculo tan silencioso con la versión coupé. Junto con los leves cambios estéticos el motor del 335i sustituye los dos turbos por un solo mas sofisticado.
Adiós a la lona Aunque los cambios introducidos en las versiones
2011 del
335i Cabrio son prácticamente inapreciables salvo para un
verdadero experto,
Versiones del cabrio Existe una gran gama mecánica para la versión
cabrio del
Serie 3: tres motores diésel
El equipo de serie de este modelo cuenta con ocho airbags, control de estabilidad, control de tracción, distribución electrónica de la frenada y control de frenada en curva. Nuestra unidad de pruebas llevaba la opción denominada paquete M. Éste incluye el volante de cuero con el logo M, los asientos delanteros envolventes, suspensión deportiva rebajada 15 milímetros, llantas de 18 pulgadas con neumáticos 255/35 18 en el eje trasero y 225/40 18 en el delantero. Otro detalle más es que lleva molduras con el logo M en el marco de entrada.
Interior En cuanto a la calidad del
interior hay poco que decir, es la
habitual de los
BMW más
deportivos: materiales y ajustes de primera con un diseño deportivo
y sin estridencias. El acceso a las plazas traseras, solo dos, no es muy cómodo incluso con el techo abierto, con el techo cerrado empeora. El espacio en estas plazas en contra de lo que pudiera parecer es muy escaso, y las piernas se quedan encajadas en los rebajes del respaldo del asiento delantero. Esto en el mejor de los casos, ya que si el pasajero del asiento delantero mide más de 1,80 metros el espacio en la plaza trasera es realmente justo. La situación empeora con el techo cerrado, la altura es escasa y la posición del respaldo, demasiado vertical, obliga a adoptar una postura incómoda a los dos sufridos pasajeros traseros. Las dos plazas delanteras tienen unos butacones de primera clase, correcta sujeción lateral y dureza óptima del asiento que evita el cansancio con el uso prolongado. La banqueta tiene la última sección extensible por lo que junto con los reglajes de volante se logra una postura a la medida de cualquier talla. El grueso volante tiene un nuevo diseño y todas las funciones del iDrive han sido mejoradas.
En carretera, sorprendente Tras haber pasado un día entero exprimiendo a fondo
en el Circuito del Jarama toda la Serie M de
BMW, me toca
probar al día siguiente este modelo que le viene pisando los talones
al
Serie 3 M
en la lista de precios: el
335i. Al principio pensaba
que la diferencia en potencia (114 caballos) y por tanto en
sensaciones entre ambos iba a ser abismal y que me iba a parecer
“poca cosa”. El 335i cuenta con un valor añadido ya que en autovía y a velocidades legales el consumo puede llegar a ser de ocho litros/100 kilómetros. En conducción deportiva se eleva hasta cerca de 15 litros/100 kms o más pero teniendo en cuenta las prestaciones que ofrece a cambio se puede catalogar a este motor como muy poco “bebedor”. Las sensaciones a bordo de este modelo llevado al límite son siempre muy tranquilizadoras, es siempre muy noble. Por mucho que intentemos poner en compromiso la estabilidad, siempre responde con una suavidad que se transforma en eficacia si sabemos aprovecharla. El control de estabilidad corrige los errores o excesos y nos frena para evitar males mayores, si en lugar de desconectarlo (algo absolutamente desaconsejable) tratamos de conducir con mayor suavidad y trazando correctamente la entrada en curva la interferencia de este sistema se hace menos patente y la velocidad de paso por curva es mucho más elevada. Incluso cuando intentamos forzar la situación y frenamos a tope en pleno apoyo, la respuesta es la más inesperada de todas: neutralidad. El coche mantiene siempre la trayectoria, el sistema que controla la frenada en curva se encarga de que siga nuestras indicaciones de volante por muchos apuros y torturas a los que le sometamos. Con tanta electrónica encargándose de nuestra
seguridad el umbral de pérdida de control de este modelo está tan
lejano que quién tenga un accidente será porque haya sobrepasado los
límites de la física de forma intencionada. Si queremos aumentar las sensaciones de aceleración y respuesta, ya de por si excelentes, basta con apretar el botón Sport situado tras la palanca de cambios. En ese momento la respuesta al acelerador es más rápida todavía y las marchas se apuran más antes de pasar a la superior. La dirección es muy directa y para hacer cambios de dirección rápidos en conducción deportiva o realizando un eslalon no es necesario mover demasiado el volante de lado a lado, de hecho las vueltas que tiene que dar el volante para llegar de un tope a otro no llegan a completar ni tan siquiera dos vueltas. Para realizar una conducción deportiva es más aconsejable y sobre todo divertido, hacerlo en modo manual con las levas en el volante o por medio de la palanca del cambio, el cambio de doble embrague es rápido, progresivo y sobre todo muy deportivo. La conducción con el techo cerrado no se diferencia de la de cualquier modelo coupé, al menos yo no soy capaz de distinguirla, pero con el techo abierto la rigidez aun siendo muy elevada no es igual. Al pasar por baches pronunciados se nota un leve “agitamiento” de la carrocería que se percibe a través del volante, es muy leve y no sucede en todos los baches pero con el techo cerrado no ocurre. La conducción sin techo es muy placentera tanto por ruido como por la incidencia del viento pero solo mientras rodemos a velocidades moderadas. A partir de 120 kilómetros/hora comienza a resultar molesto el viento, aunque mejora con el deflector trasero que cubre las dos plazas de atrás no es el mejor cabrio de su segmento para rodar a velocidades elevadas descapotado.
¿Uno mejor que dos? El responsable de este comportamiento sorprendente
es el nuevo motor. En la anterior
versión del
335i eran dos turbos de
pequeño tamaño, uno para cada tres cilindros, los encargados de
alcanzar los 306 caballos. El
BMW Z4 y
el recién aparecido
Serie 1 M
siguen utilizando este propulsor. La progresividad viene aderezada con un electrizante sonido de fondo que acompaña a la subida de revoluciones y que nos incita hundir más el pie del acelerador. El sistema de distribución Valvetronic regula continuamente la carrera de las válvulas. Este sistema es sofisticado y caro pero el hecho es que ahora este motor es muy rápido, progresivo y tiene menor consumo y emisiones.
Rivales y conclusión La élite de los cabrios de cuatro plazas y altas
prestaciones lo forman el
Audi S5 Cabrio 3.0 TFSI Quattro S Tronic, el
Mercedes Clase E350 CGI BlueEFFICIENCY Cabrio y el
Infiniti G37 Cabrio GT Premium Automático. El más caro y potente
es el
Audi que
además cuenta con sistema de tracción integral, su capacidad en
general tanto de maletero como para los pasajeros es de las mejores
junto con el
Mercedes.
A favor - Prestaciones (Sorprende por sus cifras y por las buenas sensaciones al volante) - Acabados (Es un BMW, y con el Paquete M y las opciones de nuestra unidad no hay lugar a ninguna crítica posible). - Consumos (Tiene un consumo contenido que no se corresponde con las prestaciones elevadas de su motor).
En contra - Maletero (Con el techo abierto la capacidad queda reducida a la mínima expresión). - Plazas traseras (Para tratarse de un Serie 3 el espacio que queda para los pasajeros es muy escaso, el respaldo vertical contribuye a hacer más incómodas estas plazas). - Precio (Aunque es muy equilibrado en su conjunto y ofrece un plus de deportividad que no tiene el resto, hay mucha oferta que ofrece también calidad y algo más de espacio).
Texto: Gregorio Patiño Fotografías: Alex Blanco Junio 2011 |
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