Prueba FORD FOCUS ST+
2.0 EcoBoost 250 cv

LAS APARIENCIAS NO ENGAÑAN

Es el Focus más potente de tracción delantera. Tiene 250 caballos, unas prestaciones de primer orden y un chasis muy eficaz que privilegia la agilidad y la deportividad por encima de todo. Y por supuesto no pasa desapercibido porque ha reforzado su estética para diferenciarse del resto de la gama

  

DIFERENCIAS ESTÉTICAS Y DE EQUIPAMIENTOS

Dejando a un lado la versión RS que se comercializará este mismo año con 350 caballos y tracción a las cuatro ruedas, el ST es el Focus más potente. Un “honor” que escenifica con retoques en su estética exterior (paragolpes, largueros entre pasos de ruedas, escape doble y hexagonal, alerón trasero, parrilla delantera, equipo de ruedas…) y con equipamientos específicos en el interior (volante, instrumentación suplementaria con presión de soplado del turbo, temperatura y presión de aceite, asientos Recaro, etc.)

La versión que probamos es un ST Plus y eso implica disponer también de faros bixenon HID, luces diurnas delanteras y traseras de LED, asientos delanteros Recaro de cuero, calefactados y con regulaciones eléctricas, y asientos traseros Recaro con configuración preferente para dos ocupantes.

Ford Focus ST



MOTOR PODEROSO Y CON MUCHO PAR

Al margen de la puesta en escena, lo más importante en un coche con el talante deportivo del ST es la mecánica. Y para la ocasión Ford emplea un motor 2 litros de cuatro cilindros con turbo que rinde 250 caballos. Una mecánica más moderna y aun más contundente que la empleada en la anterior generación del modelo, un 5 cilindros 2.5 litros con Turbo y 225 cv de origen Volvo.

Lo más notable de la misma es la contundencia que muestra en la zona de par máximo. Una zona muy amplia ya que el empuje del turbocompresor se siente desde poco antes de alcanzar las 2.000 revoluciones y llega hasta las 4.500 con la fuerza de un diésel. Pero es un gasolina y sigue “estirando” hasta alcanzar las 6.500 rpm donde tiene el corte del encendido, resultando por lo tanto muy “emocional”.

Bien es cierto que desde el punto de vista del rendimiento puro no interesa exprimir las últimas 1.000 vueltas; porque se siente más poderoso cuando empuja en la zona buena de par (como ocurre con los motores diésel). De hecho la potencia máxima, según indica la ficha técnica, la entrega cuando el motor gira a 5.500 rpm.

Ford Focus ST



PRESTACIONES: CORRE MUCHO Y FÁCIL

Una mecánica poderosa como esta, garantiza unas prestaciones notables. Por lo tanto este Focus corre que se las pela en cualquier situación. Porque tanto en aceleraciones como sobre todo en recuperaciones (acelerando en marcha larga y bajo de revoluciones) muestra un poderío enorme para realizar cualquier maniobra. Así, los adelantamientos son pan comido y si de lo que se trata es de hacer conducción deportiva también se tiene asegurado una agilidad sobresaliente. De hecho en zonas de curvas las rectas que las unen tienden a desaparecer ante la rapidez con la que llegamos al siguiente giro. 

Lo más relevante de todo esto es que no hace falta exprimir la mecánica para que fluyan las prestaciones. Porque los caballos, como el par, están siempre ahí, dispuestos a actuar al menor requerimiento del acelerador. En consecuencia corre mucho y de manera muy fácil, sin exigir al conductor una atención particular al respecto. Una atención, en cambio, que si se debe prestar al velocímetro, porque es muy fácil con este coche superar sin darnos cuenta los bajos limites de velocidad que impone la actual legislación española.

Como dato decir que acelera de 0 a 100 km/h en solo 6,5 segundos, una cifra buena y similar a la de los competidores pero poco significativa porque en los vehículos de tracción delantera tan potentes, esta medición se ve muy condicionada por la motricidad.

Ford Focus ST



CONSUMOS: NO ES SU FUERTE

De un coche como este no hay que esperar consumos bajos. Sin embargo circulando a velocidades moderadas por carreteras de orografía fácil es posible gastar “solo” 8,5 litros. Es un mínimo. El máximo puede a ser muy alto, porque todos los motores turbo de gasolina son muy sensibles al tipo de utilización y disparan el consumo en cuanto se agiliza la conducción. Una particularidad que se acrecienta cuando además el motor es de alto rendimiento como es el caso. De ahí que sea fácil superar los 20 litros cuando se aprovecha todo el potencial de aceleración a la salida de las curvas en carreteras de montaña.

