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Novedades Audi Salón Frankfurt 2009 El Audi R8 Spyder 5.2 FSI quattro: dinámica de impacto a cielo abierto
El motor V10 rinde 525 CV y catapulta este biplaza descapotable en tan sólo 4,1 segundos de los 0 a los 100 km/h, otorgándole una velocidad punta de 313 km/h. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro es el nuevo modelo estrella entre la gama Audi, a ello contribuyen tecnologías como el método de construcción Audi Space Frame (ASF), la tracción integral permanente quattro, los faros con funcionamiento integral en tecnología LED y el innovador micrófono de cinturón, disponible como equipamiento opcional. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro es toda una declaración de principios. Su trazado de líneas fascina por su carácter escultural, que interpreta de un modo propio la dinámica y la emocionalidad de un deportivo de altas prestaciones. A diferencia del Coupé, aquí desparecen los sideblades detrás de las puertas; las piezas laterales se han fabricado en material compuesto de fibra de carbono, al igual que la amplia cubierta del compartimento para la capota. Dos convexidades abovedadas, que se extienden hasta el borde de ruptura aerodinámica e integran grandes aperturas de ventilación, le otorgan un enérgico perfil a la zaga de este biplaza descapotable. Como todo Audi descapotable, el R8 Spyder 5.2 FSI quattro cuenta con una capota de lona: una solución muy consecuente tratándose de un deportivo de altas prestaciones. El techo blando apenas pesa 30 kilos, lo que mantiene a raya el peso total del vehículo y su centro de gravedad en un punto bajo. Estando abierta, la capota requiere muy poco espacio, y al cerrarla ésta se integra en la equilibrada línea de diseño: termina en dos delgadas aletas laterales que se prolongan hasta alcanzar la parte trasera, acentuando así la estilizada silueta del deportivo.
La capota está compuesta por una capa exterior de grueso tejido textil y por el revestimiento interior del techo, y es infinitamente apta para la alta velocidad. Dentro de un R8 Spyder cerrado circulando a una velocidad media, el nivel de ruido apenas es más alto que en el Coupé. El panel que separa el habitáculo incorpora un arco antivuelco que se compone de dos resistentes placas, pretensadas por medio de resortes. Los airbags laterales para cabeza y tórax, alojados en los respaldos de los asientos, protegen a los ocupantes en una colisión lateral; al chocar frontalmente, entran en juego los airbags de gran tamaño. En caso de producirse una colisión posterior, el sistema integral de apoyacabezas reduce el riesgo de que se produzcan lesiones cervicales. En la versión equipada con cambio manual, el R8 Spyder 5.2 FSI quattro pesa solamente 1.720 kilos. En primera línea, le debe tan reducido peso a su carrocería de aluminio, elaborada según el método de construcción ligera Audi Space Frame (ASF). La carrocería está reforzada en la zona de las taloneras, el túnel central, el suelo y los montantes A y B; sin embargo no pesa más que 216 kilos, apenas 6 kilos más que el R8 Coupé. La carrocería ASF, que integra un marco del motor realizado en magnesio ultraligero, sienta con su gran rigidez las bases para un dinámico manejo y una seguridad superior. Pasión por el detalle: el diseño Son muchos los detalles que documentan la pasión con la que los diseñadores de Audi han dado forma al R8 Spyder 5.2 FSI quattro. Las entradas de aire frontales, que dirigen el flujo hacia los tres radiadores, y el borde inferior del faldón delantero se presentan en negro brillante. Las barras de la amplia y plana parrilla Singleframe están finamente revestidas de cromo. Los faros de serie, con funcionamiento integral en tecnología LED, no son sino obras de arte técnicas. Sus reflectores tienen apariencia de concha abierta; a pesar de estar formada por 24 LEDs, la luz de marcha diurna se percibe como una banda homogénea que traza una curva, deslizándose a lo largo del borde inferior de los faros. Con sus faros en tecnología LED integral, Audi se sitúa en la cima de su entorno de competencia internacional. En este caso, los diodos luminosos emiten tanto la luz de cruce, como la luz de carretera, de marcha diurna y de los intermitentes. Con una temperatura de color de 6.000 Kelvin, la luz LED es extremadamente parecida a la luz diurna, por lo que resulta especialmente respetuosa con los ojos durante la conducción nocturna. La excelente distribución de la luz, su prolongada vida útil y el consumo extremadamente bajo de energía son otras de sus cualidades.
