pruebas coches  
 
     
     
 

Pruebas Audi

Noticias Audi

Videos Audi

Precios Audi

 

Coches

Pruebas de coches

Videos de coches

 

Noticias Motor

Salones y Ferias

Pruebas Motor

 

Glosario

 
     

 

   
coches audi

Prueba AUDI A5 Sportback 3.0 TDI

Quattro DPF S Tronic 240 Cv

fotos prueba coche

calcular seguros coches

Ayudas a la conducción

En el apartado mecánico, el A5 Sportback cuenta con un motor ubicado en posición longitudinal y elementos compartidos con el A5 y el A4. Por ejemplo la colocación del diferencial delantero, que va delante del embrague o del convertidor de par. De esta manera se intenta que el motor quede lo mas próximo al centro de gravedad del vehículo, al acercarlo lo máximo posible a las ruedas delanteras, lo que repercute positivamente en el comportamiento dinámico. La tracción es total y permanente en las cuatro ruedas, por medio de un diferencial central tipo Torsen, con distribución asimétrica de la fuerza mecánica. Cuando no hay pérdidas de tracción, dicha fuerza se distribuye un 40 por ciento delante y el 60 restante detrás. Pero si cualquier rueda patina de forma desigual, el diferencial puede variar la relación de la distribución de la fuerza motriz en cada uno de los ejes, con un máximo del 65 por ciento delante y el 85 en las posteriores. Además, en esta versión 3.0 TDi de 240 caballos el diferencial trasero tiene un comportamiento deportivo ya que dispone de un sistema que permite variar el reparto del par motor en cada una de las ruedas de dicho eje. Este ingenio permite que cuando se acelere fuerte en plena curva, haya mayor tracción en la rueda exterior, lo que favorece el giro. Obviamente, el eje delantero carece de diferencial autoblocante, aunque en la práctica el control de estabilidad actúa como si lo fuera ya que al detectar en una curva la pérdida de tracción de una rueda interior, el sistema actúa sobre ella frenándola para permitir que la rueda opuesta haga más fuerza contra el asfalto.

audi a5

El comportamiento dinámico está marcado por el equilibrio. Aunque es unos 40 kilogramos más pesado que el A5 cupé –1.720 kilos en total–, no resulta torpe en movimiento, ni mucho menos. Su poderoso motor V6 turbodiésel de 240 caballos junto a la eficaz transmisión automática y secuencial de siete velocidades hacen del Sportback un coche muy ágil, pese a su larga distancia entre ejes, en prácticamente cualquier terreno, ya sean en curvas enlazadas o en ciudad. La dirección de desmultiplicación variable es uno de los grandes aliados ya que al variar el giro entre las ruedas y el volante en función de la velocidad –más blanda a bajas velocidades–, se adapta perfectamente al tipo de curvas. En pleno apoyo se nota la actuación de la tracción integral, permitiendo que el coche vaya prácticamente entre raíles y, en caso de una desviación imprevista, las ayudas electrónicas sirven de corrección inmediata. Por si fuera poco, la suspensión adaptativa de amortiguación variable, con tres modos de utilización: automática, confort y sport, limita cualquier tipo de balanceo en curva. Los viajes por carreteras amplias son una gozada ya que la comodidad es sobresaliente.

Los consumos llegan a ser sorprendentes dada las prestaciones de este Sportback, ya que es fácil mantener unos 6,5 litros cada 100 kilómetros mediante una conducción atenta. Claro que esta cifra se puede disparar casi al doble si exprimimos al máximo el gran potencial mecánico. Además de una aerodinámica optimizada, este coche cuenta con numerosos elementos encaminados a ahorrar energía. Como por ejemplo un alternador que limita el uso del motor, o los sistemas de arranque y parada automática, entre otros.

 

 

Prueba y Redacción: Arpem.com

Fotografía: Jesús María Izquierdo

Abril 2010