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El Audi A5 Sportback, lo mejor de tres mundos

Audi presenta un nuevo concepto de automóvil: el
Audi A5 Sportback. Este cinco puertas, con una
trasera larga y de trazo fluido, combina lo mejor de
diferentes mundos automovilísticos: es sugerente y
elegante como un coupé, cómodo como una berlina y
práctico con un Avant. Tras el lanzamiento del Coupé
y del Cabrio llega ahora el Sportback, que se
convierte en el tercer miembro de la familia de
modelos A5.
Con un emotivo diseño, elevado poder de adaptación y
respuesta a la actividad diaria, un deportivo
carácter y motores tan eficientes como potentes, el
A5 Sportback llegará a los concesionarios Audi el
próximo mes de septiembre. Las ventas ya han
comenzado con un precio base de 35.220 €.
Con el A5 Sportback, Audi, creador del Avant, impone
nuevas tendencias en el diseño de automóviles. Este
coupé de cinco puertas viene definido por sus
elegantes líneas. Su altura es 36 mm inferior a la
de la berlina A4; el corto voladizo delantero, la
larga batalla, la ancha vía y las cuatro puertas sin
marco con su estrecha franja acristalada conforman
una imagen global de deportiva elegancia.
El interior es espacioso y el confort elevado en las
cuatro plazas. El gran portón del maletero se
integra con gran armonía en el largo perfil de la
zaga con montantes C inclinados, el borde de ruptura
aerodinámica enfatiza la tensión de su alargado
contorno. El volumen del maletero, de 480 litros, es
casi idéntico al del A4 Avant, y aumenta hasta los
980 litros con los respaldos de los asientos
traseros abatidos.
En cuanto a la propulsión, el A5 Sportback sigue de
un modo consecuente el camino de las innovadoras
tecnologías de Audi. Todos los propulsores son
eficientes motores de inyección directa: los diésel
basados en el refinado principio TDI y los gasolina
en el concepto FSI. Además, todas las mecánicas
cumplen con la normativa europea sobre emisiones
contaminantes EU5. Todas las motorizaciones equipan
de serie un sistema de recuperación de energía,
capaz de recuperar energía en las fases de frenado y
deceleración y de almacenarla provisionalmente en la
batería.
El Audi A5 Sportback llega al mercado con tres
motores de gasolina y tres motores TDI; a mediados
de 2010 se lanzarán tres nuevas motorizaciones. Los
motores de gasolina (los TFSI de dos litros con 180
y 211CV, y el V6 FSI de 3,2 litros con 265 CV)
incorporan el Audi valvelift system, que gestiona de
forma variable la alzada de las válvulas. Esta
inteligente tecnología incrementa el rendimiento al
tiempo que reduce el consumo de combustible.
El 2.0 TDI rinde 170 CV y se conforma con un consumo
medio de 5,2 litros de combustible a los 100 km.
Este propulsor se combina con el sistema de arranque
y parada, que incrementa la eficiencia especialmente
al circular en ciudad. Mayor potencia aún ofrece el
2.7 TDI de 190 CV. El 3.0 TDI por su parte, equipado
con la caja de cambios S tronic, alcanza los 240 CV.
El diésel de mayor potencia traslada su fuerza a la
tracción integral permanente quattro, al igual que
los dos motores de gasolina. Las dos motorizaciones
más potentes pueden combinarse opcionalmente con un
diferencial deportivo de nuevo desarrollo con
distribución variable de la fuerza motriz entre las
ruedas del tren trasero, que proporciona un mayor
dinamismo, disfrute de la conducción y seguridad.
Los dos TDI con tracción delantera, el 2.0 TDI y el
2.7 TDI, y
el 2.0 TFSI (180 CV) se benefician de otra de las
innovaciones de Audi: el sistema de estabilización
ESP con bloqueo transversal electrónico en el eje
delantero, que aumenta la agilidad y evita el
subviraje.
El complemento perfecto aquí es el sistema Audi
drive select para una mejor dinámica de conducción.
Este sistema permite al conductor modificar a su
antojo las características de la inyección de
combustible, los regímenes de cambio del
S tronic de siete velocidades y la servoasistencia
de la dirección servotronic dependiente de la
velocidad de serie (a partir de 190 CV). El sistema
se combina de manera modular con al menos uno de los
tres componentes opcionales siguientes: el
diferencial deportivo, la regulación adaptativa de
la amortiguación y la dirección dinámica con
desmultiplicación variable.
El Audi A5 Sportback
Motores
- Seis motores de entre 170 CV y 265 CV en el momento del
lanzamiento, tres motorizaciones más hasta mediados del año que
viene
- Inyección directa para todas las motorizaciones
- Impresionantes prestaciones con una eficiencia ejemplar
- Todos los motores con sistema de recuperación de energía
- 2.0 TDI y 2.0 TFSI con sistema de arranque y parada
Transmisión de fuerza
- En función de la motorización, cambio manual, multitronic o
S tronic de siete velocidades
- Tracción integral quattro para las motorizaciones más
potentes, diferencial deportivo con distribución variable de la
fuerza entre las ruedas traseras como opcional a partir de 240
CV.
Tren de rodaje
- Reparto equilibrado del peso entre los ejes, suspensiones de
las ruedas en construcción ligera
- Ruedas de aluminio en formato de 17 pulgadas de serie,
opcionalmente hasta 20 pulgadas
- Sistema de estabilización ESP con nuevo bloqueo transversal
electrónico, de serie en las motorizaciones con tracción
delantera
- Sistema Audi drive select para una mejor dinámica de
conducción como opcional, regulación adaptativa para los
amortiguadores, dirección dinámica y diferencial deportivo
también como opcional
Carrocería
- Diseño deportivo y elegante con líneas de trazo tenso y
fluido
- Gran portón trasero con cubierta del maletero divida en dos
piezas
- Volumen del maletero de entre 480 y 980 litros
- Amplio interior con cómodo acceso
Equipamiento
- Amplio y cómodo equipamiento de serie, lujoso equipamiento
opcional
- Ultramodernos sistemas de asistencia disponibles como
opcional
- Dos eficientes sistemas de navegación MMI disponibles
Audi en un nuevo estilo: El Audi A5 Sportback
Lo mejor de tres mundos: el nuevo Audi A5 Sportback,
el tercer modelo de la gama A5, es elegante como un
coupé, cómodo como una berlina y práctico como un
Avant. Su emotivo diseño se suma a un deportivo
carácter y a numerosas aptitudes prácticas para el
uso diario. Los ultramodernos motores proporcionan
una extraordinaria eficiencia y las nuevas
tecnologías incrementan la seguridad en marcha y el
dinamismo. El A5 Sportback llegará a los
concesionarios el próximo mes de septiembre, con un
precio base para el modelo 2.0 TFSI de 180 CV de
35.220 euros.
El diseño
Audi es la marca líder en cuanto a diseño de
automóviles, y el A5 Sportback es una nueva muestra
de ello. El coupé de cinco puertas es emotivo y
vanguardista, y fascina por su impactante elegancia
y por sus deportivas proporciones. Mide 4,71 metros
de largo y 1,85 metros de ancho, pero sólo 1,39
metros de alto, es decir, 36 milímetros menos que,
por ejemplo, la berlina A4. Con su larga batalla de
2,81 metros, su cortos voladizos y la ancha vía
(1,59 metros delante y 1,58 metros detrás), el A5
Sportback descansa sobre el asfalto luciendo fuerza
y aplomo.
El frontal viene determinado por las líneas
horizontales. En la parrilla Singleframe, enmarcada
por una delgada moldura en aluminio anodizado,
destacan una serie de barras transversales en primer
plano. Dos cantos laterales realzan la estampa de la
parrilla, extendiéndose en forma de poderosa V a lo
largo del capó del motor.