Para el R8 Spyder 5.2 FSI quattro, Audi ofrece tres colores diferentes de capota. Para la carrocería hay 11 colores a disposición; las pinturas metalizadas y efecto perla son de serie. Además, el marco del parabrisas está revestido de una capa brillante de aluminio anodizado. Lujo deportivo: el interior El biplaza descapotable presume de una generosa oferta de espacio en su habitáculo. Como si de un deportivo de competición se tratara, la corona del volante deportivo de cuero multifuncional, en diseño de tres radios, está achatada en su parte inferior; los asientos de regulación eléctrica han sido montados en una posición especialmente baja y se adaptan perfectamente al cuerpo de los ocupantes. Los acabados son de la máxima calidad y el manejo de los sistemas sigue una estructuración clara y lógica; además, en el sistema de información al conductor, un equipamiento de serie, se ha incluido un laptimer para cronometrar los tiempos de las vueltas en un circuito de competición. Los instrumentos y el pomo de la palanca de cambio lucen aros rojos mientras que los pedales, los reposapiés y las levas del cambio R tronic opcional se han realizado en diseño de aluminio. Entre los equipamientos estrella de serie se cuentan un generoso acabado completamente en cuero de la calidad napa fina, un excelente sistema de sonido de la casa Bang & Olufsen, un climatizador automático de confort y asientos calefactables. Para el interior existen seis colores disponibles. El prestigioso estatus del Audi R8 Spyder 5.2 FSI quattro está avalado por otras muchas y refinadas características. La pigmentación del cuero de los asientos refleja la radiación infrarroja de la luz solar, reduciendo hasta 20 °C su calentamiento. Las molduras de acceso con revestimientos de aluminio y las inserciones en laca satinada de color negro transmiten un ambiente de lujo y deportividad a un tiempo. Dentro del panel de separación del habitáculo se ha integrado un espacio con tres compartimentos: en uno de ellos se encuentra el cambiador de CD opcional o, si se desea, el sistema Audi music interface. En el frontal del vehículo se puede transportar un volumen de equipaje de hasta 100 litros. El sistema de navegación plus con lógica de manejo MMI, en su nuevo nivel de desarrollo, también se equipa de serie en el R8 Spyder 5.2 FSI quattro y convence tanto por una resolución optimizada como por su asombrosa rapidez al calcular una ruta de viaje. La novedad más visible del mismo es la pantalla de 6,5 pulgadas y alta resolución; en la representación topográfica de los mapas se puede seleccionar un sector y desplazarse sobre él en todas las direcciones. Este sistema se puede combinar opcionalmente con una cámara de marcha atrás que sirve como asistente de aparcamiento. Como equipamiento opcional, Audi ofrece también extras personalizados, como paquetes de cuero exclusivos o inserciones decorativas especiales. Una novedad a nivel mundial es el micrófono de cinturón opcional para el dispositivo de manos libres, que permite telefonear incluso con la capota abierta mientras se conduce por la autopista. Este sistema se compone de tres pequeños micrófonos planos, incrustados en cada uno de los cinturones de seguridad, de los cuales al menos uno se encuentra siempre en la posición ideal para el hablante al llevar el cinturón abrochado. En el marco del parabrisas se ha integrado un cuarto micrófono. Potencia sin concesiones: el motor El Audi R8 Spyder 5.2 FSI quattro ha sido desarrollado en colaboración con quattro GmbH y fascina por su rendimiento incondicional. El motor V10 con su bloque motor de aluminio, gran parte del cual ha sido montado a mano, responde a la gran tradición de Audi en el deporte del motor. A 6.500 revoluciones este propulsor genera 530 Nm de par motor, a 8.000 rpm alcanza una potencia máxima de 525 CV, y no alcanza su par motor límite hasta las 8.700 rpm. Su potencia específica es de 100,9 CV por litro de cilindrada, lo que significa que a cada CV apenas le corresponder mover un peso de 3,3 kilos. Las prestaciones de marcha de este modelo son un resumen de su magnífico potencial: de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, de 0 a 200 km/h en 12,7 segundos y una velocidad punta de 313 km/h en la versión con cambio manual de seis marchas. Bajo una carga y un régimen en aumento, este motor emite el inconfundible y rotundo sonido de un diez cilindros de Audi: un poderoso y gutural rugido de timbre indudablemente musical. El 5,2 litros utiliza la inyección directa de combustible según el principio FSI. De este modo se consigue una compresión de 12,5 : 1, lo que contribuye a alcanzar una elevada potencia y a optimizar el consumo. