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Prueba BMW SERIE 5 Berlina 530d Steptronic 245
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EXHIBICIÓN TECNOLÓGICA

Con la
próxima renovación del
Audi A6 y la del
Mercedes Benz Clase E
reciente, a
BMW no le quedaba más remedio que hacer lo propio con su
Serie 5 que lleva en el mercado desde 2003. Para contentar a los más
exigentes no duda en ofrecer el mismo despliegue tecnológico que
ofrece para el
Serie 7
Mini Serie 7
Cuando apareció el nuevo
Serie 5 todo el mundo lo veía como una
reproducción en miniatura del
Serie 7. En el fondo no les faltaba
razón ya que está desarrollado sobre la plataforma de éste. Por
aquello de reducir costes, también se sirven de la misma plataforma
el próximo
Serie 6 y el
Serie 5 GT. Curiosamente la primera
carrocería en comercializarse ha sido la versión
Gran Turismo del
Serie 5, a medio camino entre un familiar, una berlina, un todoterreno y apurando el concepto hasta un coupé, este modelo ha
sido el anticipo antes de la llegada de la berlina convencional y
del familiar que llegará después del verano de 2010. Como
consecuencia de la utilización masiva de una plataforma, el
Serie 5
ha vuelto a crecer de tamaño, más largo que el anterior, aunque no
tanto como para llegar a tener la misma distancia entre ejes que un
Serie 7.
Fuerza bruta con guante de seda
Hablamos de un seis cilindros en línea de 248 caballos y un par
máximo de 540 Nm desde solo 1.750 revoluciones. Esto quiere decir
que resulta imposible sacar algún defecto sobre la entrega de
potencia, constante y desde pocas vueltas cuesta creer que se trate
de una mecánica diésel por la ausencia total de sonido del
motor. Lo
primero que sorprende en este nuevo
Serie 5 es el mimo con el que
trata a sus pasajeros. A los pocos metros recorridos la primera
sensación es la de que conducimos un coche grande, con la suspensión
opcional Adaptative Drive en modo “normal”, nos transporta como
sobre una nube y las carreteras rotas o bacheadas se transforman en
asfalto ligeramente rugoso. Cuando poco a poco vamos tomando
conciencia de todos los controles y posibilidades que ofrece,
comenzamos a modificar la suspensión pasando por el modo Sport y
hasta llegar al Sport Plus. Con este modo activado, el control de
estabilidad se desactiva y el
Serie 5 se transforma y lo que antes
era una berlina burguesa y comodona se convierte en un ágil
deportivo que parece menguar de tamaño. La aceleración hace que
dudemos de que su peso sea 1.800 kilos, eso pone en la ficha
técnica, y nada más apoyar el pie en el acelerador sentimos un
empuje “eléctrico” inmediato que no cesa hasta las 4.000
revoluciones. Todo ello sin estridencias sonoras ni maltratar a sus
ocupantes que aunque perciben claramente el cambio en la suspensión
no llegan a sufrir las inconveniencias del asfalto.
Eficacia extrema
Con la
filosofía común a todos los modelos
BMW denominada Efficient
Dynamics, la marca germana nos “promete” que pone todo su empeño en
tratar de reducir consumos y emisiones. Sea una operación de
marketing o no, el caso es que este
Serie 5 ofrece unos valores muy
bajos para tratarse de una berlina de semejante tamaño y cilindrada.
Las emisiones de CO2 son de 162 gramos por kilómetro, además de ser
inferior a las de todos sus rivales es ligeramente más elevado que
un compacto como por ejemplo el
Hyundai i30 1.6 CRDi. Con los
consumos ocurre otro tanto y rebaja las cifras de sus competidores
sin por ello sacrificar sus prestaciones. Una de los trucos
empleados para ahorro de recursos es montar a todos los
Serie 5 un
sistema de regeneración de la energía de frenado o el intento de
mantener el peso total contenido. Para ello la carrocería es una
mezcla de acero y aluminio, éste último presente en
aletas
delanteras,
capó y puertas. Las posibilidades deportivas y
tecnológicas que este
Serie 5 nos ofrece dependerán de lo abultado
que sea nuestro presupuesto. Si nos ponemos a sumar opciones,
podemos llegar a doblar el precio de partida de este modelo, 51.900
euros.
Como ejemplo, citaremos el cambio de marchas de ocho velocidades
automático que monta este
Serie 5, opción que cuesta 2.786 euros y
fue estrenada con el
Serie 7. No es la DKG de doble embrague que
utilizan otros
BMW, se trata de una de convertidor de par que ha
sido desarrollada junto a ZF. Aunque es casi tan rápida al
utilizarla en modo secuencial como la de doble embrague, DKG,
resulta mucho más suave en su funcionamiento que ésta por lo que es
más apropiada para una berlina de corte turístico además de por sus
relaciones. Cuando circulamos en autovía en octava velocidad el
consumo baja notablemente, de ahí que la media oficial anunciada sea
tan reducida, 6,2 litros cada 100 kilómetros. Nuestra unidad de
pruebas también equipaba la opción denominada Adaptative Drive por
3.557 euros, con ella cada eje ajusta los amortiguadores de forma
independiente para compensar las inercias que se producen en las
curvas. En la práctica el coche no se mueve y el balanceo se elimina
por completo. Para competir en manejabilidad con rivales que
destacan por ello, como
Mercedes, ofrece en opción dirección a las
cuatro ruedas por 2.075 euros. Además de mejorar el manejo a poca
velocidad necesario en un vehículo del tamaño del
Serie 5, mejora el
control a alta velocidad aunque con tanto despliegue tecnológico
cueste apreciar esta sensación.