Los anchos faros parecen verdaderas obras de arte
técnicas. Los compartimentos de las luces están
separados entre sí mediante una pieza de material
sintético con revestimiento de cromo, denominada
wing, aportándoles una imagen inconfundible. Las
luces diurnas, como ya es habitual en Audi,
pertenecen al equipamiento de serie, al igual que
los faros antiniebla, enmarcados por discretos aros
cromados y ubicados en las entradas de aire
laterales.
En las motorizaciones de hasta 190 CV Audi emplea
faros halógenos con lente elipsoidal. Opcionalmente
pueden montarse unidades xenón plus. Estos faros, la
luz diurna está compuesta por una serie de diodos
luminosos que conforman una banda arqueada,
caracterizados por su llamativa imagen y por su
reducido consumo de energía. Todas las
motorizaciones pueden equiparse además de manera
opcional con el sistema de iluminación dinámica en
curva adaptive light.
La perspectiva lateral del A5 Sportback también
evidencia de inmediato su deportivo carácter. Las
grandes ruedas (de 17 pulgadas de serie y en
formatos de hasta 20 pulgadas como opcional) están
enmarcadas por una poderosa carrocería en la que
cabe destacar la estrecha franja acristalada formada
por las ventanillas. El montante C se desliza hacia
atrás formando una larga y elegante onda. Dicho
montante integra una tercera ventanilla lateral de
pequeño tamaño, cuyo vértice apunta hacia arriba,
rindiendo homenaje al Audi 100 Coupé S de 1969.
Típico de Audi: la relación entre la chapa y el
cristal
La relación entre las superficies de chapa y de
cristal es de un tercio a dos tercios, una
proporción característica de Audi. Otro sello de la
marca de los cuatro aros son también los afilados
cantos en la chapa, que limitan las superficies
arqueadas cóncavas y convexas de trazo tenso y
musculoso, formando así el perfil: la línea de
cintura, que forma una elegante curva, se desliza
por debajo de las ventanillas, mientras que la línea
dinámica transcurre por encima de las taloneras. Los
retrovisores exteriores con intermitentes en
tecnología LED aportan su propio toque especial.
También en la zaga el efecto de anchura se ve
realzado por las líneas horizontales. El borde de
ruptura aerodinámica sobre el gran portón del
maletero genera un contraste indudablemente
llamativo. En todas las motorizaciones, a excepción
del 2.0 TDI, los tubos finales del sistema de escape
se han dispuesto por separado, uno a cada lado, y
transcurren en línea recta, incluso en el caso de
los TDI. Con ello pretende hacerse un guiño al bajo
nivel de emisiones, dado que hace tiempo que Audi
convirtió el filtro de partículas en estándar.
Los pilotos traseros, divididos en dos piezas,
terminan en punta en su parte interior; en las
versiones con faros xenón plus, una serie de LEDs
conforman una llamativa imagen luminosa en forma de
aro. La tercera luz de freno se ha diseñado en forma
de delgada banda en el borde superior de la luneta
trasera y está integrada en el perfil del vehículo.
Aquí, 24 diodos luminosos independientes generan una
luz que no provoca un efecto de puntos, sino que
brilla de forma homogénea. Con esta nueva tecnología
de banda ancha, Audi vuelve a corroborar una vez más
su posición líder internacional en el ámbito de la
tecnología LED.
Para la carrocería del A5 Sportback se ofrece un
abanico de 15 colores. Los colores sólidos se
denominan Blanco ibis, Negro brillante y Rojo
brillante. Las pinturas con efecto se denominan
Plata hielo, Gris amatista, Beige Dakar, Azul
esfera, Gris cóndor, Azul Aruba, Gris lava, Negro
Phantom, Rojo granate, Verde intenso, Azul mar y
Gris meteoro.
Para muchos clientes de Audi, el diseño es un factor
decisivo a la hora de decidirse por un automóvil, e
incluso llega a ser el más importante en muchos
casos; y así seguirá siendo en el caso del A5
Sportback. Sus futuros propietarios, según los
pronósticos, serán más jóvenes que los clientes del
A4 y del A4 Avant. Disfrutan de un elevado nivel de
vida y otorgan una gran importancia a la
deportividad, el prestigio y el estilo, y trabajan a
menudo como autónomos y tienen profesiones
creativas. Son personas que sienten fascinación por
la tecnología y aprecian los nuevos conceptos
inteligentes.
En Europa, la clase Premium del segmento de las
berlinas medias es estable, por lo que nuevas y
sugerentes variantes como el Audi A5 Sportback
tienen aquí grandes oportunidades. Audi prevé que el
mayor mercado por volumen de ventas será Europa
Occidental, y más de un tercio de las ventas totales
se realizarán en Alemania. El segundo mayor mercado
sería Gran Bretaña, seguido de Francia, Italia y
España.
La carrocería
La esencia de las cualidades que distinguen al Audi
A5 Sportback es la elevada rigidez de la carrocería,
que sienta las bases para proporcionar una
maniobrabilidad deportiva y precisa, un excelente
confort de rodadura, una elevada seguridad ante
impactos y la calma que impera a bordo. El conductor
y los pasajeros apenas perciben oscilaciones ni
vibraciones, lo que también puede afirmarse del
volante y de los asientos, que constituyen los
puntos de confluencia con el automóvil.
Para la construcción de la carrocería en bruto Audi
recurre a un amplio abanico de tecnologías de última
generación. Se cuentan entre ellas también las
chapas de aceros endurecidos en molde, que en su
mayor parte se fabrican en Ingolstadt, donde también
se produce el A5 Sportback. Las planchas de acero al
boro se calientan a 950 grados en un horno continuo,
e inmediatamente después se introducen en un molde
refrigerado mediante agua para enfriarlas
bruscamente y darles forma.
De este modo adquieren una resistencia a la tensión
extremadamente elevada: en una banda de 2 mm de
grosor y 30 mm de ancho fabricada con este material
se podrían colgar seis Audi A5 Sportback, que pesan
conjuntamente diez toneladas. Los aceros endurecidos
en molde son muy ligeros, por lo que repercuten
positivamente en el peso del vehículo. El A5
Sportback 2.0 TFSI pesa sólo 1.500 kg.
Construcción ligera consecuente: guardabarros
delanteros de aluminio
Los aceros endurecidos en molde se utilizan en las
taloneras, en los largueros, en el túnel central, en
los montantes B y en el travesaño de la pared
frontal. Audi utiliza en cada zona el material más
apropiado. Los guardabarros delanteros del A5
Sportback se han fabricado en aluminio, con lo que
también contribuyen a reducir el peso del vehículo y
a equilibrar el reparto de las cargas del eje.
Las técnicas de unión subrayan asimismo el carácter
vanguardista de la estructura de la carrocería. En
muchas zonas se emplea un adhesivo estructural para
aumentar la resistencia de la unión. En las
taloneras y en las puertas se utiliza la innovadora
soldadura por láser. En la zona ubicada debajo del
portón del maletero y en la junta invisible entre la
parte lateral y el techo, por el contrario, se
emplea la soldadura por arco de plasma, de máxima
precisión; el A5 Sportback puede prescindir así del
listón tapajuntas en el techo, a diferencia de
muchos automóviles de la competencia.
Es aquí donde el carácter de alta tecnología y el
concepto de calidad de Audi ganan en expresión
óptica, a lo que hay que sumar el conjunto de
delgadas juntas en toda la carrocería.