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro con caja de cambios manual consume una media de 14,9 litros de combustible a los 100 km (13,9 litros con R tronic): un valor realmente bajo teniendo en cuenta su potencia. El sistema de lubricación por cárter seco, otra de las tecnologías procedentes del deporte del motor, garantiza el suministro de aceite incluso con la aceleración transversal máxima posible de 1,2 g.
La tracción integral permanente quattro, que trabaja junto con un embrague viscoso central y cuya configuración presenta una carga notablemente mayor sobre el eje trasero, traslada la fuerza a las cuatro ruedas. En combinación con el diferencial autoblocante del eje trasero, la tracción quattro le otorga a este modelo un extra decisivo en tracción, estabilidad, velocidad en curva y precisión: hablamos de una tecnología sin parangón, especialmente para un deportivo de altas prestaciones. Prestaciones fascinantes: el tren de rodaje El Audi R8 Spyder 5.2 FSI quattro ostenta una batalla de 2,65 metros y una distribución de la carga sobre los ejes en una proporción del 43 al 57%. Al igual que en los deportivos de competición, brazos triangulares dobles construidos en aluminio se encargan de la suspensión de las ruedas; la dirección asistida hidráulica de cremallera, por su parte, transmite un contacto ultrapreciso con la calzada. El reglaje permite un buen nivel de confort gracias, entre otros, a la tecnología de serie Audi magnetic ride. Ésta hace uso de campos magnéticos en los amortiguadores para adaptar su funcionamiento en cuestión de milésimas de segundo tanto a las condiciones de la calzada como al estilo de conducción. Con este sistema, el conductor puede optar entre dos campos característicos básicos. Audi ofrece opcionalmente un tren de rodaje con amortiguadores convencionales. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro calza llantas de 19 pulgadas en diseño de 10 radios en Y. Las llantas delanteras se combinan con neumáticos en formato 235/35, que en el eje trasero alcanzan un tamaño 295/30, como opcional se ofrecen incluso neumáticos en la dimensión 305/30. El sistema de frenos presume de un rendimiento imponente: sus cuatro discos son ventilados y perforados; los delanteros incorporan pinzas de ocho pistones, mientras que las pinzas de los discos traseros son de cuatro pistones. De manera opcional Audi monta discos especialmente grandes de cerámica reforzada con fibra de carbono, que resultan extremadamente ligeros, resistentes y duraderos. El sistema de estabilización ESP incorpora un modo deportivo y puede desconectarse totalmente si se desea. Una función de asistencia integrada en el sistema de frenos facilita el arranque en pendientes. El Audi R8 Spyder 5.2 FSI quattro se construye en una manufactura de quattro GmbH, en su planta de Neckarsulm (Alemania); su fabricación se efectúa principalmente a mano, incluso en el caso de la carrocería ASF. Este biplaza descapotable llegará a los concesionarios alemanes el primer trimestre de 2010, aunque su venta comienza estos días. Su precio base es de 156.400 euros. El Audi S5 Sportback: deportividad con elegancia
