Prueba MERCEDES-BENZ GLA
220d 4Matic 7G-DCT

MUTACIÓN CAMPERA

El Mercedes más pequeño también ha sucumbido ante el éxito comercial de las versiones “camperas” y ha antepuesto, a la A del modelo, las siglas GL con las que la marca define a los vehículos capaces de circular fuera del asfalto. Y en efecto, esta versión con tracción 4X4, cambio automático y motor de 177 cv, permite hacer algunos pinitos

  

DE CLASE A A GLA

La puesta en escena de este GLA respecto al Clase A del que deriva es ciertamente afortunada. Al menos para los que gustan de este tipo de “disfraces” camperos de los coches.

En este sentido el equipo de ruedas le aporta la nota más destacada. Y si de serie el Clase A monta unas 225/45R17, el GLA crece una medida de llanta y se va a unas 235/50R18. Por si eso no fuera suficiente, la unidad de pruebas equipaba unas ruedas opcionales pertenecientes al paquete Línea AMG Line aun más altas, con llanta de 19 pulgadas y neumáticos 235/45R19. Pero hay más. Porque no faltan, entre otras cosas, los aletines plásticos en los pasos de rueda (no sobresalen), ni los parachoques o los bajos de puertas específicos. A su vez, la unidad de pruebas montaba las suspensiones opcionales Off-Road que elevan la carrocería 3 cm para tener una altura libre al suelo superior. Pasa así de 13,4 cm a 16,4 cm que, en cualquier caso, es una medida escasa para circular por caminos en mal estado.

Entre unas cosas y otras el coche resulta 8 cm más alto de carrocería que un Clase A (11 cm con las suspensiones Off-Road) y ahí también influyen las barras longitudinales que lleva en el techo. En conjunto parece “más coche” y tampoco podemos calificar la silueta de sobrecargada, lo que sin duda resulta un acierto.

Mercedes-Benz GLA



MOTOR VETERANO PERO EFICIENTE

El GLA que probamos esta propulsado por un turbodiésel muy conocido y ya veterano, el 2.2 litros que antes denominaban 220 CDI y que ahora se ha quedado solo en “d”. Tiene 177 caballos aunque hay una versión por debajo de 136 caballos del mismo motor que recibe la denominación 200d.

Es una mecánica que se mantiene vigente en términos de prestaciones y consumos en una época en la que casi todas las marcas están obsesionadas con la reducción de las cilindradas. Solo en refinamiento está algo por detrás de motores más modernos y en ocasiones transmite más ruido (en determinadas aceleraciones) o vibraciones (arranques por ejemplo) que algunos modelos de la competencia.

No obstante, a 1.500 revoluciones ya empieza a empujar con solvencia y llega hasta las 4.000 rpm sin perder fuerza. En caso de necesidad “estira” hasta las 4.500 rpm pero en esa zona el empuje decrece de manera notable.



CAMBIO MODERNO Y TRACCIÓN 4MATIC

Este motor solo puede ir asociado a un cambio automático de dos embragues y 7 velocidades que recibe la compleja denominación 7G-DCT. La palanca de selección de modos de funcionamiento esta situada a la derecha de la columna de la dirección (donde habitualmente se posiciona el mando de los limpiaparabrisas en los coches de otras marcas). Y se puede también usar de un modo manual mediante las típicas levas situadas detrás del volante.

Es un cambio que, en su uso automático, tiene un buen funcionamiento, tanto por la suavidad con la que pasa de una relación a otra, como por la rapidez con la que lo hace. Solo en uso manual y para usuarios de perfil deportivo sería deseable un poco más de rapidez y contundencia en la inserción de las marchas. Porque además “desobedece”, como es muy habitual en muchos cambios de este tipo, pasando a la marcha superior al llegar al tope de revoluciones y reduciendo cuando aceleramos a fondo.

