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DISTINGUIDO Y TECNOLOGICO
Desde que el primer Audi A3 saliera al mercado, en el año 1996, se ha destacado como objeto de deseo dentro del segmento de los compactos premium. Un vehículo destinado a un público exigente que se ha visto identificado por la sofisticación tecnológica característica de la firma de los cuatro aros. La versión de acceso a la gama cuenta con el motor 1.4 TFSi turbo de gasolina de 125 caballos que, en conjunción con el excelente cambio automático STronic de siete velocidades, ofrece un elevado rendimiento tanto por prestaciones como por consumos y una conducción efectiva y muy cómoda. Cambios en la gama 2009 El modelo 2008 actual, rediseño de la segunda generación lanzada en 2003, cuenta con una amplísima gama de motores, acabados y equipamientos para satisfacer a una clientela y unos competidores que cada vez aprietan más. Para mejorar el producto, Audi ha introducido una serie de cambios en la gama 2009 que afectan principalmente al diseño, tanto del interior como del exterior. Por dentro el aluminio decora las salidas de aireación, cambian algunos mandos de la consola central y algunos indicadores de la instrumentación son de color blanco. También incluye un indicador que informa de la marcha recomendada según el tipo de conducción que se practique.
Por fuera se modifican levemente los faros, pilotos y paragolpes. Lo más destacado son los diodos luminosos que sirven de luz diurna en las versiones con faros de xenón, y en las versiones de tres puertas la nueva forma que adopta el portón trasero y que hace que la carrocería crezca ligeramente unos 24 milímetros. La aerodinámica se ve mejorada con la incorporación de un carenado en los bajos de la carrocería que favorece la reducción del consumo de combustible. Aparcamiento automático El equipamiento recibe como novedad un sistema de aparcamiento automático o ‘parking assistant’ desarrollado por Valeo. Por medio de unos sensores, el dispositivo informa al conductor de la existencia de un sitio lo suficientemente amplio como para aparcar, siempre que se circule por debajo de los 30 km/h. El conductor recibe la información mediante un pictograma en una pantalla y sólo tiene que engranar la marcha atrás, acelerar y frenar; el sistema se encarga de mover automáticamente el volante. En la práctica, me parece muy útil el hecho de que el coche te avise de la existencia de un hueco libre, pero no tanto que el volante se mueva sólo ya que aunque funciona bien da la sensación de que en algún momento pudiera fallar. Yo, de momento, prefiero aparcar sin ‘asistencias’. El Audi A3 2009 está disponible con dos carrocerías diferentes: de tres puertas y de cinco. Esta última se denomina Sportback y es 54 milímetros más larga, lo que permite un espacio mayor tanto en las plazas traseras como en el maletero. Ambas versiones se ofrecen con siete motores diferentes, cuatro de gasolina y tres diésel. Los de gasolina son turbo de inyección directa 1.4, 1.8 y 2.0 de 125, 160 y 200 caballos de potencia respectivamente, y hay un V6 3.2 atmosférico de 250 CV. En gasoil todos los motores son turbodiésel TDi, hay un 1.9 de 105 caballos y dos 2.0 de 140 ó 170 caballos. Algunas versiones pueden llevar cambio automático de seis o de siete velocidades y la tracción total es de serie en el 3.2 V6 u opcional en los 1.8 y 2.0 TFSi y en el 2.0 TDi de 140 y 170 caballos. En cuanto al equipamiento y los acabados, hay tres niveles diferentes: la básica ‘Attraction’, una deportiva denominada ‘Ambition’ y la más equipada y lujosa ‘Ambiente’. Equipamiento completo y extras
El interior de este Audi A3 destila calidad y buenos ajustes. El salpicadero está dividido en dos partes. En la superior se emplea un material plástico de color negro muy blando y rugoso, de excelente tacto. La zona inferior, en beige, también lleva plástico pero este es algo más duro y robusto. El aislamiento acústico queda bastante atenuado, sólo se perciben ruidos de rodadura de los neumáticos, posiblemente por el ancho de los Pirelli PZero Rosso en medida 225/45/17 que monta. También es perceptible el sonido mecánico cuando elevamos el régimen del motor a la zona roja del cuentarrevoluciones (6.5000 rpm), momento en el que se escucha un agradable y deportivo ‘rugido’. El acabado de las puertas mantiene la calidad del resto del habitáculo, con buenos plásticos e inserciones tipo aluminio que también se utilizan en la guantera, en el cerquillo de la palanca de cambios y en los aireadores del climatizador. Válido para cuatro personas
