Prueba MITSUBISHI L200
DI-D 180 5AT Kaiteki

PICK-UP DE GAMA ALTA

El L200 tiene una larga e ilustre historia como vehículo de trabajo y de ocio. Ahora en su quinta generación mejora en lujo y comodidad para tratar de ofrecer una alternativa a los que necesiten mucho espacio de carga y tengan especial predilección por las actividades de ocio. El modelo predecesor, la serie 4, ha vendido más que todos sus rivales, incluyendo entre ellos el famoso Toyota Hilux que acaba de renovarse

  

EVOLUCIÓN MÁS QUE REVOLUCIÓN

El L200 andaba muy necesitado de una dosis de modernidad a la par que incrementar su refinamiento y dinámica de conducción. Sigue conservando intacta su capacidad de carga pero reduce los costes de funcionamiento sobre todo con la incorporación de un motor más eficiente y potente que el anterior. Debido al éxito del modelo anterior la compañía decidió no correr riesgos por lo que resulta fácil reconocerlo a pesar de la existencia de aproximadamente 330 cambios. Se ha comenzado su desarrollo partiendo del chasis anterior al que se le han añadido la mayor parte de piezas de nuevo diseño, alrededor del 80%. El estilo exterior se renovó, el interior se modernizó con nuevos diseños y materiales mientras el chasis se benefició del uso de nuevos materiales, aceros de alta resistencia vitales para la reducción de peso. También se “resintonizaron” las suspensiones con el fin de hacerlo un poco más confortable. La adicción de nuevos motores más modernos y eficientes completan un modelo que trata ahora de introducirse dentro del mercado como vehículo de recreo para las familias con grandes necesidades de espacio, todo ello por supuesto sin olvidarse de sus cualidades industriales que siguen perfectamente vigentes.

Mitsubishi L200



MODELOS Y VERSIONES

Está disponible con dos carrocerías: doble cabina de cinco plazas y Club Cab con 2+2 plazas más enfocada a un uso industrial entre otras cosas por disponer de una caja de transporte más grande. Esta versión no es válida como coche familiar porque sacrifica la comodidad de los pasajeros en las plazas traseras por tener los respaldos demasiado erguidos. Cuenta con dos motorizaciones diesel, se trata de un bloque de 2,4 litros de cilindrada con dos potencias, 154 y 180 caballos. El primero de ellos solo está disponible con una caja de cambios manual de seis relaciones mientras el más potente solo lo está con una caja de cambios automática de cinco derivada, esta última, de al que utiliza el Mitsubishi Montero. Los acabados comienzan por el más básico M-Pro, Motion y el más lujoso es el denominado Kaiteki. La unidad de esta prueba corresponde al acabado Kaiteki que tiene un precio de partida de 40.000 euros que quedan en 36.395 euros si aplicamos todas las campañas comerciales vigentes. Existe un Mitsubishi L200 doble cabina desde 24.900 euros y un L200 ClubCab desde 22.895 euros, precios con campañas de promoción incluidas.



INTERIORES

El paso adelante en calidad es importante y decisivo. Por supuesto los materiales siguen siendo específicos para lo que ha sido diseñado este coche, un uso intenso, pero algunos detalles de acabados y su aspecto se derivan ahora del mundo de los SUV y Crossover. Es por lo que ahora ofrece una imagen con mucho más prestigio que en anteriores versiones.

Mitsubishi L200

La calidad de la doble cabina ha mejorado gracias a la utilización de aislantes lo que significa que, al menos por sonoridad, es más adecuado para viajes largos. También se ha mejorado la suspensión y se ha afinado su comportamiento en carretera. La caja de cambios es con esta motorización, automática de cinco velocidades muy cómoda y suave en los cambios entre marchas. Se ofrece también, la posibilidad de realizar una conducción más “deportiva” si se le pone en modo Sport o también si utilizamos unas levas de gran tamaño que hay detrás del volante. Aunque se trate de un vehículo principalmente de trabajo, la carrocería de doble cabina ofrece cinco plazas cómodas y un espacio de carga más que generoso en la parte trasera. Esta parte puede estar protegida, o no, de los elementos por varias cubiertas de carga opcionales. Por ello, el L200 podría servir perfectamente como vehículo de transporte de una familia especialmente activa o con mayores necesidades de espacio de lo normal. En la zona de carga, el L200 podrá llevar hasta 1.050 kilos y podrá tirar además de un remolque sin superar el máximo de 3.100 kilos. Con este acabado Kaiteki, el nivel de equipamiento es excelente. Los asientos eléctricos y tapizados en cuero junto con la cámara de visión trasera, luces bi-xenon, climatizador bi-zona y toda la serie de sensores disponibles (de luces y cambio de carril) más que un vehículo de trabajo parece tratarse de un vehículo Premium de gama alta.



EN CARRETERA

En lugar de los rudos y toscos motores diesel a los que estamos acostumbrados en este tipo de vehículos, el motor es un bloque moderno de aluminio de 2.4 litros MIVEC common rail, distribución variable con un funcionamiento más refinado que nunca aunque no todavía como el de un SUV. El L200 tiene un excelente comportamiento en el campo, pero realmente es el rendimiento en carretera el que suele ser más relevante para los compradores. El comportamiento está marcado por su suspensión y por la larga distancia entre ejes. La suspensión es independiente en el eje delantero y de ballestas en el trasero configuración diseñada para hacer frente a una carga considerable de peso en su caja trasera. Si se circula por autopista con buen asfalto y sin baches, el comportamiento es correcto incluso para rodar a altas velocidades. En carreteras secundarias con curvas se siente algo más torpe y se percibe como algo perezoso, aunque no se inclina demasiado, la larga distancia entre ejes obliga a conducir con más tranquilidad para meter el coche dentro de la trayectoria. Aun así, permite circular a medias razonables, si queremos acelerar el ritmo no debemos olvidar que el centro de gravedad está situado más alto pero la estabilidad es buena y la sensación de seguridad elevada. Sin embargo si el firme se estropea, la suspensión trasera lo acusa en exceso y transmite las imperfecciones al interior resultando menos cómodo que un vehículo convencional para viajar.

