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CONAN DEL ASFALTO
El todocamino insignia de la marca de los cuatro aros emana músculo, grandiosidad y calidad por los cuatro costados. Una imagen imponente, con sus pros y contras, cuyo reflejo mecánico está en el poderoso motor turbodiésel V8 de 4.134 centímetros cúbicos y 340 caballos de potencia. Esto, unido a la transmisión secuencial Tiptronic de seis velocidades y a una suspensión neumática, permite unas más que brillantes prestaciones. Claro que su precio también resulta inmenso: 86.000 euros, eso sí, con un gran equipamiento. A simple vista el Q7 impresiona por sus medidas: más de cinco metros de largo, casi dos de ancho y 1,7 metros de alto. Cifras similares a las de todo un Hummer H2, mastodonte que sólo supera en 30 centímetros al alemán en altura. Estas cotas me llevan a pensar en el sacrificio que debe ser conducirlo, sobre todo en ciudad. Craso error. Su manejo es similar al de un turismo, sobre todo en carretera, donde hay que vigilar el balanceo de un vehículo que pesa 2.420 kilogramos. Eso sí, en territorios urbanos, aunque la altura del puesto de conducción y la excelente dirección son de gran ayuda, hay que hilar fino para maniobrar en espacios de tamaño reducido. Problema leve una vez asimilada la talla del Q7. Imagen actualizada
Los laterales permanecen prácticamente inalterados, con la característica y dinámica línea de techo caída de estilo coupé, la estrecha franja acristalada formada por las ventanillas y las superficies de chapa tensamente arqueadas. El toque de distinción viene dado por el nuevo diseño de las molduras protectoras de las puertas. Los cambios en la zaga se centran en la parte inferior del parachoques, pintado en color contrastado; el portón del maletero, que envuelve parcialmente los montantes traseros del techo dibujando un perfil en forma de S, y presenta un nuevo diseño en la zona de la matrícula con unas formas más expresivas. Con el fin de reducir el peso del Q7, el portón se ha fabricado en aluminio, así como el capó del motor y los guardabarros. Los leds de serie en los pilotos traseros proporcionan una imagen luminosa y muy llamativa. Gigante también por dentro
La segunda fila de asientos es capaz de acomodar a tres adultos de manera relativamente cómoda o a dos a pierna suelta. Para que gane espacio la parte trasera, la fila puede moverse longitudinalmente 100 milímetros, así como inclinar los respaldos nueve grados. También pueden dividirse los respaldos en proporción 40/20/40. Si ahí sólo va a viajar una pareja, es posible sustituir la banqueta por dos asientos individuales, opción que sale por 1.715 euros y que incluye una generosa consola central dotada de apoyabrazos regulable en altura, un compartimento portaobjetos y dos portabebidas. La única manera de conseguir un suelo totalmente plano en el vano del vehículo de las plazas traseras es con el mencionado equipamiento de los dos asientos para la segunda fila. Igualmente, en esta zona es posible montar mesas abatibles en los respaldos, luces de lectura, nevera, parasoles, calefacción, cristales tintados o un reproductor de DVD con dos monitores integrados en los reposacabezas delanteros. En cuanto al maletero, su capacidad total es de 775 litros –ampliable hasta los 2.035 litros con los respaldos abatidos–, volumen que se ve muy mermado si se montan los dos asientos disponibles para la tercera fila. Pese a que su umbral de carga es muy elevado, el hueco que deja está muy bien aprovechado y cuenta con varios accesorios muy útiles. Por ejemplo unas barras telescópicas transversales, válidas para limitar el movimiento de los objetos que se dejen sueltos. También dispone de argollas para asir una red, dos puntos de luz, una pequeña bolsa con red, y un cubre maletero enrrollable y desmontable. Elevado lujo y equipamiento
Otro punto fuerte a tener en cuenta es el equipamiento, bastante amplio de origen, como por ejemplo la dirección asistida Servotronic, que cambia su sensibilidad en función de la velocidad del vehículo; el suelo de carga doble con compartimento portaobjetos y cubeta para utensilios sucios; las barras laterales del techo; el climatizador automático de confort de cuatro zonas; el sistema MMI para el manejo de los equipos de navegación, audio y telecomunicaciones en combinación con un equipo de sonido con reproductor de CD y ocho altavoces; los ocho airbags; los sensores de lluvia y luz con función Coming Home; el asistente de frenado; la regulación dinámica del alcance de los faros; los controles de estabilidad y tracción; el ordenador de a bordo con Check Control; los faros de xenón; las llantas de aleación en neumáticos 255/55 R18; los avisadores de aparcamiento; el volante deportivo de tres radios con levas para el cambio Tiptronic; el control automático de la velocidad; y la suspensión neumática adaptativa con muelles y amortiguadores más firmes y una altura libre rebajada en diez milímetros, entre otros. Tecnología de vanguardia
