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El AUDI TT RS
EL AUDI TT RS - UNA MAQUINA PURISTA
Los
motores de cinco cilindros forman parte del ADN de
Audi. Ahora la marca de los cuatro aros vuelve a
construir uno de estos propulsores, un motor de alto
rendimiento. El Audi TT RS, desarrollado por la
filial quattro GmbH, esconde bajo su capó un motor
de 2,5 litros con turboalimentación e inyección
directa de gasolina FSI, con una potencia de 340 CV
(250 kW) y un par motor de 450 Nm, cuyo consumo
normalizado, sin embargo, es de sólo 9,2 litros/100
km. En combinación con la tracción integral
permanente quattro, este potente cinco cilindros
presume de unas prestaciones de impacto,
convirtiendo al compacto Audi TT RS, tanto en
versión Coupé como Roadster, en la más purista de
las máquinas de conducción.
Los irresistibles motores de gasolina de cinco
cilindros tienen en Audi una larga tradición; ya en
la década de los 80 catapultaban a vehículos como el
Audi quattro original hasta la primera posición
entre sus competidores. Ahora Audi retoma esta
línea. El motor de nuevo desarrollo combina la
turboalimentación con la inyección directa de
gasolina FSI para hacer del TT RS un deportivo de
pura raza.
El TFSI, con una cilindrada de 2.480 cc, entrega 340
CV (250 kW) de potencia, o lo que es lo mismo, 137,1
CV por litro. La relación peso-potencia del Coupé,
cuyo peso es de 1.450 kilogramos, es de sólo 4,3
kg/CV. En el caso del Roadster, con un peso de 1.510
kg, la relación es de 4,4 kg/CV; estos valores tan
bajos se han conseguido gracias a carrocerías
extremadamente ligeras en construcción Audi Space
Frame (ASF). La parte delantera de dichas
carrocerías se ha fabricado en aluminio, la zaga en
chapa de acero.
El TT RS Coupé se catapulta en 4,6 segundos de los 0
a los 100 km/h, mientras que el Roadster requiere
una mera décima de segundo más para solventar el
salto (4,7 segundos). La velocidad máxima limitada a
250 km/h en ambas variantes es una pura formalidad;
a petición, Audi la aumenta hasta los 280 km/h. El
par motor máximo de 450 Nm está disponible de manera
permanente entre las 1.600 y las 5.300 rpm, con lo
que la fuerza de arrastre es impactante.
El consumo medio del TT RS Coupé, sin embargo, es de
sólo 9,2 litros de combustible a los 100 km (Roadster:
9,5 l/100 km); un ejemplo más de la combinación de
dinámica y eficiencia en Audi.
El potente cinco cilindros es extremadamente
compacto y muy ligero. Su gran turbocompresor
trabaja con una presión de carga relativa de hasta
1,2 bares. A plena carga, el radiador del aire de
sobrealimentación reduce la temperatura del aire
comprimido y alcanza un grado de efectividad de más
del 80%. En el tubo de escape izquierdo se ha
instalado un mecanismo de válvula: cuando el
conductor presiona el botón deportivo de serie
ubicado en el túnel central, la resonancia del
sistema de escape se hace todavía más intensa, al
tiempo que la respuesta del motor se vuelve más
directa.
CARACTER PURISTA: TRANSMISION DE FUERZA Y TREN DE
RODAJE
Un
cambio manual de seis marchas, caracterizado por su
elevado rendimiento y por el corto escalonamiento de
sus marchas, al más puro estilo deportivo, traslada
las impresionantes fuerzas del cinco cilindros hasta
la tracción integral permanente quattro. Esta caja
de cambios aporta al Audi TT RS su poderosa
tracción, su fascinante dinámica y su magnífica
estabilidad.
La innovadora mezcla de materiales en la carrocería
permite una distribución de la carga entre los ejes
perfectamente equilibrada y proporciona una
excelente rigidez, que a su vez sienta las bases
para una precisa maniobrabilidad. El tren de rodaje
deportivo de serie reduce en 10 mm la altura de la
carrocería. Como opcional se ofrece el sistema de
amortiguación adaptativo Audi magnetic ride, con dos
campos característicos básicos denominados Comfort y
Sport.
El Audi TT RS monta ruedas de 18 pulgadas con
neumáticos en formato 245/40. Los discos de freno
autoventilados tienen un diámetro de 370 mm delante
y 310 mm detrás. Los anillos de fricción
delanteros están perforados y unidos a los armazones
de aluminio de los frenos mediante pernos
taladrados; los discos incorporan además pinzas de
cuatro pistones pintadas en negro y con la
inscripción RS. El sistema de estabilización ESP
integra un modo deportivo y puede desconectarse
completamente.
Basta una simple mirada para comprobar el
impresionante potencial de esta máquina de
conducción que es el Audi TT RS. Tanto el faldón
delantero como el trasero y los laterales se
presentan con llamativas modificaciones. Audi monta
de fábrica un alerón trasero fijo y ofrece como
opcional, sin sobre precio, un spoiler desplegable
de forma automática.