A nosotros en una utilización plural por carreteras de varios tipos y algo de ciudad, nos ha consumido entre 10 y 12 litros a un ritmo algo más ágil que el resto de la circulación. Por cierto que en ciudad cuenta con sistema Stop/Start lo que contribuye a no elevar los consumos y se mantiene entre las cifras mencionadas anteriormente.



COMPORTAMIENTO: MÁS EFICAZ CON CONTROLES

Todos los Focus gozan de unos chasis muy buenos que les garantiza un óptimo comportamiento. En el caso del ST que además las suspensiones son más firmes esa cualidad se ve aun más reforzada. Tanto es así, que la carrocería apenas da síntomas de balancear en los apoyos por fuertes que sean. Y el eje delantero “se mete” en las curvas con una inmediatez y un nivel de obediencia como casi ningún otro coche de la categoría es capaz de imitar. Por ello, resulta muy ágil y deportivo de conducir en toda circunstancia, pero particularmente en zonas con muchas curvas donde los generosos neumáticos 235/40R18 le permiten un agarre extraordinario (y aun hay en opción llantas de 19 pulgadas calzadas con unos Michelin Sport Pilot 3 en medida 235/35R19 realizados específicamente para este coche).

Ford Focus ST

El control electrónico de estabilidad se puede desconectar total o parcialmente, (modo Sport), pero el coche no resulta más efectivo con él desactivado. Porque entonces pierde mucha tracción y deja de actuar el “Electronic Torque Vectoring Control” que oficia de seudo autoblocante interviniendo selectivamente sobre el freno de la rueda que pierde tracción. Además levantando bruscamente el pie del gas en curva es posible que el eje trasero llegue a perder adherencia. Todo sumado es en la posición Sport donde resulta más efectivo para realizar una conducción deportiva, aunque en el uso diario lo adecuado sea ir con el modo estándar activado (todo conectado).

Hay que decir también que la dureza de las suspensiones no llega a comprometer el confort. Porque se sienten firmes pero no son secas a la hora de pasar sobre las irregularidades.

Menos satisfacciones aporta la dirección: Gira poco para las maniobras, tiene un tacto demasiado firme y la asistencia eléctrica es muy lineal (en consecuencia no sentimos ninguna proporcionalidad entre la fuerza que hacemos y la cantidad de giro de las ruedas). Una pena porque es bastante rápida y cuenta con desmultiplicación variable (las ruedas giran poco cuando se mueve el volante en la zona central y giran proporcionalmente mucho más, a medida que el volante se va acercando a los topes laterales).

En cambio los frenos cumplen bien su cometido por deceleraciones, tacto y resistencia al uso intensivo.



HABITÁCULO PERSONALIZADO

El habitáculo del ST no difiere mucho del de sus hermanos de gama. Sin embargo, los retoques le aportan tanta personalidad como deportividad. Por ejemplo, todos los guarnecidos y recubrimientos (techo, marcos de cristales, etc.) son negros, cuenta con instrumentación suplementaria encima del salpicadero y también con unos estupendos asientos Recaro. Los delanteros son muy envolventes y permiten regular hasta la longitud de la banqueta; pero empeoran la accesibilidad y resultan algo estrechos para las personas más voluminosas. También restan algo de espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras porque son más gruesos que los normales.

En esas plazas posteriores también hay asientos firmados por Recaro, con una configuración que prioriza el uso para dos ocupantes, aunque se puede alojar un tercer pasajero que no ira cómodo.

Ford Focus

Por lo demás hay huecos para dejar cosas, los acabados son en general correctos (salvo algún recubrimiento con fijación poco firme) y el salpicadero es de un material blando de tacto agradable.

Y por lo que respecta al puesto de conducción hay dos cosas mal resueltas y ambas vinculadas con el manejo del cambio: Por una parte la palanca esta algo alejada del volante (más cerca del asiento del copiloto que del piloto) lo que obliga a mover el brazo en sentido diagonal (en lugar de longitudinal) para insertar las marchas más “alejadas” (4ª, 5ª y 6ª sobre todo) y resulta incómodo. Y por otra en los movimientos para insertar las marchas pares es fácil que el codo tropiece con el lateral del asiento. Una pena porque el manejo en sí del cambio es delicioso por tacto, nivel de firmeza y rapidez.