El coupé de cinco puertas se desliza suavemente a
través del viento: el coeficiente de resistencia
aerodinámica del cuatro cilindros es de 0,29, la
superficie de penetración mide en todas las
motorizaciones 2,18 m2. Complejas medidas de
optimización realizadas en el túnel de viento, entre
las que también se cuenta el carenado de los bajos
de la carrocería, denominado “aerosuelo”, optimizan
el flujo de aire.
El Audi A5 Sportback protege a sus ocupantes con las
más modernas tecnologías. En caso de producirse una
colisión frontal entran en juego los airbags de gran
tamaño. La unidad de gestión hace uso de un sensor
para registrar la posición del asiento, y puede
gestionar el proceso de activación de los cinturones
y de los airbags de manera adaptativa, es decir, que
proporciona en cada situación la mejor protección
posible para personas de cualquier estatura.
Los airbags laterales, ubicados estratégicamente en
los asientos delanteros, y el sistema de airbags
para la cabeza de gran volumen garantizan la
protección en caso de colisión lateral. Al
producirse una colisión trasera interviene el
sistema integral de apoyacabezas especialmente
desarrollado para las plazas delanteras. Gracias a
esta tecnología, los apoyacabezas recogen la parte
posterior de la cabeza de manera segura y con una
antelación suficiente como para contrarrestar el
riesgo de que se produzca un traumatismo cervical.
El interior y el maletero
Gracias a su larga batalla, el A5 Sportback presume
de un interior muy amplio en el que los pasajeros
dispondrán de abundante espacio en todas las plazas.
Tanto en su longitud como en el espacio a la altura
de los hombros, el A5 Sportback supera
considerablemente al A5 Coupé, y queda sólo unos
milímetros por debajo de las dimensiones de la
berlina A4.
La entrada y salida del vehículo resulta realmente
cómoda gracias al gran tamaño de las puertas y a su
amplio ángulo de apertura, y presume además de un
toque muy especial específico de los modelos coupé:
todas las ventanillas laterales carecen de marco.
El Audi A5 Sportback ha sido concebido como un
vehículo de cuatro plazas; en comparación con el A4,
la posición de los asientos traseros es ligeramente
más baja y se encuentran más adelantados. El
equipamiento de serie incluye un reposabrazos, que
opcionalmente puede complementarse con dos
portabebidas adicionales. La posición de montaje de
los asientos delanteros es baja, al más puro estilo
deportivo, y su corte responde a la perfección
ergonómica; ofrecen al cuerpo excelente sujeción y
apoyo y pueden regularse con precisión. Audi pone a
disposición de sus clientes refinados equipamientos
opcionales, entre los que se cuentan los asientos
deportivos con robustos laterales, reposapiernas
extensibles y apoyo lumbar eléctrico de cuatro
posiciones, así como regulación del asiento
completamente eléctrica, opcionalmente también con
función de memoria. Los asientos climatizados de
confort constituyen la variante más cómoda: integran
pequeños ventiladores con función de calefacción
adicional destinados a evitar que ni el conductor ni
el acompañante suden o pasen frío.
Otro equipamiento,de serie, que ha demostrado ser
especialmente confortable, sobre todo en trayectos
largos, es el reposabrazos central desplazable con
portaobjetos y tomas de corriente. Se ofrece además
un paquete portaobjetos con redes adicionales y
compartimentos debajo de los asientos delanteros.
También es habitual en Audi la amplia variedad de
tapizados disponibles para toda la gama de asientos,
desde la tela de serie denominada Arkade, pasando
por una combinación de cuero y Alcántara, hasta el
delicado cuero Valcona. La paleta de colores incluye
los tonos negro, gris luz, plata luna, marrón canela
y beige cardamomo en diferentes combinaciones.
El revestimiento interior del techo está disponible
en negro, plata estrella o beige lino, y la moqueta
en negro, gris cuarzo y beige cardamomo. En lo
referente a las inserciones, además de la variante
de serie denominada platino micrometálico se ofrecen
alternativas en aluminio y en tres tipos de madera:
raíz de nogal oscuro, fresno claro y laurel marrón,
una madera procedente de Chile.
Refinados materiales: bienestar en el interior
El interior del A5 Sportback es un centro de
bienestar para todos los sentidos. Los elegantes
diseños, la perfecta ergonomía, los materiales de
alta calidad y una incondicional calidad de acabado
conforman una armoniosa imagen global. Los dos
instrumentos de mayor tamaño y los indicadores
adicionales están enmarcados por molduras cromadas
en forma de gota, el monitor de a bordo, ubicado en
una posición elevada, también pertenece al
equipamiento de serie, al igual que el volante
deportivo de cuero en diseño de tres radios.
Una serie de líneas arqueadas unen visualmente el
cockpit con los revestimientos de las puertas,
mientras que la consola central se encuentra
inclinada hacia el conductor. A bordo del vehículo
siempre encontramos el cómodo y sofisticado sistema
de manejo MMI. Con su menú intuitivo y fácil de
entender, sus grandes teclas y el elemento de mando
central en el túnel central, es una solución líder
entre la competencia. El túnel ofrece abundante
espacio, ya que Audi ha sustituido el freno de mano
mecánico convencional por un sistema electromecánico
que sólo requiere de una pequeña tecla. En el túnel
se encuentra también la tecla para los sistemas de
asistencia.
El maletero es otra de las virtudes del Audi A5
Sportback. El largo portón con cerradura de
accionamiento eléctrico da paso a un maletero de
gran tamaño, cuyo espacio puede aprovecharse de
manera óptima gracias a sus paredes planas,
revestidas además con materiales de alta calidad del
mismo color que el equipamiento interior. El ancho
de carga mide exactamente un metro y el borde de
carga, protegido con una moldura de acero
inoxidable, se encuentra en una posición baja. El
maletero dispone de un volumen básico de 480 litros.
Al abatir los respaldos de los asientos traseros,
cosa que puede hacerse sin el menor esfuerzo, dicho
volumen aumenta hasta los 980 litros.
Entre los detalles prácticos pertenecientes al
equipamiento de serie encontramos ganchos para
colgar las bolsas de la compra y argollas para
anclar cargas de mayor tamaño. Una cubierta fija
protege al gran maletero de las miradas curiosas.
Para evitar que dicha cubierta estorbe al cargar el
maletero, Audi ha desarrollado una solución muy
inteligente: la ha divido en dos piezas, de modo que
la pieza más corta encaja en los enganches
integrados en los laterales del revestimiento del
maletero, mientras que la pieza más larga se
engancha en el portón del maletero. Esta última se
desplaza hacia arriba junto con el portón al
abrirlo, y al cerrarlo vuelve a unirse con precisión
a la pieza más corta.
Entre el equipamiento opcional Audi ofrece una gran
variedad de soluciones adicionales. Una de ellas es
el dispositivo para carga larga situado entre los
respaldos de los asientos traseros, que integra una
bolsa extraíble para esquís y snowboards. La
alfombrilla reversible opcional ha sido concebida
para el transporte de utensilios sucios, ya que uno
de sus lados es de velours y el otro de goma. El
paquete para el maletero incorpora una toma de
corriente de 12 voltios, una red portaobjetos, una
correa tensora, ganchos adicionales para bolsas y
una red para equipaje.
Con la bola de remolque desmontable, disponible como
opcional, el A5 Sportback puede remolcar hasta 2,1
toneladas de peso (con freno, en pendientes del 8%).
Entre el equipamiento opcional se cuentan también
bacas, cofres para esquís y equipaje y soportes para
bicicletas y para kayaks.