La dinámica imagen del TT RS se traslada también al
interior, donde predomina el color negro. El
equipamiento de serie incluye, entre otros, asientos
deportivos con tapizados en combinación de cuero y
Alcantara, inserciones en aluminio cepillado, un
volante deportivo de cuero multifuncional achatado
en su parte inferior, un indicador de la presión de
carga, un indicador de la temperatura del aceite, un
laptimer, un climatizador automático, el equipo de
radio concert y faros xenón plus con luz diurna en
tecnología LED. En el Roadster se incluye además una
capota electrohidráulica y un cortavientos
eléctrico.
El TT RS llegará a los concesionarios en verano. El
Coupé estará disponible desde 62.900 euros, el
Roadster tendrá un precio inicial de 66.850 euros.
Motor
- Cinco cilindros de nuevo desarrollo con 2,5 litros
de cilindrada, turboalimentación e inyección
directa FSI
- 340 CV (250 kW) de potencia y 450 Nm de par motor
- Impresionantes prestaciones: 0 – 100 km/h en 4,6
segundos (Coupé), velocidad máxima de 250
km/h, opcionalmente 280 km/h
- Consumo medio de sólo 9,2 litros/100 km (Coupé)
Transmisión de fuerza
- Caja de cambios de seis marchas de alto
rendimiento
- Tracción integral permanente quattro con embrague
multidisco de accionamiento hidráulico
Tren de rodaje
- Sofisticadas suspensiones, construcción de cuatro
brazos en el eje trasero
- Frenos de alto rendimiento con pinzas de cuatro
pistones delante
- Ruedas de 18 pulgadas con neumáticos en formato
245/40 de serie; ruedas de 19 y 20 pulgadas
como opcional
- Amortiguación adaptativa Audi magnetic ride como
opcional
Carrocería y diseño
- Ligera carrocería de alta resistencia de aluminio
y acero en construcción ASF, peso de sólo 206
kg (Coupé)
- Entradas de aire ampliadas delante, llamativo
embellecedor del difusor detrás, spoiler fijo
Equipamiento
- Amplio equipamiento de serie que incluye, entre
otros, faros xenón plus con luz diurna LED,
asientos deportivos con tapizados en combinación
cuero/Alcantara, sistema de información al conductor
con indicador de la presión de carga y de la
temperatura del aceite, así como laptimer
LA NUEVA DIMENSION DE LA DINAMICA
Audi
vuelve a construir un motor de cinco cilindros, y en
esta ocasión se trata de uno muy especial: el TT RS,
que llegará a los concesionarios el próximo verano,
monta un propulsor de 2,5 litros con
turboalimentación e inyección directa de gasolina
FSI, 340 CV (250 kW) de potencia y 450 Nm de par
motor. Este irresistible cinco cilindros nos deleita
con sus fulminantes prestaciones. En combinación con
la tracción integral permanente quattro y con un
tren de rodaje de alto rendimiento, convierte al
compacto Audi TT RS, tanto en versión Coupé
como Roadster, en un deportivo de la clase extra.
Las prestaciones
El Audi TT RS es el primer deportivo clásico de la
familia RS. Al igual que el RS 4 y el RS 6, este
modelo también ha sido desarrollado por la filial
quattro GmbH. Sus datos clave son ya sinónimo de la
más pura fascinación. 4,6 segundos para la
aceleración de 0 a 100 km/h (en el Coupé), 15,9
segundos de 0 a 200 km/h y, opcionalmente, velocidad
máxima de 280 km/h; el TT RS es el deportivo de
fabricación en serie más rápido de la clase
compacta. Y además es una máquina de conducción
purista: potente, ligera, eficiente y diseñada y
hecha realidad sin concesiones.
El cinco cilindros TFSI de 2,5 litros tiene dos
caras. Al conducir con moderación, el turbo
proporciona la soberanía de 450 Nm de par,
disponibles prácticamente en cualquier situación,
desde los regímenes más bajos hasta los más
elevados, entre las 1.600 y las 5.300 rpm. Con esta
enorme fuerza de arrastre, el TT RS realiza los
adelantamientos casi sin darse cuenta.
Si por el contrario el conductor se muestra exigente
con el cinco cilindros, éste muestra su otra cara:
la fuerza absoluta de 340 CV (250 kW) de potencia,
la impetuosa aceleración del motor hasta las 6.800
rpm y un sonido que permanentemente eriza la piel;
el inconfundible bramido gutural es el clásico
sonido de un cinco cilindros de Audi. Al echar un
vistazo debajo del capó nos encontramos el motor al
descubierto, ofreciendo a la vista una impresionante
obra técnica.