Mercedes-Benz GLA

A su vez, tiene tracción a las cuatro ruedas, Mercedes la llama 4Matic, pero habitualmente funciona como un tracción delantera y si el eje anterior pierde motricidad un embrague conecta el eje posterior pudiendo llegar el reparto de potencia hasta el 50% en cada eje.

Funciona sin la menor intervención del conductor, que salvo en firmes de muy baja adherencia (nieve, barro, o cruces de ejes en el campo) tampoco sabrá cuando y cuanto esta entrando en funcionamiento.



PRESTACIONES BUENAS Y CONSUMOS RAZONABLES

Los 177 caballos del motor dan un buen juego a la hora de exigirle prestaciones. De hecho acelera de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y alcanza los 218 km/h de velocidad máxima (para disfrute de los conductores que circulen por Alemania). Un Clase A con la misma mecánica hace 7,5 segundos y 220 km/h respectivamente, lo que es lógico por el menor tamaño de los neumáticos y por la menor altura de la carrocería que redunda en una mejor aerodinámica.

Cifras al margen, lo cierto es que se desenvuelve con mucha agilidad en cualquier tipo de carretera y de situación. De hecho, hace los adelantamientos con solvencia y no se “amodorra” cuando viajamos con carga.

Respecto a los consumos los calificamos de un modo genérico como razonables. Porque ciertamente gasta muy poco en una utilización tranquila y por trazados de carretera fácil donde se conforma con solo 6 litros de gasoil; lo que es realmente poco para el tipo de coche que es. Sin embargo, en un uso más plural o exigente de conducción y/o carretera, merodeará los 8 litros. Una cifra que se repetirá en ciudad a pesar de contar con la ayuda del sistema Stop/Start. A nosotros en las zonas más exigentes de la prueba con una conducción decidida por zonas de montaña nos ha llegado a marcar el ordenador de a bordo 9,7 litros. En consecuencia, el consumo es bastante sensible al uso pero en conjunto nos parece razonable para el tipo de coche y nivel de prestaciones que tiene.

Mercedes-Benz GLA



COMPORTAMIENTO: SOBRE TODO FÁCIL

La estabilidad es buena pero sobre todo destacaríamos lo fácil que es de conducir. Porque transmite un buen aplomo al conductor y si este exagera en la velocidad a la que aborda una curva, es el eje delantero el que se lo hace notar con un subviraje (irse de morro) muy progresivo y fácil de gestionar. Y todo ello mientras las ruedas traseras siguen fielmente a las delanteras con un tren posterior que parece encolado al asfalto.

Además las inclinaciones de la carrocería en los apoyos son mínimas y la adherencia lateral muy grande (recordamos que lleva un equipo de llantas/neumáticos enormes) lo que le permite una velocidad de paso por las curvas muy elevada. Lo que si hemos percibido son oscilaciones verticales de la carrocería claramente más acusadas que en su “colega” el Clase A. Pero no se puede tener todo y si se aumenta la altura al suelo…

Todas estas virtudes podrían hacer sentir a nuestro GLA como un coche muy ágil. Sin embargo, la dirección es muy lenta y obliga a girar mucho el volante en las curvas. Y esta particularidad restará agrado de uso a los conductores que gustan de un tacto directo de conducción. Del mismo modo, tampoco el punto muerto (el centro) de la asistencia eléctrica de la dirección está a la altura de las mejores; y se pone en evidencia particularmente cuando viajamos en línea recta por autopistas.

En contrapartida nos han gustado mucho los frenos por su “inquebrantable” resistencia a la fatiga, su buena potencia de deceleración y por el tacto del pedal que facilita mucho la modulación de la fuerza. No sabemos cuanto del mérito es achacable a los frenos de disco delanteros perforados incluidos en el paquete opcional Línea AMG Line que montaba nuestra unidad.