El propulsor del Audi S5 Sportback en un motor V6 de tres litros sobrealimentado por un compresor mecánico. Este compresor se aloja en la V de 90 grados formada por las bancadas de cilindros y genera una presión de hasta 0,8 bar. Dos radiadores del aire de sobrealimentación postconectados reducen la temperatura del aire aspirado y comprimido, mejorando así el llenado de las cámaras de combustión. Este seis cilindros cuenta con una cilindrada de 2.995 cc y es portavoz de la filosofía de Audi: la potencia no excluye la eficiencia, ambas se complementan a la perfección. Su par motor genera 440 Nm de forma constante entre las 2.900 y las 5.300 rpm. Este propulsor acelera el S5 Sportback de los 0 a los 100 km/h en tan sólo 5,4 segundos (valor provisional) y le proporciona una velocidad punta, limitada electrónicamente, de 250 km/h. Su espontánea respuesta, el poderoso empuje y su rotundo sonido transmiten una experiencia de conducción fascinante. El V6 con compresor consume un promedio de apenas 9,7 litros de combustible a los 100 km (valor provisional): un valor de excepción dentro de su clase. También la tecnología de transmisión de la fuerza subraya la hegemonía del S5 Sportback. Este modelo estrella monta de serie una caja de cambios S tronic de doble embrague y siete velocidades, así como la tracción integral permanente quattro, que aplica una carga algo mayor sobre el eje trasero. Opcionalmente, Audi ofrece el diferencial deportivo, con el que el engranaje de vanguardia del eje trasero distribuye variablemente la fuerza entre las ruedas traseras dependiendo de la necesidad, y aumenta adicionalmente la dinámica y la estabilidad. El Audi S5 Sportback presume de un tren de rodaje indudablemente deportivo. Las llantas de aluminio fundido de 18 pulgadas en diseño S (como equipamiento opcional están disponibles llantas de hasta 20 pulgadas) calzan neumáticos en formato 245/40, y las pinzas de freno negras vienen marcadas con el emblema S5. La dirección asistida servotronic dependiente de la velocidad está disponible, asimismo, de serie, mientras que la dirección dinámica se ofrece como equipamiento opcional. Además, una barra de torretas aporta rigidez adicional a la parte delantera del vehículo.
En el interior, los asientos deportivos S con regulación eléctrica y tapicería en cuero napa seda junto con el revestimiento interior del techo en negro o plata y las inserciones decorativas en aluminio cepillado realzan el estilo dinámico de este modelo de referencia. Los indicadores del cuadro de instrumentos están iluminados en blanco, y al iniciar el sistema de información al conductor con pantalla en color se muestra el logotipo S5. Un volante deportivo multifuncional en cuero con levas de cambio en óptica de aluminio y una palanca de selección para el cambio S tronic se encargan de remarcar la línea deportiva del modelo. Tanto las molduras de entrada como la llave, el volante y los instrumentos lucen el distintivo S5. El equipamiento opcional ofrece también lujosos asientos de confort. Los tapizados pueden seleccionarse en negro, marrón y en tres combinaciones bicolor. Para las inserciones decorativas están disponibles los materiales carbono, madera de abedul y tejido de acero inoxidable; esta estructura de metal se compone de innumerables fibras de acero y resulta ligeramente áspera, proporcionando una extraordinaria impresión táctil. El Audi S5 Sportback llegará a los concesionarios alemanes en la primavera de 2010. Su precio base es de 57.900 euros. El Audi A4 3.0 TDI clean diesel quattro: eficiente y limpio en extremo
El paquete tecnológico del 3.0 TDI clean diesel quattro comprende el propio motor y el supereficiente principio de tratamiento ulterior de gases de escape. Un nuevo sistema de inyección common rail, capaz de establecer hasta 2.000 bar de presión, una serie de innovadores sensores de presión de la cámara de combustión y un sistema de recirculación de gases de escape de alto rendimiento garantizan una combustión realmente eficiente que reduce significativamente las emisiones brutas. Al final del tramo de salida del sistema de escape se encuentra un novedoso catalizador DeNox que se encarga de la reducción de los óxidos de nitrógeno. Justo delante de éste, una bomba inyecta un aditivo acuoso denominado AdBlue; al entrar en contacto con los gases de escape a elevada temperatura, ésta solución se transforma en amoniaco, que disgrega los óxidos de nitrógeno en nitrógeno y agua. El depósito es lo suficientemente grande como para que el conductor no tenga que preocuparse de añadir el aditivo, de ello se encarga el concesionario Audi correspondiente al realizar las revisiones del vehículo.