Un paseo por una carretera serpenteante o una
escapada a un circuito de carreras revelan toda la
superioridad de su maniobrabilidad. El
comportamiento de la dirección del TT RS es
espontáneo, entra en curva con avidez y la traza con
una serenidad inquebrantable, guiado con precisión
por su sensible dirección. La aproximación a la zona
límite, extremadamente elevada, se anuncia con un
ligerísimo subviraje; sin embargo, la fácil
controlabilidad forma parte del carácter de esta
compacta máquina de conducción de Audi.
Al salir de la curva, la tecnología quattro permite
que la impresionante potencia también se traslade de
manera segura a la calzada, mientras que los modelos
de la competencia, con tracción a dos ruedas, se
esfuerzan por conseguir agarre. Todas estas virtudes
y la siempre persuasiva potencia del motor
convierten la conducción al volante del TT RS, en
suma, en una experiencia de la más pura y esencial
dinámica.
El motor
Los motores de gasolina con turboalimentación son ya
una especialidad tradicional de Audi, y también el
cinco cilindros turbo del Audi TT RS es un propulsor
de alto rendimiento. Con una cilindrada de 2.480 cc
rinde una potencia de 340 CV (250 kW), disponible en
un rango de revoluciones que va de las 5.400 a las
6.500 rpm. El par motor máximo, de 450 Nm, está
disponible a partir de las 1.600 rpm y permanece
constante hasta las 5.300 rpm.
Un cinco cilindros de Audi es ya en su concepto
básico un motor inusual. Presenta un intervalo de
encendido de 144 grados y una secuencia de encendido
1-2-4-5-3; alternativamente explosionan los
cilindros contiguos y los más distanciados.
De este modo se originan el particular ritmo y el
musical sonido, a lo que también contribuye la
geometría de aspiración y de escape. Un amortiguador
de las oscilaciones torsionales, de diseño
específico, ubicado en el extremo delantero del
cigüeñal compensa las fuerzas de inercia libres del
propulsor.
El TFSI de 2,5 litros es extremadamente compacto. La
distancia entre cilindros es de 88 mm, los cojinetes
de bancada exterior se han desplazado hacia el
interior; con sólo 494 mm de longitud, este motor de
carrera larga (taladro x carrera 82,5 x 92,8 mm) es
especialmente apto para el montaje transversal en el
TT RS.
Su peso, de sólo 183 kg, es también todo un récord.
De este modo no sólo es posible reducir el peso
total del TT RS, sino que además se obtienen grandes
ventajas en cuanto a la distribución de las cargas
del eje, con lo que también mejora la
maniobrabilidad.
El cárter del cigüeñal se ha fabricado en fundición
de grafito vermicular; este material de alta
tecnología, conocido por su utilización en los
grandes motores TDI, aúna la máxima rigidez con un
reducido peso. Audi es el primer fabricante de
automóviles que lo utiliza para un motor de
gasolina. Una serie de refuerzos concretos en el
asiento y en la tapa del cojinete de bancada
incrementan la capacidad de carga del bloque.
Los pistones se han fabricado en fundición de
aluminio y cada uno de ellos, incluyendo los anillos
y los pernos, pesa sólo 492 gramos. Han sido
configurados, al igual que las bielas forjadas, para
soportar las más elevadas cargas; una serie de
mínimas asimetrías de gran precisión y la ligera
inclinación de las paredes aumentan su resistencia.
En la culata, fabricada en fundición de aleación de
aluminio altamente resistente al calor, se utilizan
válvulas de escape enfriadas con sodio y anillos de
asiento de válvula endurecidos.
TFSI – LA TECNOLOGIA LIDER DE LE MANS
Este
pujante cinco cilindros hace un uso sumamente
eficiente del combustible, conformándose de media
con 9,2 litros a los 100 km en el caso del Coupé
(9,5 l/100 km en el Roadster). Esta elevada
eficiencia se la debe a la combinación de la
inyección directa FSI y de la turboalimentación, dos
tecnologías clave de Audi. En el deporte del motor,
el laboratorio de pruebas más exigente del mundo,
esta combinación TFSI armoniza a la perfección; no
en vano ha convertido al bólido R8 en cinco veces
campeón de la carrera de 24 horas de Le Mans, sin
olvidar otras 63 victorias en otras 80 competiciones
en las que ha participado.
La unidad de control del sistema de inyección
registra la carga mediante un sensor de presión en
el colector de admisión; se trata de un método de
medición de increíble exactitud. Las válvulas de
accionamiento neumático provocan en el aire entrante
en la cámara de combustión un movimiento cilíndrico
específico. El sistema common rail inyecta el
combustible en este remolino (denominado “tumble”)
con una presión de 120 bares. La intensidad del
remolino en la cámara de combustión enfría las
paredes, con lo que se soluciona el típico problema
de la tecnología turbo, el riesgo del picado de
bielas. La tecnología TFSI permite alcanzar una
elevada compresión de 10,0:1 y, por consiguiente, un
elevado grado de efectividad.
