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Increible carrera de resistencia durante 24 horas

Recientemente hemos participado con nuestra moto eléctrica en una
competición "hasta el momento" de motos de gasolina, la prueba no
era una más, sino que se trataba del 30º Aniversario de las 24 horas
de Vall del Tenes en Barcelona, por lo que era una excelente
posibilidad de poner a prueba nuestra moto. Una prueba tan exigente
que muchas motos no logran terminar ya que estar en funcionamiento
durante todo un dia y una noche sin descanso es un banco de pruebas
muy exigente.
La prueba se celebró en LLiçá de Amunt en Barcelona, las motos
que participan utilizan un chasis de mayormente enduro con motores
de competición, desde 49 cc y una potencia de hasta 16 cv, motores
de 75 cc y 125cc muchas de ellas preparadas exclusivamente para esta
carrera. Las exigencias técnicas que requiere la prueba es muy
elevado, tanto como la capacidad física y mental de los equipos,
rodar tantas horas en plena noche con frío y después correr con el
calor del mediodía no es nada fácil y algunos equipos no llegan a
terminar la prueba principalmente por problemas mecánicos.
El circuito es prácticamente plano a excepción de algunas
mesetas, pero a lo largo de la carrera se sufre mucho, los peraltes
en las curvas acumulan gran cantidad de polvo y las rectas se
bachean enormemente lo cual lo hace aún más difícil e incomodo, en
algunas horas la recta del circuito casi desaparece ya que el polvo
del circuito lo invade todo.
Los equipos se componen por cuatro pilotos, que van haciendo
turnos para que la moto no pare en ningún momento, tan solo se
cuenta con una motocicleta para toda la carrera que no se puede
cambiar, asi mismo los motores en caso de averías se pueden reparar
pero no cambiar.
En nuestro caso fue la primera carrera en la que hemos
participado en España y la incertidumbre de que podría pasar perduró
durante las 24 horas, ya que no sabíamos que podría ocurrir al rodar
sin descanso las 24 horas. Afortunadamente no tuvimos que hacer
ninguna parada para reparar NADA y tan solo regulamos en una ocasión
la cadena. Las únicas paradas que realizamos eran para intercambiar
baterías descargas por las que poníamos en carga. Parecía increíble
que rodando con ritmo y tantas horas, la moto no varió el
rendimiento en ningún momento y su funcionamiento se mantuvo como en
la primera vuelta.
Finalmente y gracias a la fiabilidad de la moto como a unos
excelentes pilotos que supieron rodar a un ritmo increíble, no solo
acabamos la carrera sino que logramos subir hasta el tercer puesto
de la categoría 4 compuesta por motos de 125 cc.
11 de
Septiembre de
2009
Gregorio Patiño
Barahona
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