Otro elemento muy útil del apoyabrazos es que una vez desplegado da acceso a una escotilla que comunica directamente con el maletero, muy práctico para llevar algún objeto largo sin necesidad de abatir los respaldos traseros. El maletero dispone de una capacidad de 350 litros, la misma que la de un Golf de tres puertas, que alcanza los 1.080 litros si se abaten totalmente los respaldos traseros. Estos pueden desplegarse en dos partes en proporción 60/40; de este modo la longitud que se consigue desde el borde del maletero al respaldo del acompañante, una vez desplazado a tope hacia delante y abatido su respaldo, es de 1.810 milímetros. La altura del borde del maletero al suelo es de sólo 700 milímetros, distancia óptima para introducir elementos pesados con cierta comodidad. El suelo es totalmente plano y debajo de él se aloja una rueda de repuesto de emergencia. También cuenta con cuatro anillas para asir bolsas y una red debajo de la bandeja donde se colocan los triángulos de emergencia y las bombillas de repuesto. Buen control y visibilidad
La visibilidad que dispone el conductor es muy buena hacia delante y los laterales, gracias al generoso tamaño del parabrisas, a que son estrechos los montantes delanteros, y al buen tamaño de los cuatro cristales laterales. En este sentido se nota el excelente trabajo realizado por los diseñadores del interior teniendo en cuenta la altura de este Audi A3, 1.421 milímetros, unos 80 milímetros menos en un Volkswagen Golf de tres puertas. Esta escasa altura, sin embargo, hace un poco incómodo el acceso a los asientos delanteros, y complica entrar a las plazas traseras, penalizadas además por el escaso espacio que dejan libre los asientos delanteros una vez desplazados hacia delante. Por último, la visibilidad trasera se ve penalizada por el pequeño tamaño de la luneta y por la anchura de los montantes de la zona posterior. Información completa y clara
Los huecos para llevar objetos son numerosos y muy útiles, además de ir revestidos en material de calidad. En las plazas delanteras hay espacios en las puertas, a la altura de la rodilla del conductor, delante de la palanca de cambios, uno pequeño en el centro del la prolongación de la consola central, un portalatas doble a la altura de la palanca del freno de mano, otro dentro del apoyabrazos, el de la guantera, bajo los asientos delanteros, además que una pequeña red al lado de la pierna izquierda del acompañante. Detrás también se pueden llevar cosas menudas en los laterales, otro en medio de los asientos delanteros y otro en el apoyabrazos central. También hay bolsas portarrevistas en la parte trasera de los asientos delanteros. La iluminación interior también está muy bien resuelta. Delante hay un plafón central, en el techo, con dos luces de gran tamaño y otras dos, individuales, para leer mapas, además de luces de cortesía en los espejos de los parasoles. Detrás cada pasajero cuenta con luces independientes. Y como es obvio también hay luces en el interior de la guantera y en el maletero. Ágil en autovía, efectivo en curvas
El motor turbo de inyección directa de gasolina ofrece una gran fuerza mecánica, desde cualquier marcha, y una capacidad de aceleración excelente teniendo en cuenta la cilindrada tan limitada de la que dispone. He medido 10,2 segundos en alcanzar los 100 kilómetros/hora desde parado, y 17,5 en hacer el 0-400. Las recuperaciones también arrojan buenos registros: pasa de 80 a 120 kilómetros/hora en 7,7 segundos (en cuarta velocidad), 9,9 (en quinta) y 13 (con la sexta engranada). Los consumos de combustible son realmente bajos ya que se puede circular en autovía a ritmo suave y sin mucho tráfico gastando tan sólo 7 litros cada 100 kilómetros, cifra que puede dispararse a los 18 litros si hacemos una conducción al límite. Menos me ha gustado la capacidad de frenado, no porque el sistema de detención del vehículo funcione mal sino porque tiende a bloquear demasiado rápido. Cambio automático de doble embrague
Las siete velocidades están muy bien escalonadas y los desarrollos de cambio son largos, lo que permite una conducción decidida y muy eficaz sobre todo cuando el motor funciona en regímenes máximos de par. Además cuenta con un modo Sport que permite unos regímenes de giro cercanos a la zona roja del cuentarrevoluciones. Para manejar el cambio se puede utilizar el modo automático o el secuencial subiendo y bajando marchas con la palanca o utilizando las levas que incorpora el volante. El uso de las levas me parece cómodo en autovía pero no me gusta ni en ciudad ni en tramos de curvas ya que las levas giran a la vez que el volante, lo que complica el cambio de las marchas con el volante girado por completo. Conclusión
Lo destacable -Calidad del habitáculo. -Rendimiento mecánico. -Consumos contenidos. -Excelente cambio automático STronic de 7 velocidades. -Facilidad de conducción. -Visibilidad delantera y lateral. Lo mejorable -Ubicación de la pantalla del navegador. -Visibilidad trasera. -Montantes traseros muy anchos. -Espacio limitado en las plazas posteriores. -Precio algo elevado. -Opcionales caros.
Prueba y Redacción: Arpem.com
Junio 2009
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