Los dos árboles de levas contribuyen también al
eficiente llenado y pueden regularse hidráulicamente
en un ángulo del cigüeñal de 42 grados. Son
accionados por un accionamiento por cadena de dos
etapas, compuesto por una cadena dentada
especialmente silenciosa, una cadena de rodillos y
un engranaje intermedio.
El turbocompresor es de grandes dimensiones; la
rueda del compresor tiene un diámetro de 64 mm en la
salida. A plena carga es capaz de comprimir, en
teoría, 335 litros de aire por segundo, la presión
de carga relativa es de hasta 1,2 bares. Su carcasa
dispone de un suministro de aceite independiente y
de un radiador, que funciona con una bomba de agua
propia. A plena carga, el radiador del aire de
sobrealimentación reduce la temperatura del aire
comprimido y alcanza un grado de efectividad de más
del 80%.
Los ingenieros han optimizado todo el tramo de
admisión con el objetivo de minimizar la pérdida de
presión, y han reducido la contrapresión de los
gases de escape en el sistema de escape de dos vías.
El tubo de escape izquierdo integra una válvula que,
al estar cerrada, obliga a los gases de escape a
tomar un desvío, atravesando el silenciador
secundario y saliendo al exterior por el tubo de
escape derecho. Al acelerar con carga y regímenes
elevados, la válvula se abre y permite que los gases
de escape salgan directamente al exterior, generando
un sonido más pleno e intenso.
El conductor puede accionar la válvula a su antojo
pulsando el botón deportivo de serie ubicado en el
túnel central, lo que a su vez intensifica o suaviza
la respuesta del motor. Audi ofrece opcionalmente un
sistema de escape deportivo con embellecedores de
los tubos en color negro, que también incluye una
válvula de sonido para una resonancia aún más
llamativa.
La transmisión de fuerza
De la transmisión de las fuerzas en el Audi TT RS se
encarga un nuevo cambio manual de seis marchas. Sus
ejes y engranajes están a la altura de las elevadas
fuerzas del motor; entre el engranaje cónico y el
árbol cardán, una junta homocinética de gran
resistencia térmica sustituye a la junta de caucho
convencional. Como ya es habitual en Audi, el cambio
de velocidades se produce de forma rápida, precisa y
suave. Los recorridos de cambio se han reducido y
tanto la palanca del cambio como su pomo se han
adaptado al diseño interior del TT RS.
La tracción integral permanente quattro en versión
para motores de montaje transversal pertenece al
equipamiento de serie del TT RS. El componente
principal es un embrague multidisco de gestión
electrónica y accionamiento hidráulico. A fin de
mejorar el ya de por sí buen reparto de la carga
entre los ejes, se ha montado en el extremo del
árbol cardán, delante del diferencial del eje
trasero; éste último también es un componente de
nuevo desarrollo, extremadamente compacto y muy
resistente.
En el interior del embrague central encontramos un
paquete de discos bañado en aceite que puede
comprimirse sin escalonamientos por medio de presión
regulada hidráulicamente. La unidad de control
analiza las condiciones de marcha permanentemente.
Si se detecta patinaje en las ruedas delanteras, una
bomba de émbolo anular y accionamiento eléctrico
genera de inmediato la presión de aceite con la que
el embrague desvía gran parte de la fuerza motriz
hacia las ruedas traseras. Gracias a un eficiente
acumulador de presión, este proceso dura apenas unas
milésimas de segundo.
En el TT RS, la tracción integral permanente quattro
también ofrece las insuperables habilidades que ya
se han convertido en características de Audi: un
incremento del agarre, aceleración sin patinaje,
dinámica en marcha, seguridad y marcha rectilínea.
El TT RS tiene un comportamiento dinámico e
increíblemente estable sea cual sea la conducción
que se practica y sin importar las condiciones
meteorológicas.
El tren de rodaje
En cuanto al tren de rodaje, el TT RS saca provecho
de las excelentes cualidades propias de la
construcción básica del TT. La suspensión de las
ruedas delanteras, con un ancho de vía de 1.555 mm,
es una construcción de tipo McPherson con brazos
triangulares inferiores. Los cojinetes giratorios,
el portaeje y los brazos transversales se han
fabricado en aluminio; el portaeje está atornillado
a la carrocería en seis puntos, con lo que aumenta
la rigidez.
La dirección de cremallera funciona con
servoasistencia variable, sus líneas características
modificadas se corresponden con el dinámico carácter
del TT RS. Este sistema electromecánico no demanda
energía en marcha rectilínea, con lo que su
funcionamiento es extremadamente eficiente y ahorra
unos 0,2 litros de combustible a los 100 km. La
desmultiplicación, con 16,9:1, es deportiva y
directa.
El eje trasero de cuatro brazos, con un ancho de vía
de 1.546 mm, es capaz de procesar por separado las
fuerzas longitudinales y laterales gracias a su
compleja construcción.
