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Buen control y visibilidad En cuanto a los elementos de control, la disposición de todos los mandos es óptima. Lo único mejorable es la posición de la pantalla del navegador, que, pese a ser de gran tamaño, queda algo baja de la vista y escondida detrás de la mano derecha del conductor. El apoyabrazos molesta un poco al estar algo cerca de la palanca de cambios. La regulación en altura (30 milímetros) y profundidad (50 milímetros) del volante junto con unos asientos que pueden desplazarse en altura ayudan a encontrar una óptima posición a los mandos de este A3. El conductor dispone además de una amplia y cómoda base para apoyar firmemente el pie izquierdo. La visibilidad que dispone el conductor es muy buena hacia delante y los laterales, gracias al generoso tamaño del parabrisas, a que son estrechos los montantes delanteros, y al buen tamaño de los cuatro cristales laterales. En este sentido se nota el excelente trabajo realizado por los diseñadores del interior teniendo en cuenta la altura de este Audi A3, 1.421 milímetros, unos 80 milímetros menos en un Volkswagen Golf de tres puertas. Esta escasa altura, sin embargo, hace un poco incómodo el acceso a los asientos delanteros, y complica entrar a las plazas traseras, penalizadas además por el escaso espacio que dejan libre los asientos delanteros una vez desplazados hacia delante. Por último, la visibilidad trasera se ve penalizada por el pequeño tamaño de la luneta y por la anchura de los montantes de la zona posterior.
Prueba y Redacción: Arpem.com
Junio 2009
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