Prueba DUCATI SCRAMBLER CLASSIC

TAN SENCILLA COMO SEA POSIBLE...

Un amigo mío y compañero de profesión, al que tengo mucho cariño, define el concepto Scrambler by Ducati como una moto divertida, espontánea, libre, rebelde, personal, juvenil, polifacética, esencial, histórica, inconfundible... y ¡Maldita sea, seguro que podría aplicarle un montón de calificativos más!

 

Por mi parte añadiré que la Ducati Scrambler me parece todo un acierto, una moto que quiere fortalecer los conceptos naturales de lo que es la esencia de una moto en estado puro. Un vehículo sencillo y perfecto para disfrutar de la apasionante sensación de moverse sobre dos ruedas, no necesitamos más. Continuando con el tema amigos y como he preguntado a muchos compañeros qué les ha parecido esta moto que ha levantado tanta expectación, te diré que a mi amigo Ildefonso García, subdirector de la revista La Moto, dice de la Scrambler una frase que a él le gusta mucho y a mí también, pero no es ni suya ni mía, es del señor Albert Einstein: “Todo debe ser hecho tan simple como sea posible… ¡pero no más simple!” Esto le viene como anillo al dedo a esta gama en sus cuatro entregas, esta Classic, la Icon, la Urban Enduro y la Full Throttle. Todas tienen el enorme acierto de gustar a todo tipo de público, desde jóvenes y nuevos apasionados motoristas que se inician en este mundo, hasta veteranos jubilados que quieren volver a sentir y disfrutar la inmortal pasión de ir en moto.

Ducati Scrambler Classic

LA NUEVA DUCATI SCRAMBLER

Ducati resucita el concepto 53 años después, adaptándolo convenientemente a los tiempos actuales pero sin perder aquella esencia nacida en el ‘62 con una monocilíndrica de cuatro tiempos que cubicaba 250 cc. He de confesarte que a finales la década de los '70 me compré una de segunda mano, fabricada por Mototrans, era de color negro con los laterales del depósito cromados, con la batería detrás del motor encima del eje del basculante, su carburador Amal y ese tubo flexible que parecía de aspiradora y servía para llevar aire fresco desde la caja del filtro de aire -redonda de chapa tipo tartera para llevar tortillas de patata- hasta el difusor del carburador.

Esas Scrambler fueron un encargo de Berliner Motor Company, compañía americana de distribución de motos europeas y por tanto estaba pensada para ese mercado y se fabricaban en España. Un modelo campo-ciudad de 250 cc con una estética muy atractiva, puro concepto “Scrambler americano”. El motor era de cinco velocidades por lo que habían tenido que ensanchar los cárteres del modelo de cuatro marchas, para alojar la quinta y añadir más cantidad de aceite. Las válvulas y árbol de levas estaban situados en cabeza y la distribución la mandaba un Eje de Rey con engranajes cónicos muy típico de las Ducati monocilíndricas de esa época. Mototrans fabricó la Scrambler dando cuatro retoques a un modelo de producción nacional, la Road 250, se vendieron en las cilindradas de 250, 350 cc y 450 cc, pero esta última no se comercializó en nuestro país.

Ducati Scrambler Classic



EQUILIBRADA

No sé si Ducati quiere liarnos un poco con esto de que Scrambler es una marca nueva que tiene su propia personalidad y su gama de modelos. Vienen a decirnos que Scrambler pertenece a Ducati como por ejemplo Audi, SEAT, Skoda, Lamborghini o Bugatti... pertenecen al grupo Volkswagen, pero manteniendo cada uno su propia marca, logotipo, tecnología y personalidad. Sinceramente yo no estoy nada de acuerdo, y la verdad es que todas las Scrambler ponen DUCATI claramente en su logotipo y en la trasera de los asientos de sus cuatro versiones. Así que no me cuenten muchos rollos…, para un servidor estas motos son claramente Ducati, modelo Scrambler, en sus diferentes versiones. Y sigo pensando que la verdadera razón de ser de estas nuevas máquinas es convertirlas en el escalón de acceso a la marca de Borgo Panigale, sustituyendo a las descatalogadas Monster 696. Puede que ese no sea el objetivo final marcado por la fábrica, pero así lo será para la mayoría de usuarios.

Igualmente la marca insiste en que no estamos ante un modelo retro, vintage o cómo diablos queramos llamarlo, sino que es un modelo nuevo, inspirado y recreado eso si en las Scrambler de los '70, completamente actualizado, diseñado, ejecutado y adaptado a las técnicas y necesidades de una moto del siglo XXI. En eso estoy de acuerdo.