Destacar el novedoso sistema que sirve para proteger el filo de la puerta al abrirla. Es un ingenioso mecanismo que despliega una pieza de plástico que se adapta al borde de la puerta evitando así dañar la pintura.



MALETERO PEQUEÑO. ¡OJO CON EL SUBWOOFER!

El maletero del Focus tiene varios niveles de capacidad dependiendo de si lleva rueda de repuesto de emergencia o kit de reparación de pinchazos. En este ultimo caso la capacidad es correcta pero un poco por debajo de la media de la categoría.

Ford Focus ST

Nuestra unidad de pruebas estaba equipada con el equipo de música opcional que contempla 10 altavoces Sony con un  Subwoofer posicionado sobre la rueda de repuesto de emergencia. Un equipamiento que resta una barbaridad de espacio de carga porque obliga a colocar el suelo muy alto (y a rellenar los huecos con poliespán malgastando mucho espacio) y deja el maletero reducido a la minima expresión. Tanto es así, que al plegar los asientos posteriores en la habitual proporción 60/40, estos quedan más bajos formando un escalón nada práctico.



RIVALES

El Focus ST tiene un precio contenido en relación al de sus rivales, 29.275 € ó 31.775 € con el acabado ST+ que probamos. Solo el Renault Megane Coupe RS de 275 caballos cuesta algo menos, 28.950 €.

El Peugeot 308 GTI tiene dos variantes de potencia de 250 y 272 cv, con precios respectivos de 29.900 y 32.400 €. Y el Opel Astra OPC de 280 cv se intercala entre ambos ya que cuesta 30.354 €.

El Golf GTI tiene 220 cv y dos versiones de carrocería, de tres o de cinco puertas, con tarifas respectivas de 32.400 y 33.060 €. También hay una interesante versión GTI Performance con 10 cv más (230 cv) y autoblocante mecánico, con precios de 34.140 € para la carrocería de tres puertas y de 34.800 € para la de cinco.

Ford Focus ST

En la misma línea de precios del Golf  esta el SEAT León Cupra, casi su hermano gemelo. Pero el mismo motor 2.0 litros TSI rinde en el modelo español 290 cv. Cuesta entre 33.600 y 33.950 € según que la carrocería tenga 3 ó 5 puertas.

El más caro es el Alfa Giulietta Quadrifolio Verde. Tiene 241 caballos y la tarifa se va a los 36.650 €.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL FORD FOCUS ST?

En nuestro comparador de seguros, a la fecha que se ha realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Ford Focus ST+ 2.0 EcoBoost 250 cv, tomando como referencia un hombre de 28 años soltero, con 10 de antigüedad de carné, que vive en Santiago de Compostela, guarda el coche en garaje individual y recorre hasta 16.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a todo riesgo con franquicia de 200€, es pelayo con un precio de 523 €.



CONCLUSIÓN

Para los amantes de la deportividad es un coche “bombón”. Corre mucho y de manera fácil, el chasis y los neumáticos aseguran un nivel de agilidad y de agarre bárbaro y tiene un eje delantero que se inscribe en las curvas con muchísima inmediatez. Además la estética, sin llegar a estar recargada, deja claro que estamos conduciendo una versión especial del Focus. Y en el interior lo mismo, con asientos Recaro, más instrumentación, etc. A su vez el precio es ajustado para lo que ofrece ya que, salvo el Renault, todos los rivales son más caros.

Ford Focus ST



A favor

- Prestaciones (muy brillantes y sin tener que exprimir la mecánica)

- Comportamiento dinámico (las suspensiones firmes y la agilidad de reacciones le dan un tacto muy directo y deportivo)

- Estética (no pasa desapercibido pero tampoco esta recargado. Buen equilibrio)

- Precio (en el gremio de los GTI con este nivel de potencia solo el Renault Megane Coupe RS es ligeramente más barato)

En contra

- Dirección (La asistencia eléctrica filtra todas las sensaciones. Falta proporcionalidad en la fuerza de giro)

- Perdidas de tracción (sin los controles electrónicos pierde demasiada tracción. Es más eficaz con el programa Sport activado)

- Maletero (es pequeño pudiendo ser grande. El Subwoofer del equipo de música y el relleno de poliespán “le roban” una barbaridad de litros)

- Consumos (Correctos en uso tranquilo pero tienden a “dispararse” con facilidad)

Prueba y Redacción: Luis Villamil
Fotos: Alex Blanco
Enero 2016

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