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Porsche 918, un deportivo de altas prestaciones con motor central Porsche AG incrementa aún más los elevados conocimientos en tecnología híbrida de la compañía con la presentación de un prototipo de altas prestaciones y motor central, un coche equipado con una tecnología propulsora extremadamente eficiente y de bajas emisiones.
El 918 Spyder es uno de los tres modelos Porsche con propulsión híbrida que hacen su estreno mundial en el Salón del Automóvil de Ginebra 2010. Este trío, compuesto por el nuevo Cayenne S Hybrid con propulsión híbrida paralela, el 911 GT3 R Hybrid de competición con tracción eléctrica en el eje delantero y un rotor que actúa para recargar las baterías y, por último, el biplaza 918 Spyder, un deportivo de altas prestaciones con motor central y tecnología híbrida, demuestra claramente no sólo la enorme amplitud de posibilidades de esta nueva tecnología de propulsión, sino también el poder innovador de Porsche, como genuino pionero de la propulsión híbrida. El innovador prototipo 918 Spyder combina la alta tecnología Porsche Intelligent Performance, desarrollada en el campo de la competición, y la combinación de diseño clásico y moderno para convencer de verdad. El Porsche 918 Spyder con propulsión híbrida proporciona las prestaciones de un auténtico deportivo pura sangre con un consumo de combustible de sólo tres litros a los 100 kilómetros, según la nueva normativa europea, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de 70 g/km. Este biplaza abierto está propulsado por un motor V8 de altas revoluciones que desarrolla más de 500 CV y gira hasta las 9.200 rpm, junto con unos motores eléctricos adicionales, en los ejes delantero y trasero, que en conjunto desarrollan 218 CV.
Una batería de ion-litio refrigerada liquida y situada detrás del lugar ocupado por el pasajero almacena la energía. El gran avance para un híbrido es que la batería puede ser cargada en una red eléctrica normal. Otro punto positivo es que la energía cinética del coche se convierte en energía eléctrica para alimentar a la batería cuando se aplican los frenos, proporcionando así una fuerza adicional para una aceleración rápida y dinámica. Un botón en el volante permite al conductor elegir entre cuatro modos de funcionamiento diferentes: el modo E-Drive es para que el coche se desplace únicamente con propulsión eléctrica hasta un máximo de 25 kilómetros. En el modo Hybrid el 918 Spyder usa ambos sistemas de propulsión, el eléctrico y el del motor de combustión, en función de las condiciones de conducción y de los requerimientos de cada instante, ofreciendo una amplia gama de posibilidades, desde la máxima eficiencia en el consumo de combustible hasta una potencia extra. El modo Sport Hybrid utiliza también ambos sistemas, pero más enfocado a las prestaciones. La mayor parte de la potencia va a las ruedas traseras, con el sistema Torque Vectoring como ayuda adicional para mejorar las cualidades dinámicas del coche. En el modo Race Hybrid los sistemas de propulsión buscan las prestaciones puras para sacar el máximo de la conducción en pista, rodando al límite de su potencia y dinamismo. Con la batería suficientemente cargada, se consigue una potencia eléctrica adicional cuando se aprieta un botón (E-Boost), por ejemplo, para hacer un adelantamiento o conseguir mejores prestaciones puntuales.
Al igual que el tren de rodaje, la estructura de carrocería ligera del 918 Spyder también confirma el ADN de un coche que proviene directamente de la competición. La estructura modular, con su monocasco realizado en fibra de carbono con refuerzos plásticos (CFP) y el uso apropiado de magnesio y aluminio, no sólo reduce el peso a menos de 1.490 kilos, sino que también garantiza una precisión extraordinaria al volante gracias a una elevada rigidez torsional. Como reminiscencia de exitosos y legendarios vehículos de competición, como el Porsche 917 Le Mans y el actual Porsche RS Spyder, el 918 Spyder, este concepto de diseño tan típico de Porsche despierta potentes emociones. La combinación de unas dimensiones de coche de carreras, un diseño claramente estructurado con superficies equilibradas e innovadores detalles por todas partes que crean una estética global bien definida, se consigue un aspecto armonioso, lleno de fuerza y dinamismo. Es la síntesis ideal de forma y función, siguiendo el ADN del diseño de Porsche. El equilibrio suave entre tradición y progreso le da al coche una apariencia potente sobre la carretera, con esa combinación en sus dimensiones. La aerodinámica variable típica de Porsche garantiza un toque visionario y tradicional a la vez, especialmente alrededor del spoiler trasero. Por otro lado, las dos pequeñas protuberancias traseras que se forman como una prolongación de los reposacabezas no sólo realizan una función aerodinámica en el 918 Spyder, sino que sirven para alojar una tomas de aire retráctiles para la refrigeración. El conductor y el pasajero van perfectamente acomodados en unos asientos deportivos tipo baquet pero, además, forman parte de un habitáculo que tiene una importante función tanto para la eficiencia como para la ergonomía, lo que ofrece una perspectiva de la arquitectura interior que se verá posiblemente en los superdeportitos del futuro. Los tres relojes circulares que marcan la velocidad (izquierda), el régimen de giro del motor (centro) y la gestión energética (derecha) tienen una apariencia similar a la que se veía en los coches de competición de los años sesenta y confirman la filosofía única de orientación hacia el conductor que es tan característica de Porsche. La consola central, que se eleva hacia el frontal en el 918 Spyder, cuenta con una superficie sensible al tacto para controlar de forma intuitiva las funciones del vehículo, lo que sirve para reducir en gran medida el número de mandos visibles y mantener el principio de operación directa.
El 918 Spyder también dispone de otras innovadoras funciones, como el Gestor de Autonomía. Después de ser activado en el Display Central, el Gestor de Autonomía utiliza el mapa del sistema de navegación para mostrar la distancia que el coche es capaz de cubrir en ese momento, lo que permite al conductor elegir el modo de funcionamiento más adecuado para ajustar dicha autonomía a sus requisitos. En ciudades con áreas de alerta medioambiental, el Gestor de Autonomía también indica al conductor si es capaz de llegar a un determinado destino operando solamente con los motores eléctricos. Aplicando esta información y utilizando además otra complementaria sobre la disponibilidad y localización de estaciones de servicio especiales para la recarga de este tipo de energía, la persona al volante puede elegir su estilo personal de conducción, así como la forma adecuada de ir recargando la batería. Con su combinación única de bajísimo consumo de combustible, extraordinarias prestaciones y amplia autonomía eléctrica, el Porsche 918 Spyder representa un hito especial en la estrategia de Porsche dirigida hacia la electromovilidad.
02 de Marzo de 2010
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