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Valoración He vuelto a jugar a la lotería. No nos engañemos, todos, de jóvenes hemos soñado con tener un superdeportivo, algo que casi nadie consigue, y de estos últimos, normalmente lo logran cuando ya no son tan jóvenes y el éxito en el trabajo o los negocios se lo permiten. Lo que ocurre es que para entonces, además de dinero, se suele tener pareja e hijos, con lo que el sueño del superdeportivo se suele seguir quedando en eso, en un sueño. Sin embargo, si el superdeportivo con el que sueño, además de tener una aceleración y potencia brutal, fuese uno de los coches más seguros del mercado, tuviese la comodidad y habitabilidad de una berlina de lujo, la capacidad de carga para poder viajar cómodamente los cuatro miembros de la familia y encima, me permitiese salir de la carretera con lo que me ahorro el TT para ir de caza o a la finca... lo mismo a mi mujer/marido no le parecería tan mal que nos lo compremos... y todo esto es lo que ofrece el X5M. La posibilidad de sentir las prestaciones de un deportivo puro, la comodidad que una berlina de representación tiene que ofrecer, la tranquilidad de saber que voy a buscar a mis hijos al colegio con un vehículo dotado de las más altas medidas de seguridad activas y pasivas, la capacidad de carga para poder meter más maletas que en la mayoría de las berlinas cuando nos vayamos de vacaciones... Su precio no es barato, pero es que va a ser muy difícil encontrar un “todo en uno” que te ofrezca tantas posibilidades y a tan alto nivel. Como parte negativa, tengo que decir que esta unidad de pruebas tenía un defecto imperdonable, y es que lo tenía que devolver... En BMW no tienen corazón.
Prueba y Redacción: Miguel Ángel Fernández Fotografías: Mar Loeches / M.A.F. Abril 2010 |
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