Los motores
En cuanto a los motores del A5 Sportback, Audi
también apuesta de manera lógica por tecnologías
innovadoras. Para el inicio de las ventas del A5
Sportback se ofrecen tres motores TDI y tres motores
FSI, y hasta mediados de 2010 se sumarán a la oferta
tres motores más. Todos los motores demuestran que
la eficiencia y el dinamismo no son una
contradicción, sino que están estrechamente
relacionados. Los éxitos conseguidos por Audi en el
deporte del motor confirman la fuerza de esta
filosofía: en las 24 horas de Le Mans, la
competición en circuito cerrado más dura del mundo,
los bólidos R8 FSI y R10 TDI alcanzaron ocho
victorias generales.
En carretera, los TDI de Audi lideran la lista de
tecnologías de eficiencia desde su debut, hace ya 20
años. En cuanto a la relación entre potencia y
consumo reducido, no existe ningún otro sistema de
propulsión que supere al diésel de inyección directa
con turboalimentación.
El 2.0 TDI del Audi A5 Sportback marca la pauta. El
cuatro cilindros apenas consume de media 5,2 litros
de combustible a los 100 km, lo que equivale a unas
emisiones de CO2 de 137 gr/km. Se trata sin embargo
de un potente motor, capaz de extraer de sus 1.968
cc de cilindrada 170 CV de potencia y 350 Nm de par
motor. Con él, el Audi A5 Sportback pasa de los 0 a
los 100 km/h en 8,7 segundos y alcanza una velocidad
punta de 228 km/h.
El diésel de dos litros traslada su fuerza a través
de un cambio manual hasta las ruedas delanteras,
aunque en otoño también llegará al mercado una
versión con tracción quattro. Durante los próximos
meses se lanzará una segunda versión del 2.0 TDI con
143 CV de potencia y 320 Nm de par motor en
combinación con el cambio automático de variación
continua multitronic.
El 2.0 TDI es un diésel de alta tecnología. Su
accionamiento de correas dentadas perfeccionado, los
dos árboles de equilibrado y la cubierta protectora
reducen las vibraciones. En la culata, dos árboles
de levas accionan las 16 válvulas. Las válvulas de
turbulencia de apertura variable adaptan el flujo de
aire entrante a la carga y al régimen.
Una unidad de gestión ultramoderna gestiona el
trabajo del sistema de inyección common rail, capaz
de establecer una presión de hasta 1.800 bar, lo que
equivale a mucho más que el peso del vehículo sobre
un centímetro cuadrado. Esta alta presión posibilita
una dispersión extremadamente fina del combustible,
y con ello una excelente preparación de la mezcla.
Precisión: cantidades de inyección minúsculas
Los inyectores disponen de toberas de ocho orificios
y su funcionamiento se basa en el principio
piezoeléctrico, con cientos de minúsculas plaquitas
cerámicas superpuestas. Al aplicar una tensión
eléctrica se modifica su estructura cristalina; las
plaquitas se expanden levemente y el movimiento es
transferido a las agujas de las toberas de
inyección.
Los inyectores vuelven a cerrarse en apenas uno o
dos milisegundos, con lo que las cantidades
inyectadas tienen a veces un peso inferior a una
milésima de gramo. En el caso del 2.0 TDI, por cada
carrera del pistón se producen hasta cinco procesos
de inyección, con lo que se consigue un aumento de
presión en el cilindro perfectamente modulado y un
proceso de combustión suave, lo que a su vez redunda
en beneficio de la acústica del motor.
El turbocompresor también participa en este
concierto. Sus álabes regulables en el lado de
escape permiten establecer el par motor de un modo
armonioso y ágil. Si el conductor pisa a fondo el
pedal del acelerador a bajas revoluciones, los
álabes se colocan de plano: la menor sección de
entrada obliga a los gases de escape a fluir a una
mayor velocidad. La rueda de la turbina gira más
rápido, aumenta la demanda de aire y la presión de
sobrealimentación se establece de manera espontánea.
Un amortiguador de impulsos reduce las vibraciones
del turbocompresor.
Gracias a estas tecnologías y a la geometría
especial de los pistones, el 2.0 TDI con 170 CV
alcanza un insólito régimen máximo de 5.400 rpm y
una mejor termodinámica en las cámaras de
combustión. La recirculación de los gases de escape
puede llegar hasta un 60%, con lo que se obtiene una
combustión relativamente fría y así menores
emisiones brutas de óxidos de nitrógeno.
El sistema de recirculación de gases de escape logra
una capacidad de refrigeración especialmente alta.
El A5 Sportback 2.0 TDI cumple con la normativa
europea EU5, al igual que el resto de motorizaciones
de la gama.
Tecnología punta: el V6 TDI
Los dos V6 TDI son también motores diésel de última
tecnología; con su carácter tranquilo, sus enormes
cotas de par máximo y su refinado funcionamiento,
representan la más moderna y elegante forma de la
deportividad. El cárter del cigüeñal se ha fabricado
en fundición de grafito vermicular, una compleja
variante de la fundición gris especialmente ligera y
sólida. Un gran número de sofisticadas medidas ha
permitido reducir la fricción interna en el
mecanismo de accionamiento, mejorando así la
eficiencia. Los V6 TDI también incorporan un
turbocompresor de geometría variable, sistema de
inyección common rail con inyectores piezoeléctricos
y un eficiente sistema de recirculación de gases de
escape.
El 2,7 litros rinde 190 CV de potencia y 400 Nm de
par motor entre las 1.400 y las 3.250 rpm, y en el
ciclo EU consume sólo 6,0 litros de combustible a
los 100 km. Este motor, el más pequeño de los V6 TDI,
con una cilindrada de 2.698 cc, se combina con
tracción delantera y cambio manual. Acelera al A5
Sportback hasta los 100 km/h en 8,2 segundos y le
permite alcanzar una velocidad punta de 235 km/h. A
partir de otoño podrá equiparse también con el
cambio multitronic.
El motor de tres litros, con una cilindrada de 2.967
cc, genera 240 CV de potencia y 500 Nm de par en el
cigüeñal entre las 1.500 y las 3.000 rpm. Acelera de
0 a 100 km/h en 6,1 segundos y alcanza una velocidad
punta, limitada electrónicamente, de 250 km/h. El
diésel de mayor potencia consume de media 6,6 litros
a los 100 km. Su fuerza fluye a través del S tronic
de siete velocidades hasta la tracción integral
permanente quattro. La variante con cambio manual
llegará a los concesionarios en otoño.
Tecnologías de última generación: los motores de
gasolina
Los motores de gasolina del Audi A5 Sportback
también incorporan las más modernas tecnologías: la
inyección directa FSI, el Audi valvelift system para
el control variable de la alzada de las válvulas y,
en el caso del 2.0 TFSI, la turboalimentación. La
combinación de estas tecnologías aúna facilidad de
giro con fuerza de arrastre, y soluciona además el
viejo problema básico de la tecnología turbo: las
elevadas temperaturas y la consecuente tendencia al
picado.
El movimiento de turbulencia del combustible al ser
inyectado directamente en la cámara de combustión
provoca un enfriamiento de la misma, lo que ha
permitido a los ingenieros de Audi conseguir una
elevada compresión en el TFSI, y por lo tanto una
mejor eficiencia. Este paquete técnico ha convencido
hasta el momento a más de 1,3 millones de clientes,
y los expertos no se quedan atrás: hace apenas unos
días un jurado internacional compuesto por
periodistas especializados lo eligió “motor del año”
en su clase, por quinta vez consecutiva.
Las principales características del dos litros son
el árbol de levas de admisión regulable y los dos
árboles de equilibrado, que garantizan un
funcionamiento sin vibraciones. En algunas zonas
importantes, como los cilindros y los casquillos de
cojinete de biela, el 2.0 TFSI ha sido optimizado de
forma consecuente para reducir la fricción al
mínimo. La bomba de aceite funciona regulada por
caudal volumétrico y en dos niveles, lo que también
reduce el consumo.