Mercedes-Benz GLA



PROGRAMAS DE CONDUCCIÓN A LA CARTA

En el mismo paquete Linea AMG Line se incluye también el sistema Dynamic Select. Mediante el cual se pueden seleccionar cuatro programas de conducción predefinidos (Comfort, Sport, Off Road, y Eco). Se cambian así parámetros como el funcionamiento del cambio, la respuesta del pedal del acelerador o la firmeza de la dirección. Y también hay uno Individual donde regularemos a nuestro gusto y de manera separada los siguientes parámetros: respuesta del motor y del cambio de marchas (estos por ejemplo en Sport, Normal, Comfort, Eco), la de la dirección, (con parámetros análogos), el funcionamiento del sistema Stop/Start y la climatización (Eco o Normal).

Y por si todo esto fuera poco, también es posible, de modo opcional (1.452 €), acceder a una amortiguación regulable en dureza que nuestra unidad de pruebas no tenía.

Todo sumado resultará difícil no encontrar el programa adecuado a cada situación o la regulación que mejor se adapte al perfil de cada conductor.



OFF ROAD NO, OFF ROAD SI

El GLA no es un todoterreno y tampoco llega a la “especialización” de los todocaminos más camperos. Ciertamente nuestra unidad montaba los neumáticos más grandes (de mucha circunferencia) pero son de asfalto; y por cierto del tipo Run Flat, que permiten rodar sin aire un número limitado de kilómetros y a baja velocidad, evitando con ello la rueda de repuesto y hasta el kit de reparación de pinchazos. Estrategia poco convincente, particularmente si se piensa circular por el campo.

Mercedes-Benz GLA

La unidad de pruebas también montaba la suspensión opcional Off-Road (371 €) que como decíamos al inicio eleva el coche 3 centímetros para dejar una altura libre al suelo de 16,4 cm. Una medida insuficiente aunque mejor que la de serie y que permitirá rozar menos el coche por debajo en cuanto el camino por el que transitemos comience a deteriorarse. Y ojo porque no cuenta con ninguna protección de bajos especifica para esos menesteres.

Sin embargo, nos han sorprendido muy favorablemente otras cosas. La tracción integral mezclada con los controles de tracción de cada rueda y el programa electrónico especifico de conducción Off-Road obran milagros. Tanto que es posible pasar por zonas de “cruces de ejes”, tipo zanjas, donde una o dos ruedas del coche llegan a quedarse en el aire y salir airoso sin grandes esfuerzos. También resulta muy eficaz el control de descenso de pendientes. Frena el coche autónomamente en las bajadas muy pronunciadas (léase pronunciadísimas tratándose del campo) y mediante el regulador de velocidad de crucero podemos ajustar la velocidad de “descenso” entre los 4 y los 18 km/h sin que tengamos que recurrir al pedal del freno en ningún momento. Una delicia, que facilita muchísimo la conducción a los menos expertos en estas lides.

En cualquier caso conviene insistir: pese a todo, no estamos ante un todocaminos “especializado” y habrá que prestar mucha atención antes de envalentonarse con “aventuras” de fin incierto.



HABITABILIDAD SACRIFICADA

En el resto de cuestiones no relacionadas con el dinamismo el GLA es un Clase A. Un coche de líneas muy perfiladas y de notable éxito estético pero que en aras a esos valores ha sacrificado habitabilidad.

La consecuencia son unas plazas traseras con un correcto espacio para las piernas pero muy justas a lo ancho. Tanto, que sólo podemos considerarlo como un estricto 4 plazas ya que ni siquiera un niño tendrá “hueco” suficiente. Además el asiento tiene la banqueta corta, baja y muy horizontal y no “llega” hasta las puertas, el túnel central de la transmisión es abultado y los ocupantes altos (más de 1,80 metros) tendrán que desplazarse hacia el centro para que el marco de la puerta, muy bajo, no les moleste en la cabeza. Por el mismo motivo el acceso a esas plazas también requiere de alguna contorsión.

Mercedes-Benz GLA

En las plazas delanteras el acomodo resulta mucho más natural. Además la versión probada contaba con los asientos deportivos opcionales que son muy cómodos y envolventes. Tienen además el reposacabezas integrado y formando parte del respaldo, que sólo tiene inconvenientes para los ocupantes de las plazas posteriores a los que resta mucha visibilidad.