Mitsubishi L200

La ventaja de este motor más potente, entre otras evidentes, es el sistema de transmisión. En este caso se utiliza el denominado Super Select 4WD 2, con el que se puede circular con propulsión trasera o total por cualquier tipo de firme, carretera o campo. El motor menos potente dispone de un sistema menos sofisticado con el que se puede circular solo con propulsión trasera (asfalto) o con tracción integral, pero en este caso solo por el campo (o terrenos deslizantes) ya que carece de diferencial central. Con el Super Select 4WD, el diferencial central Torsen divide la entrega de fuerza en un 40/60 entre ambos ejes. Esta distribución de fuerza trasera repartida, ayuda a calmar el subviraje aunque si está seco es más recomendable circular en modo de propulsión de solo dos ruedas motrices ya que además de más eficiente resulta más suave.

La visibilidad es excelente, y esto teniendo en cuenta que hablamos de un coche de más de cinco metros, 5.205 mm, es un tema a tener en cuenta. Ayuda importante es la que ofrece en este aspecto la cámara trasera de marcha atrás, las maniobras que anteriormente suponían un esfuerzo y sudores para no abollar nuestro coche o el resto, ahora se miden al milímetro y agilizan su manejo. La pantalla central de información y entretenimiento ofrece una imagen nítida de todo cuanto sucede detrás nuestro, junto con un radio de giro mejorado, 11,8 metros, le hace menos torpe al maniobrar.



CONSUMOS REALES DURANTE LA PRUEBA

Los nuevos cambios que se introdujeron en la última serie de L200 beneficiaron considerablemente los consumos. La media más habitual circulando por carretera a medias de 120 kilómetros/hora ha sido 8,4 litros/100 kilómetros. No son los 7,2 litros/100 kilómetros oficiales pero sí bastante menos que en la anterior versión.

Mitsubishi L200



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL MITSUBISHI L200?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que se ha realizado esta prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Mitsubishi L200 DI-D 180 5AT Kaiteki, tomando como referencia un hombre de 50 años casado, con 32 de antigüedad de carné, que vive en Córdoba, guarda el coche en garaje privado y recorre hasta 20.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece mejor relación calidad-precio para un seguro a todo riesgo, es Mapfre con un precio anual de 885 €. Mientras que la compañía que ofrece mejor relación calidad-precio para un seguro a todo riesgo con franquicia de 300€, es Génesis con un precio anual de 398 €.



RIVALES Y CONCLUSIONES

Lo que se obtiene comprando el L200 es un vehículo de trabajo de cinco plazas con un equipamiento superior a la mayoría vehículos similares. Hasta la llegada del nuevo Nissan Navara, el L200 era uno de los modelos más refinados de entre la competencia, escasa pero importante. Recién renovados el Toyota Hilux y el Ford Ranger se unen al Volkswagen Amarok en una nueva saga de pick-up cada vez más refinados. Es una gran opción para empresas que necesiten un vehículo de trabajo capaz de rodar fuera de la carretera pero al mismo tiempo capaz de llevar a pasajeros con comodidad y ciertas dosis de lujo. Cualquiera que lo vea como opción a los modernos SUV, debe recordar que los niveles de comodidad por carretera del L200 aún están por debajo de cualquiera de ellos ya que sigue siendo en gran medida, un vehículo de trabajo funcional y robusto, tanto en el diseño como en su propia naturaleza de uso. Ha mejorado en áreas importantes como el rendimiento mecánico, la economía de uso, emisiones de CO2, maniobrabilidad y cierto refinamiento del interior y de la conducción. Sin perder el rumbo de los pick-up clásicos, el nuevo diseño ha ayudado a mejorar su imagen y a mejorar su eficiencia aerodinámica. La versión más potente de 180 caballos es bastante más satisfactoria que la versión de 154 caballos para mover las casi dos toneladas de coche sin contar el posible remolque de hasta 3.100 kilos.

Mitsubishi L200



A favor

- Espacio (resulta realmente abrumador el espacio disponible, se puede literalmente tirar una bicicleta o varias, en la parte trasera sin tener la preocupación de desmontar ni una sola pieza de estas)

- Motor (la respuesta del DI-D 180 es contundente, tanto la versión de caja manual del Di-D 150 como la automática del más potente ofrecen un resultado prestacional adecuado para la envergadura del L200)

- Economía de uso (a pesar de lo que pueda aparentar, con los nuevos motores el gasto de combustible ya no es tan preocupante como antaño)

- Conducción off-road (el L200 resulta muy capaz fuera de la carretera, sus sistemas de tracción permiten aventurarse por terrenos más complicados que con cualquier SUV del mercado

En contra

- Suspensión (la trasera sigue siendo vulnerable si se circula por carreteras en mal estado ya que los baches provocan una vibración en toda la cabina que resulta incómodo si se prolonga en el tiempo)

Prueba y Redacción: Miguel A. Corcuera
Fotos: Alex Blanco
Junio 2016

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