|
|
|
|
 |
Prueba BMW X1 2.0d xDrive 177 Cv

|

Al volante de todo un BMW
La posición de conducción y la calidad del
habitáculo
rayan un alto nivel. Con el típico salpicadero orientado hacia el
conductor, todos los mandos y los materiales son los habituales en
la firma de la doble hélice, lo que garantiza una conducción
eficiente con gran información disponible y unas piezas robustas y
perfectamente ensambladas para evitar crujidos y ruidos molestos,
algo fundamental en un vehículo con ciertas posibilidades fuera del
asfalto. No obstante hay algún detalle a revisar, como la capilla
que cubre el
cuadro de instrumentos, de un plástico duro de calidad
mejorable, así como algunos remates localizados entre el tapizado
del techo y el marco del parabrisas. Los
asientos son muy cómodos y gracias a sus diferentes reglajes es
muy fácil adoptar una óptima postura al
volante. Como
ocurre en otros
BMW,
el apoyo del pie izquierdo se encuentra algo desplazado hacia la
puerta, posición incómoda que se agrava al ir sentados más altos que
en un
Serie 1. Si se conduce con el asiento alzado al máximo, no se
tiene la sensación de altura que ofrecen otros todocamino de
carrocería más alta. Esta circunstancia y el recorrido corto de las
suspensiones hacen que al
volante
parezca que conduzcamos un turismo más que un todo camino.
Ya que es un coche de claro enfoque familiar con una amplia
clientela potencial, desde los más jóvenes hasta un público más
maduro, se han cuidado los detalles prácticos para el día a día. Es
el caso de los numerosos huecos para portar todo tipo de objetos,
algo que se echa de menos en la
Serie
1. Así, en las puertas delanteras hay espacio para llevar
botellas de hasta un litro, en las traseras de hasta 0,7 litros,
además de un eficaz portalatas delantero de quita y pon, que no
molesta en exceso al acompañante y se guarda cuando no se utiliza en
un cajón bajo el
apoyabrazos,
y otro doble atrás ubicado en el
apoyabrazos central. Debajo de la moqueta del
maletero hay
varios compartimentos para guardar cosas pequeñas sin que se
desplacen cuando vamos conduciendo. Debajo de este compartimento se
ubica, perfectamente aislada y escondida, la batería.
Prueba y Redacción:
arpem.com
Fotografías: Jesús María Izquierdo
Enero 2010
|
|