El 2.0 TFSI también demuestra el avanzado estado de
la técnica en Audi en lo que a inyección se refiere.
El combustible se inyecta en las cámaras de
combustión a través de toberas de seis orificios y a
una presión de 150 bar; la eficiente combustión
mejora aún más gracias a las válvulas que generan el
movimiento de turbulencia de la carga. El
turbocompresor es refrigerado por agua; las ruedas
optimizadas de la turbina y del compresor mejoran su
comportamiento. El radiador del aire de
sobrealimentación aúna también una elevada
eficiencia con un reducido peso y tamaño.
El Audi valvelift system del TFSI de dos litros
permite variar la alzada de las válvulas de escape
en dos niveles, en función de los requisitos. De
este modo se reducen las pérdidas por una combustión
incompleta del combustible y se consigue un flujo
óptimo de los gases de escape en el turbocompresor.
El conductor percibe este efecto en forma de un
espontáneo establecimiento del par, un aumento de la
potencia y un menor consumo.
Audi ofrece el 2.0 TFSI, con una cilindrada de 1.984
cc, en dos versiones. La más potente de ellas rinde
211 CV de potencia y 350 Nm de par motor, éste
último disponible entre las 1.500 y las 4.200 rpm.
Se combina con el cambio de doble embrague S tronic
de siete velocidades y con la tracción integral
permanente quattro, y acelera al coupé de cinco
puertas hasta los 100 km/h en 6,6 segundos; su
fuerza de empuje no cesa hasta alcanzar los 241 km/h.
El consumo medio de 7,4 litros de combustible a los
100 km es una muestra más de su extraordinaria
eficiencia. A lo largo del año se lanzarán otras
tres variantes: tracción quattro con cambio manual y
tracción delantera con multitronic o con cambio
manual de 6 marchas.
La segunda versión del 2.0 TFSI estará disponible
exclusivamente en combinación con tracción
delantera, bien con cambio manual o con multitronic.
En este caso el dos litros genera 180 CV de potencia
y 320 Nm de par; esta fuerza de arrastre está
disponible entre las 1.500 y las 3.900 rpm. A
comienzos de 2010 se lanzará un motor TFSI de menor
potencia, que con sus 1,8 litros de cilindrada
rendirá 160 CV de potencia y equipará tracción
delantera y multitronic. Igualmente en 2010, Audi
presentará una versión con cambio manual, que se
convertirá en el modelo más económico de la gama.
El motor más potente del A5 Sportback es el FSI de
3,2 litros, dotado también de Audi valvelift system.
En este caso, el control de la alzada de las
válvulas afecta al lado de admisión. El sistema
gestiona la cantidad de aire de aspiración en
márgenes muy amplios. La válvula de mariposa puede
permanecer muy abierta incluso a carga parcial, lo
que reduce las pérdidas por estrangulación y mejora
la eficiencia. El motor respira libremente, el par
motor y la potencia aumentan, lo que a su vez
permite una relación de transmisión más larga,
reduciendo el consumo.
Las principales características del V6, con una
cilindrada de 3.197 cc, son las compactas
dimensiones y el reducido peso: el cárter del
cigüeñal se compone de una aleación de aluminio y
silicio. De ello se beneficia tanto el peso total
del vehículo como el reparto de las cargas del eje.
Otras soluciones de alta tecnología son el colector
de admisión, las cadenas de distribución para los
árboles de levas, cuya fricción ha sido optimizada,
y la eficiente bomba de aceite.
El V6, de sonido armonioso y funcionamiento
refinado, rinde 265 CV de potencia y 330 Nm de par
motor, disponibles entre las 3.000 y las 5.000 rpm.
En combinación con S tronic y tracción quattro,
acelera al A5 Sportback hasta los 100 km/h en 6,6
segundos, y le permite alcanzar una velocidad
máxima, limitada electrónicamente, de 250 km/h. Su
consumo medio es de sólo 9,3 litros a los 100 km.
Recuperación de energía de serie
En el A5 Sportback Audi implementa sus nuevas
tecnologías procedentes del programa de eficiencia
modular. Todas las versiones integran de serie un
sistema de recuperación que aprovecha la energía
cinética generada en la deceleración. En las fases
de empuje y de frenada, el generador puede
transformar la energía cinética en energía
eléctrica, y almacenarla provisionalmente en la
batería.
Cuando el coupé de cinco puertas vuelve a acelerar,
la batería suministra la energía almacenada. De este
modo se resta trabajo al generador, que es accionado
por el motor, con lo que se reduce el consumo. Las
versiones con cambio manual equipan además un
indicador de cambio de marcha, que ofrece
recomendaciones al conductor sobre la marcha más
eficiente en cada momento.
El A5 Sportback en combinación con los tres motores
de 2,0 litros y con cambio manual monta de serie el
nuevo sistema de arranque y parada de Audi. Cuando
se detiene en un semáforo en rojo o en un cruce, si
la palanca de selección se coloca en punto muerto y
se retira el pie del pedal del embrague, la unidad
de control del sistema apaga el motor.
En cuestas o pendientes, el sistema de frenos
mantiene la presión de frenado, siempre y cuando la
inclinación no sea superior al 10%. El motor vuelve
a ponerse en marcha cuando el conductor pisa el
embrague; un eficiente motor de arranque realiza la
operación de modo rápido y cómodo. Mientras el
conductor engrana la marcha, el motor se acelera; en
lo que tarda en soltar el pedal del embrague, el
motor ya ha alcanzado su régimen de ralentí.
Potente batería: siempre a punto, incluso a
temperaturas extremadamente bajas
El sistema de arranque y parada funciona en
combinación con una batería especialmente potente:
su funcionamiento está garantizado incluso con las
más bajas temperaturas exteriores. Su inactividad se
limita únicamente a la fase temprana de
calentamiento del motor, con el fin de que el aceite
del motor, el líquido refrigerante y el habitáculo
se calienten más rápido. El conductor podrá
desconectar el sistema de arranque y parada en
cualquier momento con sólo pulsar un botón.
En el ciclo de ensayo normalizado, este sistema
reduce el consumo de combustible alrededor de 0,2
litros a los 100 km, lo que equivale a aprox. 5
gramos de CO2/km. En el día a día, el aumento de
eficiencia es aún más evidente. Gran parte de los
desplazamientos diarios no superan los diez
kilómetros e incluyen muchos semáforos, y es
precisamente aquí donde el sistema es más eficiente.
El nuevo sistema de arranque y parada se combina de
serie con otra nueva tecnología procedente del
programa de eficiencia modular: el sistema de
información al conductor con programa de eficiencia.
Este sistema integra un indicador de cambio especial
muy llamativo y analiza permanentemente los flujos
de energía en el vehículo. Opcionalmente muestra
también con todo detalle la demanda de consumidores
tales como el climatizador o la calefacción de la
luneta trasera, que puede equivaler a un total de un
litro por cada 100 km. En caso necesario el sistema
ofrece al conductor consejos, como por ejemplo
cerrar las ventanillas si el climatizador está
encendido.
La transmisión de fuerza
Audi combina el A5 Sportback con tres transmisiones
de fuerza diferentes. El 2.0 TFSI (180 CV), el 2.0
TDI (170 CV) y el 2.7 TDI (190 CV) equipan de serie
una caja de cambios manual de seis marchas,
caracterizada por su mínima fricción interna. Los
cambios, de recorridos cortos, se realizan con gran
precisión y facilidad, con la típica sensación Audi.