El innovador TDI V6 le confiere al A4 asombrosas prestaciones de marcha, propulsándolo de los 0 a los 100 km/h en 6,2 segundos (6,3 segundos en el Avant), hasta alcanzar una velocidad punta, limitada electrónicamente, de 250 km/h. La combinación de un cambio tiptronic de seis velocidades y la tracción integral permanente quattro es una garantía de máximo confort y excelente tracción. El Audi A4 y el A4 Avant 2.0 TFSI flexible fuel: la fuerza del bioetanol
Audi introduce una nueva versión, especialmente ahorrativa, en la gama A4: el A4 y el A4 Avant 2.0 TFSI flexible fuel funcionan perfectamente también con bioetanol. El combustible denominado E85 reduce los gastos de gestión del vehículo y se distingue por su excelente balance de CO2. El motor 2.0 TFSI flexible fuel es una variación del 2.0 TFSI con Audi valvelift system y sistema start-stop. Al igual que éste último, genera un par motor superior a los 320 Nm, disponibles entre las 1.500 y las 4.200 rpm, y ostenta una potencia de 180 CV. Este cuatro cilindros ha sido concebido para funcionar con E85, una mezcla usual en Europa compuesta por un 85% de etanol y un 15% de gasolina. Hoy por hoy existen unas 300 gasolineras en Alemania que lo comercializan. Las redes de puestos de venta más extensas en Europa se encuentran en Noruega y Suecia. Actualmente, el bioetanol se obtiene de la fermentación alcohólica de vegetales procedentes de cultivos energéticos tales como el trigo, el maíz y la caña de azúcar. Gracias a su alto porcentaje de materia prima regenerativa, el balance de CO2 total del vehículo resulta hasta un 75% más favorable que en los combustibles convencionales a base de petróleo. Con el fin de alcanzar un balance energético todavía mejor en el futuro, el Grupo Volkswagen se ha implicado activamente en la investigación y el desarrollo de nuevos métodos para la obtención de etanol a partir de residuos vegetales. Audi aprovecha el elevado octanaje del bioetanol, 110 RON, para optimizar el grado de rendimiento del motor. De este modo disminuye significativamente el consumo volumétrico adicional, de aproximadamente el 40%, al que da lugar el reducido contenido energético del etanol, mitigando las pérdidas en la autonomía del vehículo. La ventaja del concepto Audi es que el motor, hasta un porcentaje máximo de etanol del 85%, puede procesar cualquier concentración de bioalcohol contendida en la gasolina sin que se aprecie la menor diferencia en el comportamiento de marcha o en las prestaciones del vehículo. La filosofía del flexible fuel requiere llevar a cabo una serie de modificaciones técnicas. Una de las características químicas del E85 es su acción altamente corrosiva sobre diferentes metales. Sin embargo, el motor básico ya había sido preparado para soportar dichas características, de manera que ni los conductos ni las juntas se han visto alterados. Únicamente ha sido necesario aplicar una sustancia diferente para los anillos de asiento de la válvula, debido al menor poder lubricante del etanol. Un sensor en el conducto de suministro de combustible informa al sistema de gestión del motor sobre la concentración de etanol a fin de adaptar en la medida necesaria el proceso de inyección e ignición. Con E85, el cuatro cilindros de última generación consume en la berlina A4 9,0 litros a los 100 kilómetros (9,2 litros en el caso del A4 Avant); con gasolina Super el consumo se reduce hasta los 6,4 