Ducati Scrambler Classic

Para probar este modelo Classic, he tenido que esperar más de la cuenta, pues hasta ahora solo estaba disponible la Icon, el modelo base, pero ese ya lo había probado en la presentación y en mi humilde opinión esta Classic es la que más se acerca al concepto inicial. Sus llantas de radios, guardabarros de aluminio pulido, el asiento con su tapizado en una especie de símil-cuero envejecido... ¡me gusta!

En cuanto a su parte técnica, las Scrambler son las únicas Ducati con motor Desmo refrigerado por aire en la actualidad. Se deriva del Monster 796 que en realidad cubica 803 cc y rinde 75 CV, 12 CV menos que el original porque le han querido dar un carácter mucho más amable. Este motor, lleva un cruce de válvulas, es más conservador y de menor alzada en sus levas, lo que proporciona un funcionamiento más suave, redondo, silencioso y al mismo tiempo, una entrega de par más consistente a medio régimen. El cambio de marchas es el mismo típico Ducati, preciso y con buen tacto, conectado a un embrague anti-rebote APC, que siempre está dispuesto a evitar cualquier bloqueo de rueda trasera por mal que lo hagamos al reducir marchas.

En la parte ciclo recordar que el bastidor es un multitubular de acero, que se atornilla solidariamente a los cárteres del motor, al que también se une un moderno basculante fabricado en aluminio con forma de boomerang con el amortiguador anclado en el lado izquierdo directamente al chasis sin ningún tipo de bieletas. No tiene por lo tanto, progresividad variable. De la suspensión delantera se encarga una horquilla invertida sin reglajes de 41 mm de diámetro y 150 mm de recorrido.

Ducati Scrambler Classic

El equipo de frenos es igualmente sencillo, un solo disco en la rueda delantera -pero grande, de 330 mm de diámetro- mordido por una moderna pinza radial Brembo de 4 pistones y detrás otro disco de 245 mm. Lleva sistema ABS de serie y el conjunto se mostró con una solvencia más que suficiente, con potencia y buena dosificación para detener sin problemas los 186 kg declarados que pesa la Scrambler en orden de marcha. Esto es común para toda la gama Scrambler.



A RITMO DE BLUES

Está claro que esta Classic rebosa personalidad por todos sus poros, la forma de su depósito, el tapizado del asiento, sus guardabarros, las llantas de radios, que por cierto van calzadas con unos neumáticos Pirelli MT 60 RS específicamente diseñados para la Scrambler. Utilizando una palabra de antaño, son “esculpidos” con tacos profundos y goma blanda, que permiten alguna escapada por pistas forestales sin asfaltar, pero mejor si el terreno está poco roto. De medidas utiliza un 110/80 ZR 18 delante y un 180/55 ZR 17 detrás que, sinceramente, me parece algo excesivo para la potencia de esta moto, pero le da un aspecto imponente. Una pequeña pega que puede tener este tipo de cubierta es que en una utilización intensiva por asfalto que es donde pasará el 99% de su tiempo y conduciendo con cierto aire deportivo como pide esta Scrambler, van a durar muy poco, aunque su agarre es muy bueno.

Ducati Scrambler Classic

A los mandos llama la atención la anchura y altura del manillar. En principio me pareció un poco exagerado, pero a la postre te das cuenta que es una posición perfecta para hacer turismo, vas comodísimo con los brazos relajados, el asiento bien mullido, tal vez demasiado, la unión con el depósito es estrecha y llegas bien con los dos pies al suelo. Las estriberas están bajas, en una posición que llevas las piernas poco flexionadas... ¡me encuentro muy a gusto en ella!

El escueto cuadro de instrumentos está situado en un lugar “años '70”: en el lateral derecho de la tija superior de dirección. Para verlo tienes que desviar la vista hacia abajo un poco más de lo que me gustaría. Es completamente digital y aunque minimalista, ofrece abundante información, pero algunas cosas me resultan difíciles de leer. Por ejemplo, el cuentarrevoluciones es una escala digital que va recorriendo la parte inferior de la esfera y no se ve con claridad. Di que tampoco hace mucha falta estar pendiente de las revoluciones, gracias al buen par motor, al sonido y la respuesta, sabes que entre las 4000 y 7500 revoluciones se encuentra en su salsa y es fácil mantenerlo ahí. El velocímetro es digital con números grandes (ese no tengo problema para verlo), lleva dos parciales, totalizador de kilómetros, temperatura exterior, intervalos de mantenimiento y reloj horario. También repartidos por el exterior de la esfera van los chivatos del ABS, presión de aceite, luz larga, punto muerto, intermitentes, inmovilizador, luz de sobre-régimen y reserva de gasolina. Solo le echo en falta un indicador de nivel de combustible (solo lleva el chivato) y un indicador de la marcha engranada, pero para eso ya no debía de quedar sitio.

