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Dos nuevos diésel de cinco cilindros de Volvo: más potencia y menos consumo de combustible Volvo Cars refuerza la oferta diésel de la compañía: Dos turbodiésel completamente nuevos de cinco cilindros y 2,4 litros ofrecen al cliente la atractiva posibilidad de combinar más potencia con un consumo de combustible y unas emisiones de CO2 que baten récords en su categoría. El D5 de alto rendimiento y doble turbocompresor con 205 CV y 420 Nm de par. • El 2.4D de rendimiento medio y turbocompresor individual con 175 CV y 420 Nm de par. Ambos motores estarán disponibles en los Volvo S80, Volvo V70, Volvo XC60 y Volvo XC70 a partir de la primavera de 2009.
"Se trata de otro avance en nuestra determinación para reducir el impacto medioambiental del motor de combustión, a la vez que ofrecemos a nuestros clientes unos motores totalmente silenciosos y sofisticados con un rendimiento excelente", afirma Derek Crabb, vicepresidente de ingeniería de transmisión de Volvo Cars. El motor D5 de alto rendimiento ya se ha introducido en el Volvo S80 y estará disponible en los Volvo V70, Volvo XC60 y Volvo XC70 a partir de la primavera de 2009. Los requisitos de rendimiento y maniobrabilidad del motor D5 de alto rendimiento se han resuelto con turbocompresores dobles de diferente tamaño que funcionan en secuencia para aportar una potencia extra en una gama de revoluciones mayor. El resultado es una respuesta inmediata y una aceleración rápida a cualquier velocidad, con gran fluidez en la distribución de potencia entre los rangos turbo. También gracias a esta tecnología de doble turbo del D5 se han podido introducir mayores niveles de recirculación de gases de escape (EGR) en una gama de revoluciones más amplia que antes. Así se aprovechan al máximo las distintas propiedades de ambos turbocompresores para obtener una combinación de elevado rendimiento y bajo consumo de combustible que aspira al título de líder en su categoría. La avanzada tecnología de inyección de combustible emplea inyectores piezoeléctricos, lo que propicia una distribución precisa del combustible atomizado en la cámara de combustión, mejorando así la eficacia de la combustión y reduciendo las emisiones. Además, esta tecnología y la eficaz combustión producen un agradable sonido que recuerda la elegancia del motor de gasolina de seis cilindros. Tal combinación de soluciones de alta tecnología arroja unas excelentes cifras de consumo de combustible (mixto UE): • 6,2 litros/100 km (164 g/km) en el S80. • 6,4 litros/100 km (169 g/km) en el V70. • 7,0 litros/100 km (185 g/km) en el XC60 (preliminar). • 7,0 litros/100 km (185 g/km) en el XC70 (preliminar). Motor 2.4D con turbocompresor individual: atención al ahorro de combustible El motor 2.4D con turbocompresor individual estará disponible en el Volvo S80 y en el Volvo V70, así como en las versiones de tracción delantera de los Volvo XC60 y Volvo XC70, a partir de la primavera de 2009. Se ha optimizado el motor teniendo muy presente la reducción del consumo de combustible. El sistema de inyección de combustible incorpora unos inyectores piezoeléctricos distintos a los del motor D5, diseñados para reducir el consumo de combustible en unas secuencias de inyección sumamente rápidas y precisas. La elevada presión de la inyección produce una combustión especialmente eficaz. Para aumentar la maniobrabilidad, se ha optimizado el turbocompresor individual con el fin de producir un par elevado a partir de revoluciones bajas. El nuevo motor 2.4D con turbocompresor individual produce las siguientes cifras de consumo de combustible (mixto UE): • 5,8 litros/100 km (154 g/km) en el S80 (preliminar). • 5,9 litros/100 km (157 g/km) en el V70 (preliminar). • 6,0 litros/100 km (159 g/km) en el XC60. • 6,0 litros/100 km (159 g/km) en el XC70. Tecnología compartida Los dos motores diésel nuevos comparten varias soluciones tecnológicas. Emplean una compresión menor, una combustión más eficaz y la última generación de gobierno del motor. Los expertos en transmisión de Volvo Cars han reducido la fricción interna y las pérdidas de bombeo de los motores diésel. Y también se ha reducido considerablemente la caída de presión en el sistema de admisión y escape. Los nuevos turbodiésel incorporan, además, bujías de incandescencia cerámicas, una solución de alta tecnología que facilita unas propiedades de arranque sensacionales gracias al calentamiento ultrarrápido. Estas bujías alcanzan los 1.000 grados centígrados de temperatura en sólo dos segundos, lo que facilita el arranque del motor y contribuye a reducir las emisiones. En algunas condiciones de conducción, por ejemplo a revoluciones realmente bajas, las bujías de incandescencia cerámicas también se pueden utilizar para aumentar la temperatura de los cilindros y mejorar con ello la eficacia de la combustión.
18 de Febrero de 2009
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