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Diseño deportivo En el Grande Punto el apartado estético está muy bien conseguido, gracias a pequeñas pero efectivas intervenciones en la carrocería –rebajada diez milímetros– y el interior, estos idénticos en tamaño que los de su hermano Fiat. El carácter deportivo de este Abarth Grande Punto queda patente a primera vista al apreciar que las vías han ensanchado seis milímetros y que las atrevidas llantas de aleación son de 17 pulgadas con neumáticos en medidas 215/45. Estas esconden unas pinzas de freno Brembo de doble pistón pintadas en rojo que muerden unos inmensos discos ventilados –305 milímetros delante, 264 detrás–, cuyo funcionamiento es perfecto en conducción deportiva aunque algo bruscos en ciudad por su excesivo mordiente. El parachoques delantero es más agresivo que el del Fiat, monta tomas de aire para mejorar la refrigeración de la mecánica y la parrilla es de tipo nido de abeja. El fondo de los faros va decorado en color negro. Detrás luce una salida de escape doble, un difusor bajo el parachoques, y un portón totalmente alisado y coronado con un pequeño alerón. La parte baja de la carrocería está parcialmente carenada con plástico de color negro. Del mismo material y tonalidad cromática es la línea que recorre los pasos de rueda y los faldones laterales. Un atractivo panorama, nada estridente pero sugestivo, que se prolonga de puertas a dentro, donde lo que más llama la atención es que parte del salpicadero está acabado en el mismo color de la carrocería –en este caso en blanco–, detalle verdaderamente original y muy deportivo, lo mismo que la terminación en símil fibra de carbono de algunas partes que conforman la consola central. La instrumentación es idéntica a la del Fiat Grande Punto, aunque cambia algo su decoración ya que la grafía de los relojes es blanca. Volante, pomo del cambio y palanca del freno de mano van revestidos en cuero con costuras en hilo rojo, detalles racing muy bien conjugados con los asientos, tipo bacquet, equipados con apoyacabezas integrados, soporte lumbar y dos pétalos laterales sobredimensionados para un perfecto ajuste del cuerpo. Sólo el del conductor cuenta con reglaje en altura, pero todos van revestidos en una especie de terciopelo negro de muy agradable tacto y dureza correcta. Por el tamaño justo del coche, sorprende el buen espacio interior disponible tanto delante como detrás, tanto en altura como a lo ancho. Los 275 litros de maletero están dentro de lo previsible.
Prueba y Redacción: Arpem.com Fotos: Jesús María Izquierdo Enero 2010
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