Les seguirán el 1.8 TFSI, el 2.0 TFSI de 211 CV y el
3.0 TDI con cambio manual.
El cambio automático de variación continua
multitronic convence por su ágil funcionamiento, por
su elevada eficiencia y por una relación de
transmisión muy amplia y económica. A fin de
proporcionar un mayor placer de conducción integra
un programa de cambio deportivo y un modo manual con
ocho relaciones fijas programadas. Las variantes
equipadas con multitronic llegarán al mercado poco
después del lanzamiento del A5 Sportback: se trata
del 2.0 TDI con 143 CV, el 2.7 TDI y el 2.0 TFSI en
sus dos versiones de potencia.
El 2.0 TFSI quattro, el 3.2 FSI quattro y el 3.0 TDI
quattro se combinan con el S tronic de siete
velocidades. El cambio de doble embrague de alta
tecnología cambia las marchas en unas pocas
centésimas de segundo y de manera tan suave que el
conductor apenas se da cuenta; su elevado
rendimiento y la larga relación en séptima marcha
son aspectos a favor de la eficiencia. El conductor
puede dejar que el S tronic de siete marchas
gestione los cambios de modo completamente
automático o hacerlo él mismo de forma manual,
opcionalmente mediante levas de cambio en el
volante.
El S tronic de siete velocidades se compone de dos
engranajes parciales e integra dos embragues
multidisco, uno dentro del otro, que gestionan las
diferentes marchas. El embrague externo envía la
fuerza a través de un árbol macizo a los engranajes
de las marchas 1ª, 3ª, 5ª y 7ª. El embrague interno
gestiona a través de un árbol hueco, que gira
alrededor del árbol macizo, los engranajes de las
marchas 2ª, 4ª y 6ª, así como de la marcha atrás.
Los dos engranajes parciales están permanentemente
activos, pero sólo uno de ellos está unido al motor.
Cuando el conductor acelera por ejemplo en tercera,
la cuarta ya está engranada en la segunda
estructura; el cambio de marcha se produce mediante
el cambio de los embragues. El módulo mechatronic,
un compacto grupo compuesto por unidades de control
y actuadores hidráulicos, gestiona los procesos de
cambio y de embrague con la máxima precisión
posible, incluso en maniobras que requieren una
precisión centimétrica.
La fuerza fluye desde los semiejes al diferencial
central de la tracción integral permanente quattro,
que la distribuye en dos direcciones. En la
distribución básica se envía un 60% al diferencial
del eje trasero y un 40% al diferencial del eje
delantero, que viene a ser una línea característica
deportiva. En el caso de que alguna rueda patine, el
diferencial central mecánico se regula
automáticamente para enviar sin demora la mayor
parte de la fuerza al eje que presenta la mejor
tracción; de este modo es posible enviar hasta un
85% al eje trasero o un máximo del 65% al eje
delantero.
Poco después del lanzamiento del A5 Sportback, Audi
lanzará también una versión quattro con cambio
manual del 2.0 TDI con 170 CV y del 2.0 TFSI con 211
CV.Asimismo, el 3.0 TDI quattro también estará
disponible con cambio manual de 6 marchas.
Mayor dinámica de marcha: el nuevo diferencial
deportivo
Audi ofrece una tecnología opcional que permite
aumentar aún más la dinámica de marcha del Audi A5
Sportback con tracción quattro: el nuevo diferencial
deportivo, disponible para el 3.0 TDI quattro y el
3.2 FSI quattro.
El diferencial deportivo distribuye la fuerza motriz
de forma variable y continua entre las ruedas del
tren trasero. Al girar levemente el volante o al
acelerar en plena curva, la mayor parte de la fuerza
fluye hasta la rueda ubicada en el exterior de la
curva, lo que formalmente empuja al vehículo hacia
el interior de la misma. De este modo, el
diferencial deportivo previene de raíz cualquier
tendencia al sobreviraje o al subviraje.
Gracias a su corto tiempo de reacción, de menos de
100 milésimas de segundo, funciona con mayor rapidez
que el sistema de estabilización ESP; su respuesta
es igual de eficaz tanto en las fases de empuje como
bajo carga.
El diferencial deportivo es un engranaje del eje
trasero con una novedosa construcción. Se ha dotado
al diferencial clásico de una fase de actuación
superpuesta compuesta de tres engranajes a la
izquierda y de otra a la derecha, que giran un 10%
más rápido que el árbol de transmisión. Un embrague
multidisco, accionado por un actuador
electrohidráulico, establece la unión entre el árbol
de transmisión y la fase de actuación superpuesta.
Cuando el embrague se cierra se aplica a una rueda
la mayor velocidad de la fase de actuación
superpuesta, tomando el par adicional de la rueda
opuesta a través del diferencial. De este modo, casi
la totalidad del par motor puede desviarse hasta una
rueda, tolerándose una diferencia máxima entre las
ruedas de 1.800 Nm.
La eficacia y la rapidez de respuesta del sistema se
basan en su gestión, cuyo software Audi ha
desarrollado personalmente. En función del ángulo de
giro, del ángulo de guiñada, de la aceleración
transversal, de la velocidad y de otro tipo de
información, la unidad de gestión calcula la
distribución ideal del par de manera ultrarrápida
para cada situación.
El diferencial deportivo opcional se integra en el
sistema Audi drive select para una mejor dinámica de
conducción, y su funcionamiento puede adaptarse a
las preferencias del conductor. El modo comfort está
principalmente enfocado a la seguridad y a la
estabilidad en marcha, los cambios de carga se
amortiguan de manera intensa. El modo auto es el
nivel equilibrado, mientras que en el modo dynamic
el sistema funciona de un modo notablemente
deportivo, permitiendo un cambio de carga tan ágil
como controlable.
El tren de rodaje
En lo que respecta al tren de rodaje, el A5
Sportback dispone de toda la competencia de alta
tecnología de la gama A5. coupé de cinco puertas
fascina por su deportiva maniobrabilidad, su
extraordinaria estabilidad y su elevado confort de
rodadura. El Audi A5 Sportback gira de forma
espontánea y voluntariosa, traza curvas de todo tipo
con una gran velocidad y estabilidad y sale de ellas
con una excelente tracción.
Esta maestría se basa en numerosas razones de peso,
entre las más importantes de las cuales se cuentan
la elevada rigidez de la carrocería y el equilibrado
reparto de las cargas del eje. Como en toda la gama
A5, en el Sportback el eje delantero también se
encuentra muy desplazado hacia el frontal del
vehículo, lo que ha sido posible gracias a una
distribución poco habitual de los grupos
constructivos: el diferencial, que determina la
posición del eje, se encuentra justo detrás del
motor de montaje longitudinal, es decir, delante del
embrague o, en su caso, del convertidor de par. El
traslado de la batería al maletero contribuye
positivamente al equilibrio.
El tren de rodaje en sí también esconde una gran
complejidad técnica. Todos los componentes
principales de la suspensión, tanto delante como
detrás, se han fabricado en aluminio, reduciendo así
considerablemente las masas no suspendidas. Un eje
de cinco brazos se encarga de guiar las ruedas
delanteras, y es capaz de procesar por separado las
fuerzas longitudinales y transversales. En sentido
transversal sus soportes se han ajustado de manera
rígida en beneficio de la precisión deportiva,
mientras que en sentido longitudinal la
configuración es más suave.
El eje delantero y el motor se han fijado a un
bastidor auxiliar, que está firmemente atornillado a
la parte delantera del vehículo, lo que permite
alcanzar una elevada rigidez, de modo que las
fuerzas de la dirección se transmiten de manera
espontánea. El mecanismo de la dirección, montado en
una posición muy baja y muy adelantada, transfiere
los comandos de giro directamente a las ruedas.