Los brazos longitudinales absorben las fuerzas de
propulsión y de frenado, el ajuste relativamente
suave de sus cojinetes proporciona un buen confort
de rodadura. Por el contrario, los tres brazos
transversales por rueda (el brazo de muelle, el
brazo transversal superior y la barra de dirección)
se han unido de forma rígida al portaeje, en
beneficio de la dinámica de conducción.
En comparación con el diseño técnico original, la
elastocinemática de los brazos traseros, fabricados
completamente en tipos de acero de alta resistencia,
se presenta ligeramente modificada. Los muelles
helicoidales y los amortiguadores de nuevo
desarrollo se han dispuesto por separado y se
encargan del apoyo vertical. En comparación con el
TT de fabricación en grandes series, la carrocería
del TT RS se encuentra 10 mm más baja. Los
ingenieros han conseguido un reglaje perfecto
gracias a las numerosas pruebas realizadas, entre
ellas muchas vueltas rápidas en el bucle norte del
circuito de Nürburgring.
Como opcional, la versión más potente de la familia
TT puede equipar una regulación electrónica de los
amortiguadores, el sistema de alta tecnología Audi
magnetic ride. Por los pistones de los
amortiguadores circula un aceite hidrocarburo
sintético que contiene diminutas partículas
magnéticas de entre tres y diez micrómetros de
tamaño. Al aplicar voltaje en una bobina se crea un
campo magnético en el que se modifica la orientación
de las partículas; se colocan en sentido transversal
a la dirección de la corriente de aceite y reducen
así el flujo a través de los canales de los
pistones. De este modo se modifica en cuestión de
milisegundos la línea característica de la
amortiguación.
La unidad de gestión del sistema analiza
permanentemente el estilo del conductor y el estado
de la calzada, y ajusta el modo de funcionamiento de
forma adaptativa. Con el botón deportivo el
conductor podrá cambiar entre el campo
característico normal y el modo deportivo. En el
modo normal, durante el cual el aceite adquiere un
mayor grado de viscosidad, el TT RS rueda
agradablemente equilibrado. En el modo deportivo,
con un flujo reducido, el vehículo presenta una
rigidez intransigente y prácticamente sin
inclinación lateral. El apoyo selectivo de las
ruedas confiere aún más neutralidad al
comportamiento autodireccional y la respuesta de la
dirección se vuelve aún más precisa.
A LO GRANDE: RUEDAS EN FORMATO DE ENTRE 18 Y 20
PULGADAS
El
Audi TT RS monta de serie grandes ruedas de
fundición de aluminio en diseño de cinco radios
dobles. Tienen un formato de 9J x 18 y equipan
neumáticos del tamaño 245/40. Como opcional se
ofrecen ruedas con diferentes diseños y formatos que
se extienden hasta las 20 pulgadas. Las ruedas de 19
pulgadas, con neumáticos 255/35, están disponibles
de manera opcional pintadas en plata brillante o en
diseño de titanio.
Las grandes ruedas disponen de espacio suficiente
para equipar unos frenos de grandes dimensiones. Los
cuatro discos son autoventilados y miden 310 mm de
diámetro en el eje trasero y 370 mm en el eje
delantero. Con el objetivo de conseguir la máxima
disipación de calor, los anillos de fricción
delanteros están perforados; una serie de pernos
taladrados los unen a los armazones de aluminio. Los
discos montan pinzas de cuatro pistones pintadas de
color negro, las delanteras decoradas con
inscripciones RS. También se han fabricado en
aluminio, con lo que se reducen las masas no
suspendidas.
El programa electrónico de estabilización ESP ha
sido adaptado a una conducción especialmente
dinámica y puede desconectarse en dos niveles. En el
primer nivel, el modo deportivo, no se produce
ningún tipo de intervención en el motor para el
control de la tracción y las intervenciones
estabilizadoras de frenado tienen lugar más tarde.
En el segundo nivel, el ESP queda completamente
desconectado.
El diseño
Queda claro con sólo mirarlos que el TT RS Coupé y
el TT RS Roadster son atletas con mucho carisma, e
incluso parados parecen ansiosos por moverse hacia
delante. El poderoso cuerpo de chapa y las
superficies tensamente arqueadas, limitadas por
nítidas líneas, componen la imagen de una escultura
en movimiento. Una serie de detalles de diseño
aportan al TT RS esa imagen de insuperable fuerza
que caracteriza a los modelos más potentes.
Como es habitual en Audi, la parrilla Singleframe,
rodeada por un marco en diseño de aluminio mate,
constituye el elemento más significativo del
frontal. Su rejilla, con la insignia TT RS, presenta
un diseño hexagonal en color negro, al igual que las
grandes entradas de aire laterales. Los bordes de
las entradas de aire se han ensanchado de modo que
dirigen mejor el aire hasta el compartimento del
motor; a través de la entrada izquierda fluye el
aire para la caja de cambios, y a través de la
derecha para un radiador de agua adicional. El
turbocompresor toma el aire de aspiración que
necesita a través de la zona superior de la parrilla
Singleframe, mientras que el radiador del aire de
sobrealimentación se encuentra detrás del segmento
inferior de la parrilla.