Vida a bordo
Nuestra unidad equipaba el cierre automático de puertas (SCA)
opcional por 759 euros. Con este sistema basta acercar las puertas
al coche y el sólo se encarga de cerrar sin necesidad de golpear las
puertas contra la carrocería. Poco o nada que criticar a un
interior
que está pensado para satisfacer a todos, por tamaño, y por muy
exigentes que seamos. Su diseño, de líneas conservadoras, es muy
similar al del
Serie 7, de hecho salvo detalles pequeños, cuesta
distinguir uno de otro. El
Head-up display opcional por 1.648 euros
nos informa mediante la proyección en el cristal de la velocidad que
llevamos y la que está indicada en las señales de tráfico. Los
asientos Comfort recogen el cuerpo perfectamente independientemente
de nuestro tamaño ya que podemos ajustar los laterales y la longitud
de banqueta eléctricamente por 2.675 euros, también cuentan con
ventilación a través del cuero perforado con lo que en verano a
altas temperaturas se terminó la sensación de “camisa mojada”.
Al mirar hacia las
plazas traseras parece quedar poco espacio, sin
embargo al ocuparlas podemos apreciar que no es así. Aunque admite
tres pasajeros en su parte trasera, estos tendrán que llevarse muy
bien porque irán pegados unos a otros, ya que la configuración es
claramente para cuatro. El espacio para las piernas es razonable
aunque no sobra y la altura gracias a las formas estudiadas del
techo, no será un problema. En cualquier caso iguala las cotas del
modelo anterior. El
maletero tiene una capacidad de 520 litros y
unas formas peculiares, muy estrecho y profundo. No lleva rueda de
repuesto al montar neumáticos antipinchazos que pueden rodar a 80
kilómetros por hora y durante 80 kilómetros en caso de pinchazo.
Entre las opciones disponibles más llamativas se encuentra el
BMW
Night Vision por 2.371 euros, con él podremos visualizar en la
oscuridad y por medio de una cámara de infrarrojos a los posibles
obstáculos que no llegan a ser iluminados por las luces. Es capaz
incluso de reconocer a un peatón y avisarnos de su presencia. Otra
de las ventajas que ofrece al conductor consiste en las ayudas al
aparcamiento que proporciona
el asistente al aparcamiento por 652
euros. Mediante unos sensores colocados en los
intermitentes, el
coche detecta si nuestro coche cabe en los huecos por los que vamos
pasando. Una vez localizado el hueco apropiado, solo tendremos que
manejar el
selector de marchas, acelerador y freno, el
volante es
cosa del sistema que nos aparcará en el espacio existente sin tener
que preocuparnos de las maniobras. Para controlar lo que ocurre a
nuestro alrededor disponemos del Surround View, 830 euros. Varias
cámaras que repartidas por el exterior del
Serie 5 que proyectan en
la
pantalla del salpicadero una imagen en tiempo real de la zona que
queramos visualizar. Especialmente útiles son las colocadas en los
laterales del
paragolpes delantero que nos ayudan a incorporarnos al
tráfico en calles estrechas en las que ya no será necesario asomar
todo el “morro” del coche para ver si viene algún vehículo.
El controvertido cuando apareció iDrive por su complejidad de
manejo, ofrece nuevas funciones como la visualización del manual de
instrucciones a través de la
pantalla.
Es cierto que al principio puede “apabullar” la cantidad de
controles y opciones que tenemos a nuestra disposición, pero en la
práctica basta con alcanzar la mano sin mirar a donde nuestro
instinto nos dice que debe estar la función que buscamos y siempre
lo encontramos sin apartar la mirada del frente, todos los controles
del Serie 5 son muy intuitivos.
Sus rivales
Audi A6 3.0 TDI y
Mercedes Clase E 350 CDI son sus rivales alemanes
a los que habría que añadir el
Jaguar XF 3.0DS. Como hemos comentado
anteriormente supera a todos ellos en prestaciones y además consume
menos que ninguno. El efectivo
cambio automático del
Serie 5 y su
comportamiento claramente más deportivo hace que destaque sobre
todos ellos sin olvidar que también es capaz de ofrecer una
comodidad extrema. En cuanto a la capacidad del
maletero todos
rondan cifras similares, sus rivales cuentan con cifras ligeramente
superiores, 540 litros para el
Mercedes (Sin rueda de repuesto) y
Jaguar, unos pocos litros más ofrece el
Audi resulta ser el más
capaz con 548 litros.
Los precios de todos ellos con cambio automático se mueven en cifras
parecidas y comienzan con los 52.000 euros a los que ir sumando la
interminable lista de opciones disponibles, sobre todo en el caso de
Mercedes y
BMW. El
Mercedes es el más burgués por comportamiento, el
cambio de marchas al estilo americano con palanca en el volante es
ya toda una declaración de sus intenciones. En medio se sitúan el
Audi y el
Jaguar, éste último con la ventaja de montar suspensión adaptativa de serie. En el extremo más deportivo se instala en
solitario el
BMW que al haber llegado el último al mercado hace que
ascienda el listón algunas posiciones y quede en primer lugar a la
espera de nuevos movimientos de sus rivales. Entre ellos el
Audi que
espera un nuevo
A6 para enero de 2011 del que se rumorea que contará
con un motor diésel de 300 caballos y doble turbo.

A destacar
- Prestaciones (Las mejores entre toda su competencia)
- Comodidad (Con la suspensión activa podemos llegar a cotas
de comodidad muy elevadas)
- Consumos y emisiones (Razonables para un vehículo de sus
características)
A mejorar
- Precio (Muy elevado, sobre todo si comenzamos a sumar
opciones)
- Espacio (Correcto para cuatro pero complicado para cinco
pasajeros)
Prueba y Redacción:
arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
julio 2010
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