PUESTO DE CONDUCCIÓN, ACABADOS Y CONFORT

Por lo demás la postura de conducción es muy buena, cuenta con la instrumentación justa y con una pantalla central que engloba cantidad de funciones y de informaciones. No es táctil y hay que recurrir a un mando entre los asientos para manejarla y obliga a un periódo de aprendizaje porque los “menús” no resultan tan intuitivos como debiera.

Una pantalla muy visible porque está posicionada muy alta y rebosa calidad, pero nos habría gustado más si estuviera integrada en el salpicadero en lugar de “añadida” encima del mismo. Ciertamente también hemos encontrado a quien le gusta así por aquello de que se parece a una “tablet”.

Respecto a los acabados son muy buenos desde el punto de vista de los ajustes, de la sensación de solidez y de lo cuidado de los detalles. Sin embargo algunos materiales no encajan del todo con lo que uno espera encontrar en un coche de la categoría Premium. Del mismo modo el equipamiento de serie es pobre para el precio que maneja. Dos ejemplos: no trae climatizador (hay que conformarse con un “vulgar” aire acondicionado) ni acceso y arranque sin llave (el acceso no esta disponible ni en opción) lo que resulta muy “cutre”. Ciertamente pagando suplementos en la riquísima, variada y “apetecible” lista de opciones, encontramos la solución a todas las carencias y a multitud de caprichos, pero la factura se incrementara fácilmente 12.000 € en cuanto nos descuidemos.

Mercedes-Benz GLA

Respecto al confort las suspensiones de nuestra unidad absorben muy bien las irregularidades y resultan cómodas. Pero la rumorosidad del motor en las aceleraciones fuertes, o el ruido de rodadura cuando el asfalto es rugoso nos han resultado demasiado evidentes para un coche de este nivel.

En otro orden de cosas, alabar el óptimo funcionamiento de las luces automáticas incluidas en el “paquete” opcional Intelligent Light System (924 €). Cambian solas de cortas a largas y viceversa, varían el alcance en función del trafico y giran en las curvas. Y lo hacen con una rapidez y sobre todo con una “lectura” del entorno muy precisa (no confunden señales o luces adyacentes con otros vehículos) resultando en consecuencia muy eficaces.



EL MALETERO ¡HA CRECIDO!

El maletero ha crecido respecto al clase A que probamos en su día. Aquel anunciaba 341 litros de capacidad y ahora el GLA declara 421. Desconocemos las razones de este aumento porque ambos prescindían de la rueda de repuesto y el coche es el mismo a este respecto. Lo cierto es que visualmente si que lo notamos más amplio y en el GLA se ha aprovechado el hueco de la rueda de repuesto para alojar una caja plegable y extraíble.

Por supuesto los respaldos del asiento posterior se pueden plegar en dos partes asimétricas 60/40, dejando una superficie de carga casi plana. Y la bandeja cubreequipajes es rígida y si la retiramos de su emplazamiento la podemos colocar en el suelo del maletero o detrás del respaldo en el caso de que queramos “cargar hasta el techo”, lo que resulta muy práctico.

Mercedes-Benz GLA



RIVALES

Hoy en día los todocaminos o simplemente los coches “disfrazados” de versiones camperas surgen “como churros”. Por lo tanto hay una gran cantidad de rivales de este GLA si sólo nos atenemos al nivel de caballos, tipo de tracción y transmisión. Sin embargo, considerando su condición de coche de la categoría Premium y con una tarifa que parte de los 40.300 € en su versión básica y, como ya hemos dicho, con un equipamiento muy justo, entonces el listado se aligera considerablemente.

Sus dos rivales naturales serian el Audi Q3 de 184 cv y el BMW X1 de 190 cv, ambos más potentes. Cuestan respectivamente 39.170 y 39.900 €. La mayor diferencia es que estos cuentan con unas carrocerías especificas de todocaminos, más altas, grandes y capaces que la de muestro protagonista, que a la postre deriva de un modelo compacto como el Clase A.