Ducati Scrambler Classic

Como detalles destacar la luz de posición delantera circular de LED, la toma USB que lleva bajo el asiento para poder recargar un móvil o cualquier otro dispositivo electrónico, otros detalles estéticos como la inscripción en el tapón del depósito (Born Free 1962) o el cable de acelerador por arriba, como lo llevaban las Scrambler primitivas.



EN MARCHA

Me gusta su facilidad de conducción y para nada resulta una moto aburrida. Es muy manejable y sus 186 kg en orden de marcha y su acertado reparto de pesos le dan un tacto ligero para ser una “ochocientos”. Se mueven con sorprendente facilidad en los cambios rápidos de dirección, la sientes ágil y eso favorece también su manejabilidad ciudadana, entre los coches se mueve con una enorme soltura.

En autopista y autovía ¿Qué quieres que te diga? Es una naked, no protege nada y su alto y ancho manillar tampoco favorece para que adoptemos una postura muy aerodinámica. Anda más o menos lo que me esperaba con 75 CV. Tiene una velocidad punta que sobrepasa los 200 km/h reales (204 para ser exacto). Como casi siempre, donde mejor me lo pasé fue por mis conocidas carreteritas de montaña, puertos plagados de curvas y rutas comarcales de segundo orden. Ahí la Scrambler me dio muy buena cara y me demostró que es una auténtica Ducati. Su único disco delantero frena muy bien, el chasis se aguanta mucho y el bicilíndrico, sin forzarlo a tope de revoluciones y sin dejarlo caer por bajo de las 3000-3500 rpm, va como la seda.

Me divertí mucho en carreteras retorcidas apurando frenadas cada vez un poco más y acelerando pronto, su buen par motor te saca con presteza y su potencia no pone en apuros una parte ciclo muy equilibrada y menos con su ancho neumático trasero. Lo único que la puedo achacar es que rozan las estriberas con cierta facilidad, tenía que andar con cuidado para no comerme la suela de la bota contra el asfalto.

En cuanto a su consumo ha sido otro factor que me ha sorprendido gratamente, a 120 km/h mantenidos en autopista, apenas superó los 5 l/100 km y a lo largo de estos días, con algo de ciudad, carretera y algunos buenos momentos de conducción en montaña, se plantó en los 6 l/100 km.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR LA DUCATI SCRAMBLER CLASSIC?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar la Ducati Scrambler Classic, tomando como referencia un hombre de 40 años casado, con 20 de antigüedad de carné, que vive en Zaragoza, guarda la moto en garaje comunitario y recorre hasta 8.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a terceros ampliados, es Verti con un precio de 122 € y con una calidad en la póliza de 5.46.

Ducati Scrambler Classic



CONCLUSIONES

Ducati ha conseguido con la Scrambler poner a todo el mundo de acuerdo y como te he comentado, atraer a una gran cantidad y variedad de usuarios de las más diversas procedencias y edades. Tengo que dar la razón a los señores de Ducati con su eslogan publicitario, “The Land of Joy”, La Tierra de la Alegría, al crear una moto capaz de hacer feliz a jóvenes, maduros y veteranos, todos irremediablemente seducidos por sus encantos. Su filosofía fresca y creativa, que adopta la sencillez como base de moto en estado puro, al tener pocos “abalorios” de serie, permite que cada usuario de rienda suelta a su imaginación y pueda “fabricarse” su propia Scrambler. Ducati ofrece una completa gama de accesorios tanto estéticos como mecánicos y una completa línea de ropa “casual”. Irán apareciendo muchas más cosas por parte del mercado auxiliar, sin contar la inventiva de cada cual.

Por otro lado, sencillez no es sinónimo de barato o baja calidad, pues la construcción y cuidado en su elaboración denota todo lo contrario. La pintura, soldaduras, pulidos, tijas, basculante, bujes, todo presume de una impecable ejecución.

La apuesta de Ducati es firme y creo que ha sido un completo acierto, una naked de última generación con una estética retro-vintage muy conseguida que se puede limitar para el A2 y un precio bastante razonable.

Ducati Scrambler Classic

Equipamiento probador:
Casco: Shoei NXR
Botas: Puma
Guantes: BMW
Chaqueta: Macna
Pantalón: AXO Denim



A favor

- Su diseño y ejecución.

En contra

- Diferencia de precio entre el modelo “base”, la Icon y el resto de la gama.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Javier Ortega
Julio 2015

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