El faldón delantero presenta un nuevo diseño y su
bifurcador proporciona, en combinación con el
spoiler trasero, un perfecto equilibrio
aerodinámico. Si el cliente así lo desea también
puede ir pintado en diseño de aluminio, así como el
perfil del embellecedor del difusor y el soporte del
spoiler en la zaga.
El diseño de los faros es en todos los modelos
actuales de Audi una marca distintiva; en el TT RS,
el equipamiento de serie incluye faros xenón plus.
Destacan además por una luz diurna compuesta por
doce diodos luminosos que forman una línea recta.
Junto con los elementos de plástico de dos alas
(denominados “wings”), los LED consiguen que los
faros parezcan pequeñas obras de arte técnicas.
Desde la perspectiva lateral del Audi TT RS llaman
la atención las ruedas de 18 pulgadas con sus
grandes frenos, así como las taloneras ensanchadas.
Las carcasas de los retrovisores exteriores
presentan de serie un diseño en aluminio mate,
aunque opcionalmente también pueden pintarse en el
color de la carrocería o en carbono. Y para aquellos
conductores que se inclinen por algo especial, Audi
ofrece un paquete de diseño en color negro, que
incluye también el marco de la parrilla Singleframe
en este color.
El parachoques trasero integra un embellecedor del
difusor que enmarca los dos grandes tubos de escape
ovalados. En la zaga también encontramos la
inscripción TT RS. Audi ofrece el TT RS de serie con
un ancho spoiler fijo, que aumenta el empuje
descendente sobre el eje trasero y con ello también
la estabilidad a altas velocidades.
Como alternativa puede optarse por el spoiler del
modelo de fabricación en grandes series, que se
despliega automáticamente al alcanzar los 120 km/h y
vuelve a replegarse al bajar hasta los 80 km/h.
Independientemente del spoiler que monte, el TT RS
presume de un coeficiente aerodinámico de
aproximadamente 0,32 (Roadster: 0,34). La superficie
de penetración es igual en las dos variantes: 2,09
m2; un valor bajo que contribuye a una elevada
dinámica a altas velocidades. Tanto el Coupé como el
Roadster miden 4.198 mm de largo y 1.842 mm de
ancho; el TT RS sin capota mide 1.342 mm de
alto, el descapotable 1.348 mm.
CLASICAMENTE LIGERA: LA CAPOTA DE LONA DEL ROADSTER
Los
descapotables de Audi montan siempre una capota de
lona clásica, porque es más ligera que un techo
plegable de acero, reduce el centro de gravedad,
ocupa menos espacio en el maletero y armoniza mejor
con la línea de diseño. Como no podía ser de otro
modo en una máquina de conducción de alto
rendimiento, la capota de lona del TT RS Roadster
incluye un accionamiento electrohidráulico de serie.
La capota, que integra una gran luneta de cristal,
se abre y se cierra en doce segundos, incluso en
marcha, mientras no se superen los 50 km/h. Al abrir
el techo, la capota se pliega en forma de Z, y el
segmento delantero desempeña el papel de cubierta
fija, con lo que no se necesita ningún tipo de funda
o cubierta adicional. Una capa entre el
revestimiento interior del techo y la capa exterior
proporciona un excelente aislamiento acústico y
térmico. El cortavientos también resulta de lo más
cómodo, ya que sube y baja eléctricamente con solo
pulsar un botón.
La capota de lona está disponible en dos deportivos
colores: Gris oscuro y Negro. Para la carrocería
puede optarse entre ocho colores. Cuatro de ellos
son ya conocidos de la familia TT, el Blanco Ibis,
Rojo Misano efecto perla, Plata Monza metalizado y
Negro Phantom efecto perla. Los colores Gris Daytona
efecto perla, Azul Mugello efecto perla, Azul Sepang
efecto perla y Gris Suzuka metalizado se ofrecen en
exclusiva para el TT RS.
La carrocería
Un verdadero deportivo siempre debe ser ligero, y el
TT RS también destaca en esta disciplina. En versión
Coupé pesa sólo 1.450 kg y en versión Roadster
1.510 kg; la relación peso/potencia de 4,3 y 4,4 kg
por CV respectivamente dice mucho del potencial
dinámico.
A este respecto, el factor decisivo es el modo de
construcción de las dos carrocerías. En la zona del
frontal están compuestas por piezas de aluminio
ligero, ensambladas conforme a la tecnología Audi
Space Frame ASF. Los perfiles extrusionados, las
piezas de fundición y las planchas de aluminio
constituyen una estructura muy resistente a los
choques y de una impresionante rigidez. En el Coupé,
la unión del techo con las paredes laterales forma
una junta invisible realizada mediante soldadura por
láser, toda una muestra del afán de precisión de
Audi. Por el contrario, en la parte trasera del
suelo, en las dos puertas y en el portón del
maletero se ha utilizado acero, con lo que se
obtiene una construcción híbrida con un peso
perfectamente equilibrado.