Con menos pedigrí pero funcionalidades análogas y mucho mejor equipados de serie están el nuevo Kia Sportage de 185 cv y 36.821 € y el Mazda CX-5 de 175 cv y 37.935 €. Ambos con carrocerías claramente más grandes y espaciosas.

El Hyundai Tucson de reciente llegada al mercado es básicamente el mismo coche que el Kia Sportage, pero es más caro que el Mercedes, cuesta 41.310 €, y siendo un gran coche no puede competir en cuestiones de estatus.

Quienes si puede presumir de estatus son los Land Rover Discovery Sport y el Range Rover Evoque, ambos con la misma mecánica de 180 cv. Los precios se van a los 42.850 y a los 44.000 € respectivamente, resultando los dos más eficaces en el campo y también más aparatosos a la hora de circular por carretera o en ciudad.

Mercedes-Benz GLA



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL MERCEDES-BENZ GLA?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que se ha realizado esta prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Mercedes-Benz GLA 220d 4Matic 7G-DCT, tomando como referencia una mujer de 27 años soltera, con 9 de antigüedad de carné, que vive en Cordoba, guarda el coche en garaje privado y recorre hasta 9.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece mejor relación calidad-precio para un seguro a todo riesgo con franquicia de 300 €, es Génesis con un precio anual de 457 €. Mientras que la compañía que ofrece un precio más barato con un seguro a terceros ampliados, es Nuez con un precio anual de 296 €.



CONCLUSIÓN

Estamos ante un coche de capricho. Porque es caro, cuenta con un equipamiento básico justo y complementarlo/enriquecerlo lo encarece más aun. Y además la habitabilidad no es su fuerte. Pero es un Mercedes, está bien terminado y el apartado estético esta muy bien resuelto (el Clase A ya es una óptima base de partida a este respecto) sin que resulte recargado en su transformación campera. Tiene a su vez, un tamaño que se adapta bien a la ciudad y unas cualidades ruteras destacadas que le permiten afrontar cualquier viaje con absolutas garantías de confort, prestacionales y de facilidad de manejo. En el campo se desenvuelve mucho mejor de lo previsto pero no conviene envalentonarse en grandes aventuras porque la distancia al suelo es justa y los neumáticos tienen especificaciones de asfalto.

Mercedes-Benz GLA



A favor

- Estética exterior (la carrocería del Clase A es una óptima base de partida pero además los aditamentos camperos están integrados con buen gusto y no se ve recargado)

- Mecánica en conjunto (el motor, pese a su veteranía, funciona muy bien y el cambio automático de dos embragues y la transmisión a las cuatro ruedas llegan a pasar desapercibidas, lo que resulta un halago)

- Comportamiento general (tiene unas prestaciones desahogadas, una estabilidad buena y resulta muy fácil de conducir. En conjunto es muy agradable de usar)

- Programas electrónicos de campo (el control de tracción, el programa Off-Road de conducción y el eficacísimo descenso de pendientes le aportan un plus de eficacia en el campo, muy útil)

En contra

- Habitabilidad trasera (la estética la condiciona. Bien de piernas pero estrecho y con los marcos de las puertas muy bajos. Mejor solo dos detrás)

- Uso campero limitado (la altura al suelo es escasa incluso con las suspensiones Off-Road. Y los neumáticos de asfalto no ayudan si hay barro)

- Precio/equipamiento (un equipamiento básico más completo podría justificar el precio. En su configuración actual o es caro, o está mal equipado, o las dos cosas)

- Sonoridad mecánica y de rodadura (en ocasiones es alta para un coche de la categoría Premium. Por ejemplo: el motor en las aceleraciones fuertes, o el ruido de rodadura cuando el asfalto es rugoso)

Prueba y Redacción: Luis Villamil
Fotos: Alex Blanco
Marzo 2016

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