Prueba INDIAN ROADMASTER

EXPRESO INTER-ESTATAL

El año pasado por estas fechas, Steve Menneto, que viene a ser el máximo responsable dentro de la organización de Indian Motorcycles, decía orgulloso que una marca como Indian no podía dejar de tener en su oferta una super touring de lujo. Para remediarlo rescatan de su historia a la Roadmaster, una moto que en su momento representó la máxima expresión de lujo y confort para viajar al gusto americano. Esta nueva recreación presume de una equipación que no tiene rival en la actualidad

 

Nos tenemos que remontar al año 1947 para conocer a la primitiva Indian Roadmaster que estuvo en producción hasta el cierre de la fábrica en 1953. Menneto asegura que “Ha sido un verdadero privilegio y honor para nuestro equipo hacer historia en el mundo del motociclismo diseñando y reintroduciendo la Roadmaster, una moto con una legendaria reputación como reina de las Touring de lujo”.

Su estética está verdaderamente conseguida, solo tienes que ver las fotos y el video que ilustra este reportaje y técnicamente emplea los mismos mimbres de sus hermanas las Chief, el mismo motor e idéntica parte ciclo. Para entrar en detalles quiero contarte las modificaciones y elementos que incorpora como equipo de serie, todos ellos enfocados a incrementar el placer de viajar. La ergonomía de la Chief, que ya era buena, ha sido mejorada. Como puedes apreciar esta Roadmaster es una moto grande, muy grande, mide más de dos metros y medio de largo (2.656 mm para ser exactos), tiene una distancia entre ejes de 1.668 mm, pesa más de cuatrocientos kilos y con todos a bordo, carga y pasajeros, puede llegar a los 630 kg. Por consiguiente, tenemos mucho espacio disponible para el conductor, acompañante y equipaje, las piernas van confortablemente estiradas y los pies de ambos descansan sobre unas espaciosas plataformas regulables.

Indian Roadmaster

 

En cuanto a capacidades, en el depósito de combustible caben 21 litros, 5,2 litros de aceite en el carter motor y tiene un volumen de carga entre sus dos maletas laterales y el baúl trasero de 143 litros, disponiendo de todos ellos de un agradable forro interior y de un cierre centralizado para seguridad y comodidad. Además encima del baúl lleva una vistosa parrilla cromada por si tenemos que llevar una buena bolsa atada con correas y pulpos.

El carenado frontal es de tipo Batwing cerrado, también es grande, va fijado a la dirección con lo cual se mueve solidariamente al torcer el manillar, equipado con un parabrisas que han bautizado con el nombre de Horizon y que se puede ajustar en altura con un motor eléctrico. Las perneras también van carenadas justo por delante de las defensas y tienen una trampilla que permite graduar el flujo de aire fresco que llega a las piernas. Evidentemente los puños son calefactables con regulación de temperatura, al igual que el enorme asiento de una sola pieza y dos alturas, tapizado en genuino cuero de color marrón, en el que también se puede subir o bajar la temperatura de manera independiente para el conductor o pasajero.

De serie también trae triple puerto de alimentación para dispositivos electrónicos, una conexión por Bluetooth para manos libres y un avanzado sistema de información que combina comunicación, navegación, teléfono y equipo de música con radio y entrada USB para escuchar la música de nuestro pendrive o cualquier otro dispositivo.

Indian Roadmaster

Lleva sistema ABS de serie de última generación, barras protectoras cromadas anti-caídas laterales delante y detrás, iluminación por LED, sistema de monitorización de la presión de los neumáticos, encendido con llave electrónica que no se inserta, basta con llevarla en el bolsillo y por supuesto control de velocidad de crucero, tan útil en las autopistas americanas.

Lo único que echo verdaderamente en falta en cuanto a equipación y me parece un fallo grave, es un sistema de marcha atrás para despreocuparnos de donde y como aparcamos esta moto. Si la dejas con la rueda delantera apoyada en un bordillo alto en cuesta abajo, aunque sea con poca pendiente y la tienes que sacar a mano... buff, ¡te da la risa!

 

LA BASE DE LA CHIEF

Técnicamente recordar que utiliza el motor de 111 pulgadas cúbicas (1811 cc), un bicilíndrico en V a 49º refrigerado por aire y aceite. Una de sus peculiaridades es que lleva tres árboles de levas centrales, empujadores, varillas y balancines con la salida de los escapes directamente hacia debajo de las culatas a imagen de sus ancestrales progenitoras. El aleteado de las culatas está colocado de forma radial y las aletas de refrigeración de los cilindros también recuerdan las de antaño. Interiormente las culatas llevan dos válvulas con balancines y taqués hidráulicos y está alimentado por un moderno sistema de inyección con paquete electrónico para la gestión del motor.

Indian Roadmaster

En cuanto a sus medidas es de los que denominamos “de carrera larga” es decir tiene más milímetros de desplazamiento (113 mm) que de diámetro de pistones (101 mm) y estas cotas le van muy bien a este tipo de motos. Son mecánicas con mucho par, buena inercia para funcionar de forma acompasada y suave a bajas revoluciones, no son amigos de regímenes de giro altos y su forma de andar es pausada. Sus mejores valores los encontramos a la hora de arrancar y en sus recuperaciones, que es muy progresiva y casi podemos contar y escuchar cada pistonada. Los hombres de Indian declaran cifras del par motor, 161,6 Nm a 3.000 rpm y no lo hacen de la potencia máxima, pero nosotros lo hemos medido y en nuestro banco y ha dado 75 CV a 4.750 revoluciones.