La carrocería en bruto del Coupé pesa sólo 206 kg,
distribuidos en 140 kg de aluminio (68 por ciento) y
66 kg de acero (32 por ciento). Si se hubiera
construido la carrocería íntegramente en acero,
habría resultado casi un 50 por ciento más pesada.
La carrocería del TT RS Roadster pesa sólo 45
kilogramos más. Componentes como el panel de acero
que separa el habitáculo del maletero y las
taloneras con gran cantidad de nervaduras sirven
como refuerzo. El marco del parabrisas y los dos
arcos antivuelco protegen a los pasajeros ante un
posible vuelco del vehículo.
Tanto el Roadster como el Coupé montan airbags
frontales de serie, que en función de la gravedad
del accidente se activan en dos etapas. Los tensores
y limitadores de fuerza de los cinturones de
seguridad protegen al conductor y al acompañante. En
caso de colisión trasera, los apoyacabezas recogen
la parte posterior de la cabeza, y en caso de
colisión lateral entran en juego los airbags
laterales para cabeza y tórax.
El interior
El diseño interior deportivo y claro, la perfecta
ergonomía y la calidad exclusiva en la selección y
el acabado de los materiales son típicos de Audi. En
la gama TT, una serie de elementos especiales
proporcionan un toque emocional muy especial: la
cúpula sobre el cuadro de instrumentos, los relojes
sumergidos en tubos, los robustos mandos giratorios
del climatizador automático o los difusores de aire
redondos.
El TT RS ofrece además otros detalles adicionales
cuidadosamente dispuestos. El sistema de información
al conductor de serie integra un menú especial que
contiene indicadores digitales para la presión de
carga y la temperatura del aceite, así como un
laptimer para cronometrar los tiempos de las vueltas
en un circuito de competición. El display del
sistema de navegación opcional Navigation plus
recibe al conductor tras conectar el encendido con
una pantalla especial TT RS. El volante deportivo de
cuero multifuncional tiene tres radios y un aro de
gran robustez. Está achatado en su parte inferior,
como en un bólido de competición, y se ha revestido
en cuero perforado con costuras de color plata.
Los asientos deportivos se han montado en una
posición muy baja. Sus poderosos laterales ofrecen
al cuerpo una perfecta sujeción. Pueden regularse
además en numerosos niveles. El tapizado de serie
consta de una combinación de cuero y Alcantara de
color negro, que además incluye costuras de
contraste en color plata y el logotipo TT RS grabado
en la parte delantera de los respaldos.
Todo el interior se ha realizado en un dinámico
color negro. Las inserciones en aluminio mate
cepillado pertenecen al equipamiento de serie, el
reposapiés y los pedales destacan por su diseño de
aluminio. Las molduras de acceso, el
cuentarrevoluciones y el volante portan la
inscripción TT RS, ribetes plateados decoran las
alfombrillas y las manillas para abrir las puertas
están formadas, como ya es habitual en los modelos
RS de Audi, por dos delgadas barras.
El TT RS es un deportivo con una elevada
versatilidad para el uso cotidiano, una de las
grandes ventajas de toda la gama. En el caso del
Coupé, el respaldo de la banqueta trasera puede
abatirse por separado, de manera que el volumen del
maletero incrementa de los 290 a los 700 litros. El
Roadster, con una capacidad del maletero de 250
litros, puede equipar opcionalmente un dispositivo
para carga larga con bolsa para esquís extraíble.
El equipamiento
El equipamiento del Audi TT RS es deportivo y muy
amplio. Entre los equipamientos de serie a destacar
figuran la tracción integral permanente quattro, las
grandes ruedas de aleación ligera de 18 pulgadas,
los faros xenón plus con luz diurna LED, control
automático de la velocidad un paquete de iluminación
interior con luces LED y, en el Roadster, la capota
electrohidráulica con cortavientos de accionamiento
eléctrico. En el interior destacan el volante
deportivo de cuero multifuncional y los asientos
deportivos con tapizados en combinación de cuero y
Alcantara. El climatizado automático y el equipo de
audio concert con reproductor de CD también
pertenecen al equipamiento de serie.
Como equipamiento opcional Audi ofrece un amplio
abanico de cómodos componentes. Entre ellos figuran
los dos sistemas de navegación con software
perfeccionado, un sistema de sonido de Bose, un
asistente de aparcamiento y el sistema de
iluminación dinámica en curva adaptive light.