Otro elementos interesante que pude probar y que me dejó completamente satisfecho, por ser práctico y de uso sencillo, ha sido el Control de Crucero Adaptivo gestionado por radar, que regula la velocidad y la distancia con respecto al vehículo precedente en un rango de velocidad que va de los 30 a los 200 kilómetros por hora mediante intervenciones en el acelerador y en los frenos. En el caso de que se detecte algún peligro, el sistema integrado Braking Guard advierte al conductor en dos fases para que intervenga sobre los frenos. Útil para limitar los despistes. Otros sistemas firmados por Audi es el Lane Assist –665 euros–, que ayuda al conductor a no salirse de su carril por error mediante el uso de una cámara que detecta las líneas de la calzada y avisa por medio de vibraciones en el volante, siempre y cuando el vehículo circule a más de 60 kilómetros por hora. El Side Assist –760 euros–, cuyo radar hace más seguro el cambio de carril a partir de los 30 kilómetros por hora, ya que una serie de sensores vigilan lo que sucede detrás del vehículo hasta una distancia de 70 metros y nos avisa de ello por medio de unos destellos en las carcasas de los espejos retrovisores. Y, por último, el Parking System Advanced –1.560 euros–, que facilita las maniobras de aparcamiento con ayuda de una cámara de marcha atrás y de las líneas auxiliares que se muestran en el monitor. Mecánica poderosa y chasis inteligente
Las velocidades pueden llegar a ser muy altas, con una punta de nade menos que 240 kilómetros por hora, situación no aconsejable por el elevado riesgo de accidente y multa y porque los consumos se pueden disparar a los 20 litros cada 100 kilómetros de media. En circunstancias óptimas, circulando a ritmos tranquilos por autovía, se consiguen registros de unos 12 litros, cifra que se eleva unos cuatro litros más en ciudad. El chasis es un derroche de tecnología dispuesta para aportar eficacia en marcha. La tracción permanente a las cuatro ruedas Quattro, con diferencial central asimétrico tipo Torsen, envía el 40 por ciento del par a las ruedas delanteras y el resto a las traseras. En caso necesario puede mandar hasta el 65 por ciento de la fuerza al eje delantero o el 85 al trasero. Además, en caso de que una de las ruedas pierda adherencia, el bloqueo electrónico del diferencial EDS entra en acción y corrige la trayectoria mediante la intervención del sistema de frenos y el envío de más par a la rueda no trabada.
Las posibilidades todo terreno del Q7 son elevadas gracias a su sistema de tracción y a el manejo electrónico de la suspensión, eso sí los neumáticos mixtos no aconsejan aventuras imprudentes. Los dos modos para circular fuera de carretera son los denominados Offroad y Lift. En el primero, hasta 80 kilómetros por hora, la altura libre al suelo se incrementa 25 milímetros –deja la carrocería a 205 milímetros del suelo–. En el otro modo, hasta 40 kilómetros por hora, alcanza 240 milímetros. Conclusión El Audi Q7 puede convertirse en la elección ideal para quién busque un vehículo para siete personas, que le gusten los vehículos todoterreno por su aspecto, pero que quiera viajar rápido, cómodo y seguro en carreteras pavimentadas, sin renunciar a excursiones suaves fuera del asfalto, ni a lo último en cuanto a tecnología. Esto es siempre que no tenga problemas de espacio para poder aparcar un coche de más de cinco metros de longitud y casi dos de anchura, dimensiones que le hacen superar a rivales como el Porsche Cayenne y el Volkswagen Touareg.
Lo destacable - Inmenso espacio interior. - Facilidad de conducción. - Prestaciones. - Consumos razonables. - Equipamiento y tecnología. - Chasis inteligente. Lo mejorable - Freno de estacionamiento de pie. - Precio elevado. - Acceso a la tercera fila de asientos. - Opcionales caros. - Aerodinámica y pesos. - Tamaño excesivo.
Prueba y Redacción: Arpem.com Fotografía: Jesús María Izquierdo Marzo 2010
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