El cambio es de seis velocidades, con la 6ª muy larga tipo “overdrive” o super-directa para mantener una velocidad de crucero razonable a muy pocas revoluciones, amparándose en su buen par motor. Su accionamiento es preciso y suave, sorprende en una moto de este tipo y va unido a un embrague de discos múltiples bañado en aceite. La transmisión final o secundaria es por correa dentada de neopreno reforzada con fibra de carbono, que le da una gran suavidad de marcha y minimiza las reacciones al cortar y abrir el gas.

La parte ciclista utiliza, como en la Chief, un bastidor de estructura monocasco de aluminio, que sirve también como caja del filtro del aire y de esta estructura, por debajo de la pipa de la dirección, salen dos tubos hacia abajo que sujetan el motor a modo de un tradicional doble cuna.

Indian Roadmaster

Frenos y suspensiones son convencionales, pero denotan calidad, la horquilla delantera es telescópica con 119 mm de recorrido y atrás lleva un monoamortiguador de gas al que se puede regular la precarga del muelle, que va anclado desde el chasis a un robusto basculante de aluminio.



NOS VAMOS DE RUTA

No cabe duda que esta Indian Roadmaster es una viajera al más puro estilo americano y puede que las carreteras europeas se le queden pequeñas.

Su funcionamiento en conjunto es excelente, con suspensiones suaves y confortables y un motor con un empuje considerable gracias a su tremendo par, aunque la potencia máxima en términos absolutos no sea demasiado elevada. Ya lo dije en la prueba de la Chief que este motor es el que me parece que muestra mejor tacto de todos los grandes bicilíndricos en V americanos que he probado. Han hecho un excelente trabajo.

Indian Roadmaster

Evidentemente donde más a gusto se encuentra la Roadmaster en es espacios abiertos y carreteras despejadas, con el control de velocidad de crucero conectado a una velocidad legal, viajando al son de la música con la comodidad de una limousine. Nuestro destino es el que nos propongamos, tan lejos como sea posible, siempre llegaremos descansados. En marcha sabes que llevas una moto grande, pero no la sientes ni torpe ni pesada, cosa que no pasa cuando está aparcada y la tienes que mover en parado.

Circulando en ciudad es casi como si lleváramos un coche, aunque el tacto del motor y embrague facilitan las cosas y también la escasa altura del asiento que permite llegar con seguridad a cualquier conductor con los dos pies al suelo. En verano por la ciudad con el calor unido al que desprende el motor refrigerado por aire, tan cerca de nosotros nos afecta mucho, pero esto es así en este tipo de motos y se mitiga en buena parte cuando salimos a la carretera y dejamos que corra el aire.

En trazados generales, con virajes amplios y buen asfalto, la Roadmaster se mueve bien, es precisa y razonablemente firme en sus trayectorias, me da confianza en virajes rápidos y me transmite seguridad. Cuando el asfalto se riza y las curvas se amontonan en carreteras de segundo y tercer orden las cosas se pueden complicar si no somos muy conscientes del “aparato que manejamos”. Recuerda que llevas entre manos inercias de más de 600 kg a plena carga y hemos de ser cuidadosos sobre todo en las frenadas. Recomendaría una conducción a la defensiva con buenas dosis de prudencia y tomarnos las cosas con calma.

Como reza un viejo dicho que repetía mi padre, “más vale prevenir que curar”, así que conduce anticipando las maniobras y de la manera más fluida y suave que sepas. Esta Roadmaster, como todas las motos de estas dimensiones y peso (no hay muchas), requieren manos firmes pero suaves, conducir de forma fluida, hilando virajes en una sucesión de acontecimientos sin brusquedades. De esa forma disfrutarás de verdad de la conducción de la Roadmaster.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR LA INDIAN ROADMASTER?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar la Indian Roadmaster, tomando como referencia un hombre de 55 años casado, con 35 de antigüedad de carné, que vive en Madrid, guarda la moto en garaje privado y recorre hasta 8.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a todo riesgo, es Mutua Madrileña con un precio de 574 € y con una calidad en la póliza de 3.17.



CONCLUSIONES

No cabe duda que esta Indian Roadmaster es una moto impresionante y así lo han confirmado durante los días de prueba que la he disfrutado, los corrillos de gente que congregaba a su alrededor cada vez que la aparcaba y las muchas preguntas que me hacían los transeúntes, sobre todo ¿Cuánto pesa y cuanto vale? Es como debe ser una moto de este tipo, grande, repleta de detalles, lujosa hasta casi la ostentación, fabricada con mucho acero y en este caso también aluminio, luciendo mucho cromo y genuino cuero de búfalo americano. 

Indian Roadmaster

Una moto que sigue el lema marcado desde que Indian es propiedad de Polaris, “Honrando su pasado y cabalgando hacia el futuro”, motos que conservan su historia y glamour de siempre pero con un comportamiento y tecnología de motos del siglo XXI.

El precio es de 29.490 € y está disponible en los colores Negro Thunder, Rojo Indian Motorcycle y una combinación de este último con Crema Ivory.

Equipamiento probador:
Casco: Suomy
Botas: BMW Airflow
Guantes: Rainers
Chaqueta: Ruta 66
Pantalón: BMW Denim



A favor

- Su grandiosidad y confort de marcha.

En contra

- No tiene marcha atrás.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Javier Ortega
Julio 2015

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