l/100 km (6,6 l/100 km en el A4 Avant). Sin embargo, dado que los impuestos gravados sobre el etanol son significativamente más bajos que en cualquier combustible fósil, el uso de este carburante reduce los gastos de gestión del vehículo. Los modelos A4 y A4 Avant 2.0 TFSI flexible fuel ofrecen asimismo el más puro placer de conducción deportiva, manteniendo el listón típico de Audi. Con salida parada, la berlina acelera en 7,9 segundos hasta los 100 km/h y alcanza una velocidad punta de 236 km/h; en el caso del Avant, estos valores son de 8,1 segundos y 228 km/h respectivamente. En ambas variantes, un cambio manual de 6 marchas y un sistema de tracción frontal se encargan de transmitir la fuerza al asfalto. El Audi A3 y el A3 Sportback 1.2 TFSI: eficiente downsizing
Downsizing significa sustituir cilindrada por sobrealimentación. El 1.2 TFSI de nueva construcción genera una potencia específica de 87,7 CV por litro a partir de 1.197 cc de cilindrada y se sirve de las mismas tecnologías que sus reputados hermanos de 1,8 y 2,0 litros. La turbosobrealimentación y la inyección directa de gasolina conforman, también en su caso, una combinación perfecta, haciendo posible una compresión de 10,0:1. Tan elevado valor repercute en beneficio de la termodinámica, al incrementarse la potencia y la economía de consumo. La eficiencia de este cuatro cilindros viene de la mano de un peso extremadamente bajo, tan sólo 89,5 kilos, que optimiza al mismo tiempo la distribución de las cargas sobre los ejes del Audi A3. El cárter del cigüeñal se ha construido en fundición de aluminio e integra camisas de cilindros de refuerzo elaboradas en fundición gris, así como un sistema ultramoderno de filtración de aceite. La tapa de la carcasa que alberga el sistema de gestión está dividida y se ha fabricado en fundición de magnesio ultraligera y material sintético. Este 1.2 TFSI de carrera larga (diámetro x carrera 71,0 x 75,6 milímetros) se ha optimizado consecuentemente para lograr una menor fricción, tanto en los anillos de los pistones como en la compacta bomba de aceite. En el cigüeñal, los cojinetes principales y de las bielas se las arreglan con sólo 42 milímetros de diámetro, y para mover las ocho válvulas inclinadas colgantes basta un árbol de levas accionado por cadena. Gracias a la compleja geometría y al diseño de las válvulas, en los canales de admisión se produce un efecto de remolino que permite un óptimo llenado de las cámaras de combustión. El sistema common rail inyecta el combustible: en un amplio margen de revoluciones, por debajo de las 3.000 rpm, tiene lugar una doble inyección que repercute, asimismo, en beneficio del proceso de combustión. Detrás del turbocompresor, capaz de generar hasta 0,9 bar de presión de carga relativa, un radiador de aire por el que fluye agua se encarga de rebajar la temperatura del aire aspirado. Un actuador eléctrico acciona las llamadas válvulas de descarga del compresor con fuerza, precisión y rapidez; la presión de carga se genera de modo espontáneo y se reducen las pérdidas en la renovación de la carga.
La entrega de los modelos A3 y A3 Sportback 1.2 TFSI a los clientes dará comienzo en el primer trimestre de 2010. En su lanzamiento, el nuevo cuatro cilindros se combinará con un sistema de tracción delantera y una caja de cambios manual de seis marchas.
15 de Septiembre de 2009
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