Además se ofrecen otros equipamientos disponibles en
exclusiva para el TT RS, como los asientos de tipo
bacquet con respaldos abatibles. El tapizado de
estos asientos es de cuero napa fina de color negro
decorado con costuras contrastadas en color plata,
las piezas de los laterales y de la banda central
superior del respaldo se han perforado con las
letras TT. Para los asientos deportivos de serie
Audi ofrece opcionalmente tapizados en cuero napa
fina perforado de color negro o plata con costuras
en color contrastado a juego e inscripciones
perforadas en las bandas centrales de los asientos y
en los laterales.
Las alfombrillas con inscripciones TT RS, los
elementos de mando revestidos con ante y las
inserciones pintadas en negro phantom o blanco ibis
aportan al interior un toque aún más personal. Y
para los que prefieran una mayor exclusividad, la
filial quattro GmbH y su programa Audi exclusive
harán realidad los deseos más especiales.
El Audi TT RS llegará a los concesionarios en
verano. El Coupé tiene un precio de 62.900 euros, el
Roadster de 66.850 euros.
LOS CINCO CILINDROS DE AUDI
El motor de 2,5 litros que monta el Audi TT RS
reanuda una gran tradición, ya que en la década de
los 80, Audi era la marca de los cinco cilindros por
excelencia. Estos potentes motores definieron un
nuevo perfil deportivo y contribuyeron decisivamente
a hacer realidad el lema de Audi, “A la vanguardia
de la técnica”.
El cinco cilindros fue una genialidad técnica, capaz
de aunar el bajo consumo de un cuatro cilindros con
el refinamiento de marcha de un seis cilindros, con
un reducido peso y unas dimensiones compactas que
permitían el montaje longitudinal delante del eje
delantero. Debutó a principios del año 1977 en el
Audi 100 5 E y convenció de inmediato. Alimentado
por un sistema de inyección ultramoderno, el motor,
con una cilindrada de 2,1 litros, tenía una potencia
de 136 CV (100 kW) y ofrecía unas potentes
prestaciones con un bajo consumo.
La familia creció rápidamente. En otoño de 1978 le
siguió un motor Diesel de cinco cilindros de
aspiración natural con una cilindrada de 2 litros y
70 CV (51 kW) de potencia, y un año más tarde
llegó el primer gasolina de cinco cilindros con
turboalimentación, otro de los avances pioneros de
Audi. Con una potencia de 170 CV (125 kW) y un par
motor de 265 Nm, el nuevo modelo de máxima potencia,
el Audi 200 5 T, se convirtió en una de las berlinas
más veloces de su tiempo. El principio del
downsizing, o lo que es lo mismo, la sustitución de
cilindrada por sobrealimentación, proporcionaba hace
ya 30 años una impresionante potencia y una
increíble eficiencia.
Un motor de altos vuelos: el cinco cilindros del
Audi quattro
Un año más tarde, el nuevo motor se presentó en su
mejor versión en el Audi quattro de 1980. Las
tecnologías turbo y tracción integral se
convirtieron de inmediato en una dinámica pareja de
éxito, tanto en la carretera como en los circuitos
de competición. La versión inicial del cinco
cilindros sobrealimentado rendía 200 CV (147 kW) de
potencia. En el Sport quattro del año 1984, derivado
directamente del deporte del motor, llegó incluso a
los 306 CV (225 kW), convirtiéndose en el
propulsor de altos vuelos por excelencia de la
década de los 80.
La fuerza y la rigidez de la construcción Audi quedó
demostrada en los vehículos de competición del
Campeonato Mundial de Rally, donde el cinco
cilindros con presión de carga elevada superó los
476 CV (350 kW). El punto culminante de las carreras
de motor viene marcado por dos bólidos extremos. El
Audi Sport quattro S1, con el que Walter Röhrl ganó
en 1987 la carrera de montaña en Pikes Peak (EE.UU.),
llegó a rendir unos 600 CV (440 kW). Y el IMSA-GTO,
un turismo de competición con la imagen del Audi 90,
que dominó la escena estadounidense en 1989 con unos
720 CV (530 kW) generados a partir de 2,2 litros de
cilindrada.
En la producción en serie, Audi siguió
diversificando la gama de sus motores de gasolina de
cinco cilindros, ofreciendo cilindradas de entre 1,9
y 2,3 litros. En el sector de los Diesel este
concepto de motor consiguió grandes éxitos. El Audi
100 TDI de 1989, un 2,5 litros con 120 CV (88 kW) y
261 Nm de par, se cuenta entre uno de los grandes
hitos de la historia automovilística.
A mediados de la década de los 90, los cinco
cilindros fueron sustituidos poco a poco por los V6,
aunque no desparecieron sin hacer ruido: aún hizo su
aparición el RS 2 de 1994, con una potencia de 315
CV (232 kW). Como elegante Avant con la potencia de
un deportivo, se convirtió en el fundador de un
nuevo segmento de automóviles.
26 de Mayo de 2009
Gregorio Patiño
Barahona
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