Precisa y eficiente: la dirección
La dirección de cremallera se caracteriza por una
desmultiplicación directa y deportiva con una
relación de 16:1; permite que el conductor esté
estrechamente unido a la calzada y le proporciona
una respuesta precisa y muy diferenciada. Su bomba
de aletas regulada proporciona sólo la cantidad de
energía hidráulica necesaria en cada momento. En el
2.0 TFSI con 211 CV y en las versiones V6, la
dirección servotronic dependiente de la velocidad se
monta de serie.
Un eje de brazos trapezoidales con control de vía
constituye la suspensión de las ruedas traseras del
A5 Sportback. También se ha fijado a un bastidor
auxiliar y es muy compacto en beneficio del volumen
del maletero; es idéntico tanto en las versiones con
tracción delantera como en las versiones con
tracción quattro. Los muelles y los amortiguadores
(estos últimos con pequeños resortes de tope
adicionales) están dispuestos por separado en los
soportes de las ruedas, lo que ha permitido aunar un
elevado confort de rodadura con una precisión
deportiva.
Como opcional Audi monta un tren de rodaje
deportivo. Son tres las versiones disponibles, una
con un reglaje más rígido con o sin amortiguadores
regulados y el tren de rodaje deportivo S line, que
rebaja 10 mm la altura de la carrocería.
El Audi A5 Sportback monta grandes frenos que
ofrecen unas excelentes prestaciones y que pueden
dosificarse con gran precisión. En el 2.0 TDI y en
el 2.0 TFSI con 180 CV, los discos miden 314 mm de
diámetro en el eje delantero y 300 mm en el eje
trasero. Los discos delanteros disipan el calor
generado al frenar de un modo especialmente rápido y
efectivo: cientos de diminutos cubos metálicos unen
sus dos anillos de fricción entre sí, permitiendo
que en muy poco tiempo fluya un elevado volumen de
aire refrigerante.
En las motorizaciones V6 y en el 2.0 TFSI con 211
CV, los discos delanteros presentan un diámetro de
320 mm. Sus pinzas se han fabricado en construcción
mixta. La carcasa de los pistones se compone de
aluminio y disipa muy bien el calor. A pesar de su
reducido peso, las pinzas de freno son
extremadamente rígidas; también los discos y las
cubiertas son muy ligeros.
El Audi A5 Sportback monta de serie llantas forjadas
de aleación ligera en diseño de seis brazos, con un
tamaño 7,5 J x 17 y neumáticos en formato 225/50.
Como opcional se ofrecen otras dos ruedas de 17
pulgadas, cuatro ruedas de 18 pulgadas de diámetro,
una de ellas con diseño específico A5 Sportback, y
tres modelos de 19 pulgadas. La oferta estrella
entre los opcionales son las ruedas de fundición en
diseño de siete radios dobles con un tamaño 9 J x 20
y neumáticos en formato 265/30. Todas las versiones
del A5 Sportback incorporan a bordo un indicador
para el control de la presión de los neumáticos.
Las versiones del Sportback equipadas con tracción
delantera montan de serie una nueva tecnología de
Audi: el extremadamente eficiente sistema de
estabilización ESP de última generación, ya
utilizado en el A5 Coupé y el A5 Cabrio, está
equipado con una nueva función, el bloqueo
transversal electrónico. El sistema funciona como un
diferencial de bloqueo mecánico. Hace que la ágil
maniobrabilidad sea aún más neutra evitando el
subviraje y mejorando la tracción. La nueva función
mejora la dinámica de marcha al trazar curvas bajo
carga, tanto sobre firme seco como mojado. El
conductor se beneficia de una respuesta de la
dirección espontánea y precisa, así como de una
elevada estabilidad direccional del vehículo. Al
mismo tiempo mejora la tracción al trazar curvas. El
vehículo puede controlarse con un mínimo esfuerzo de
giro.
Estas ventajas se consiguen sin necesidad de
componentes adicionales, y por consiguiente, sin
sumar peso al vehículo. Y es que el ESP integra un
software muy ingenioso: en cuanto el sistema
electrónico detecta que la rueda del eje delantero
traccionado en el interior de la curva se descarga
demasiado y pierde tracción, provoca en ella una
leve intervención de los frenos controlada. De este
modo, el par excesivo se transfiere a la rueda en el
exterior de la curva, que gracias a la mayor carga
dinámica está en situación de trasladar una mayor
fuerza a la calzada.
Esta transferencia del par de la rueda genera un
momento de guiñada alrededor del eje vertical del
vehículo; el A5 Sportback gira levemente, tanto que
el conductor apenas lo percibe, en el radio; y
acelera sin que las ruedas patinen al salir de la
curva, incluso si es cerrada, podría decirse que
como si lo hiciera sobre rieles.
El comportamiento en marcha se vuelve aún más
preciso, ágil, estable y neutro, la confianza que el
conductor siente de un modo subjetivo en el vehículo
se hace aún mayor. Incluso al conducir con
moderación el nuevo sistema aporta un notablemente
aumento de la seguridad.
Tecnología de vanguardia: Audi drive select
Como opcional Audi ofrece a los clientes del A5
Sportback una tecnología de vanguardia sin igual
entre la competencia: el sistema Audi drive select
para una mejor dinámica de conducción. Con él, el
conductor podrá intervenir con ayuda de unas teclas
ubicadas en la consola central en todos los
componentes técnicos relevantes para la dinámica en
marcha, y variar su funcionamiento a su antojo en
tres campos característicos definidos: comfort, auto
y dynamic. Si el vehículo equipa un sistema de
navegación MMI, se ofrece además un cuarto campo, el
modo individual, con el que el conductor podrá
configurar libremente sus ajustes preferidos de
entre una gran variedad de posibilidades.
Audi drive select influye en la alimentación de
combustible, en los regímenes de cambio del S tronic
de siete velocidades y en la servoasistencia de la
dirección servotronic. La estructura modular del
sistema requiere la combinación con al menos una de
las tres tecnologías siguientes: el diferencial
deportivo, la regulación adaptativa para los
amortiguadores y la dirección dinámica.
En la regulación electrónica de los amortiguadores
intervienen los llamados amortiguadores CDC (del
inglés continuous damping control = control continuo
de la amortiguación). Sus válvulas de accionamiento
electromagnético controlan el flujo del líquido
hidráulico entre el tubo interior y el exterior
mediante una mayor o menor apertura. La sección de
mayor tamaño proporciona una línea característica de
amortiguación suave, la de menor tamaño una más
rígida. Una rápida unidad de gestión analiza
permanentemente las señales procedentes de 14
sensores y calcula la amortiguación óptima en cada
una de las ruedas en intervalos de tiempo
extremadamente cortos: 1.000 veces por segundo.
La dirección dinámica: siempre la desmultiplicación
perfecta
La dirección dinámica es otra de las revolucionarias
tecnologías de Audi: varía la desmultiplicación de
la dirección en casi un 100%, en función de la
velocidad a la que se circula y del modo
seleccionado en el Audi drive select. Su principal
componente es una transmisión superpuesta, que está
integrada en la columna de dirección y es accionada
por un motor eléctrico. El denominado engranaje
armónico es de construcción compacta y ligera y
funciona sin holgura, con exactitud y sin fricción.
Es capaz de transmitir pares muy elevados y su
rendimiento es muy alto.
A bajas velocidades la dirección responde de un modo
muy directo, y la servoasistencia también es
elevada; las maniobras de aparcamiento se realizan
sin el menor esfuerzo. A velocidades medias, la
inmediatez y la servoasistencia disminuyen, mientras
que a velocidades elevadas, una relación de
desmultiplicación menos directa y una
servoasistencia menor garantizan una marcha
rectilínea relajada.
En cuanto a deportividad y seguridad en marcha, la
dirección dinámica colabora estrechamente con el
sistema de estabilización ESP. Dado que es capaz de
realizar una corrección de la dirección más rápido
de lo que necesita el sistema de frenos para
establecer la presión en las ruedas, evita en muchas
ocasiones tener que accionar los frenos, con lo que
la conducción gana en fluidez y dinamismo. La
dirección dinámica previene tanto el sobreviraje a
causa del cambio de carga como el subviraje, y
también ofrece su asistencia al frenar sobre
superficies con diferentes coeficientes de
rozamiento.
El equipamiento
Audi no ha concebido el A5 Sportback como un modelo
de nicho, sino que espera un considerable volumen de
producción; una perspectiva realista en vista de las
impactantes cualidades en todos los ámbitos y en los
competitivos precios. El 2.0 TFSI con 180 CV tiene
un precio de 35.220 euros.
Ya la versión básica del Audi A5 Sportback presume
de un generoso equipamiento. Incluye llantas de
aleación ligera de 17 pulgadas, respaldos de los
asientos traseros abatibles, un climatizador
automático cómodo y de funcionamiento eficiente, un
volante deportivo de cuero multifuncional y el
equipo de audio concert con reproductor de CD y ocho
altavoces.
El equipamiento de serie se completa con otros
refinados elementos. Se trata del freno de
estacionamiento electromecánico, seis airbags,
tensores y limitadores de la fuerza de los
cinturones, el sistema de recuperación de energía de
frenado, faros antiniebla, retrovisores exteriores
de regulación eléctrica y calefactables, cuatro
elevalunas eléctricos y una llave de arranque
inteligente, que almacena automáticamente los datos
relevantes para las revisiones del vehículo.
El 2.0 TDI y el 2.0 TFSI con cambio manual
incorporan tecnologías especiales que mejoran aún
más la ya de por sí elevada eficiencia: un sistema
de arranque y parada, que reduce notablemente el
consumo al conducir por ciudad, y un sistema de
información al conductor con programa de eficiencia.
Este último integra además un indicador de cambio,
que puede encontrarse en una forma muy similar en
las versiones con cambio manual. En las versiones
con tracción delantera, el sistema de estabilización
ESP integra un novedoso bloqueo transversal
electrónico que aporta mayor dinámica en marcha y
tracción.
Además de este atractivo equipamiento de serie, Audi
ofrece una amplia gama de opcionales que trasladan
al coupé de cinco puertas todo el lujo de la
categoría superior. El sistema adaptive light
complementa los faros de xenón plus con un sistema
de iluminación dinámica en curva, mientras que el
asistente para las luces de carretera conmuta
automáticamente entre las luces de cruce y las de
carretera.
La llave de confort puede permanecer en el bolsillo
de la chaqueta en todo momento, ya que las puertas
se desbloquean por radiofrecuencia y el motor se
pone en marcha pulsando una tecla. El servosistema
de arranque amplía las funciones del freno de
estacionamiento electromecánico, y el climatizador
automático de confort regula la temperatura por
separado en tres zonas del habitáculo.
Otros opcionales de gran atractivo son los airbags
laterales para las plazas traseras, el sensor de
luces y lluvia, el paquete de iluminación interior
con discretos focos de luz, la calefacción
estacionaria y la alarma antirrobo. En el ámbito del
tren de rodaje, la oferta de opcionales incluye el
sistema Audi drive select, el diferencial deportivo
para la tracción integral permanente quattro (para
los dos V6 de mayor potencia), el tren de rodaje
deportivo con regulación de la amortiguación y dos
trenes de rodaje deportivos convencionales. La
oferta de ruedas abarca formatos de 17, 18, 19 y 20
pulgadas.
Radar y cámara: los sistemas de asistencia
Una gran variedad de innovadores sistemas de
asistencia convierten la conducción en una
experiencia aún más relajada, majestuosa y segura.
El adaptive cruise control con Audi braking guard
integrado emplea la tecnología por radar para
mantener una distancia predefinida respecto al
vehículo precedente. El Audi braking guard integrado
avisa al conductor anticipadamente en caso de
detectar una amenaza de colisión, y le asiste en la
frenada. El Audi side assist también hace uso del
radar para facilitar el cambio de carril, mientras
que el Audi lane assist ayuda al conductor por medio
de una cámara a no salirse del carril por error. El
asistente de aparcamiento advanced de Audi muestra
en el monitor de a bordo la zona ubicada detrás del
vehículo con ayuda de una cámara de marcha atrás.
En el atractivo ámbito de las tecnologías multimedia
Audi también ofrece todo un sistema de componentes
técnicos. La radio CD concert de serie incorpora un
lector de tarjetas de memoria para archivos de audio
y una clavija AUX-in que permite conectar un
reproductor de MP3. Completan el paquete un monitor
en color de 6,5 pulgadas y ocho altavoces. La radio
symphony integra además un cargador de CD.
Por encima de los equipos de audio figuran los
ultramodernos sistemas MMI navegación y MMI
navegación plus. El modelo más pequeño, que lee los
datos de un DVD, incluye ya una pantalla en color,
una ranura para tarjetas de memoria y un control por
voz. Opcionalmente puede ampliarse con un módulo
para la recepción digital de radio, un cambiador de
CD, una conexión Bluetooth para el teléfono móvil y
una interfaz para la total integración de un iPod.
También puede combinarse con un display central en
color en el cuadro de mandos.
La versión más avanzada, denominada MMI navegación
plus, es una central mediática de alta tecnología.
El monitor en color de alta resolución con siete
pulgadas de diagonal presenta los mapas en estilo
convencional o en una vista topográfica; los modelos
de ciudad y los lugares de interés turístico se
muestran en tres dimensiones. Un disco duro de 40 GB
almacena los datos de los mapas, los archivos de
música y las direcciones de contacto del usuario; la
entrada por voz reconoce palabras completas. El
módulo de radio funciona con un sintonizador
múltiple, mientras que el reproductor de DVD
reproduce tanto archivos de video como de audio y
puede manejarse cómodamente con una función de
joystick especialmente diseñada para el elemento de
mando MMI.
Para el MMI navegación plus también se ofrecen
refinados módulos de ampliación, como por ejemplo el
sintonizador de TV analógica/digital. El lujoso
sistema de sonido de Bang & Olufsen transforma el A5
Sportback en una sala de conciertos sobre ruedas: un
amplificador de diez canales con una potencia de 505
vatios gestiona 14 altavoces de alto rendimiento.
Otro de los opcionales de alta tecnología es el
teléfono de automóvil Bluetooth, que accede sin
cables a los datos de la tarjeta del teléfono móvil
del cliente, siempre y cuando éste sea compatible
con el estándar SIM Access Profile.
Imagen dinámica: los paquetes S line
Audi ofrece a sus clientes más dinámicos dos
paquetes S line. El paquete deportivo S line combina
un rígido reglaje del tren de rodaje y una
carrocería más baja con ruedas de mayores
dimensiones. Incluye además en el interior asientos
deportivos con tapizados en tela y cuero, un volante
de cuero deportivo especial, un pomo de la palanca
de cambio revestido en cuero, inserciones en
aluminio cepillado y alfombrillas en color a juego
con el interior.
Las inscripciones S line decoran los guardabarros,
las molduras de acceso y numerosas piezas del
interior. A través del paquete deportivo S line
pueden solicitarse también las pinturas especiales
para la carrocería Plata Monza y Rojo Misano.
Audi ofrece el paquete exterior S line como
alternativa o también como complemento. Sus
principales componentes son los parachoques
independientes y las modificaciones en las entradas
de aire laterales, en el difusor y en los tubos de
escape. El paquete se completa con las molduras
laterales en las taloneras pintadas en el color de
la carrocería y con distintivos S line en las
molduras de acceso y en los guardabarros delanteros.
16 de Julio de 2009
Gregorio Patiño
Barahona
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