Profesional
Aunque desde muy pequeño montaba en kart, no fue hasta que
cumplió diez años cuando pudo competir. Robert Kubica comenzó en
el karting siendo un niño pero más tarde que otros pilotos de
Fórmula 1. Ya había superado los diez años necesarios y empezó a
participar en el Campeonato de Polonia. En tres años que
compitió, desde 1995 a 1997, se llevó seis veces el título de
Campeón polaco. Decidió buscar otros retos más difíciles y se
marchó a Italia a competir.
En 1995 pasó a la Formula A Karting, y en 1996 a
las European Series de Karting. Fue cuarto en la Clase A
Formula. En 1998, con el equipo Manor Motor Sport, ganó las
series de invierno de la Fórmula Ford. En 1999 participó en
cuatro carreras de la Formula Ford Euro Cup
En 1998 comienza en el Campeonato Internacional
de Karting de Italia y en los Campeonatos de Europa. Ganó el
Campeonato de Italia, convirtiéndose en el primer extranjero que
lo ganaba. En el título europeo quedó subcampeón. Ganó también
la Mónaco Kart Cup.
Al año siguiente, en 1999, volvió a conquistar el
Campeonato Internacional de Italia. Ganó también el Trofeo Margutti, el
Campeonato Internacional de Alemania, la ELF Masters, ganó la París-Bercy
y fue quinto en el Campeonato Europeo. Todo ello de karts. Era su
penúltimo año en la modalidad. Su última temporada fue en 2000, cuando
ya tenía 16 años. Quedó cuarto tanto en el Campeonato Europeo como en
los Campeonatos Mundiales de karting. Se acabó así su etapa de
aprendizaje y pasó a los monoplazas.
Comenzó así la Fórmula Renault con el equipo RDD. En su
primer año logró su primera Pole Position. En 2002 queda subcampeón de
la Fórmula Renault italiana, consiguiendo cuatro victorias (incluidas
dos en pistas de Fórmula 1: Ímola y Spa). Fue séptimo en la Fórmula
Renault europea, y consiguió la Pole Position y la victoria de la prueba
de Fórmula Renault Brasileña disputada en Interlagos. Decidió que era el
momento de pasar a la Fórmula 3.
Así en 2003 participó en las Euro Series de la F3. Su
equipo era el Prema Powerteam. No pudo comenzar la temporada por una
lesión en su brazo. La tercera carrera debutó. Se celebraba en Norisring,
Alemania. Corrió con varias protecciones en el brazo, las cuales no le
impidieron ganar la carrera. Acabado el año, Kúbica era duodécimo en el
campeonato. Ganó también la Masters F3 de Cerdeña. Quedó quinto en Macao
y en Corea del Sur.
En la temporada 2004 participaría también en las Euro
Series de F3, con el equipo Mercedes. Fue séptimo en el campeonato, y
conquistó el segundo puesto en la carrera de Macau, en la cual había
logrado la Pole Position y la vuelta rápida.
En 2005 se pasa a las World Series de Renault. Ganó
cuatro carreras, las de Zolder, Bilbao y dos en Oschersleben. Consiguió
tres poles: Le Mans, Bilbao y Oschersleben, y logró el título de las
World Series compitiendo con el equipo Epsilon Euskadi.
En 2006 pasó a ser piloto de pruebas de BMW–Sauber. Mario
Theissen, director de BMW, estaba encantado con el polaco y deseaba
tenerlo pronto como titular. Así, Jacques Villeneuve tras doce carreras
ese año dejó de ser el piloto oficial y Kúbica tomó el relevo. Era la
decimotercera prueba, en Hungría, el 6 de Agosto de 2006. Kúbica fue
descalificado después de que su BMW pesara 2kg menos de lo legal.
En su tercera carrera escribió su nombre en el selecto
club de pilotos que necesitaron menos de tres carreras para subir al
podio. Fue tercero, en el Gran Premio de Italia. Fue la única de las
seis carreras en la que puntuó, pero le sirvió para acabar noveno en el
Mundial, por delante de otros pilotos que sí corrieron todas las
pruebas.
La temporada 2007 la empezó desde el principio como
piloto titular. Formaba pareja con Nick Heidfeld. Puntuó en tres de las
primeras cinco carreras. Hasta que llegó Canadá. En mitad de la vuelta
27, tocó al Toyota de Trulli y a una velocidad de más de 250 Km./h tuvo
un accidente muy fuerte. El coche se empotró contra el muro de la
derecha y fue rebotado hasta el otro muro. Volaba y daba vueltas de
campana. Fueron unas imágenes brutales, sorprendentes, que sobrecogieron
a todo el mundo. Se llegó a temer lo peor. El coche se partió por la
mitad. Tras muchos minutos de incertidumbre fue llevado al hospital.
Afortunadamente solo había sufrido un esguince de tobillo y diversas
contusiones.
Posteriormente se habló de un milagro divino, pero lo
único cierto es que la seguridad de los coches actuales, sobre todo la
función del HANS, salvó al polaco. De haber sido en otro tiempo tal vez
no lo hubiera contado. Sin embargo sólo se perdió una carrera, y dos
grandes premios después ya estaba compitiendo de nuevo. Regresó en el
Gran Premio de Francia y encadenó seis carreras seguidas puntuando. Al
final sumó 39 puntos totales para acabar quinto en el Mundial.
Su año de consagración fue 2008. En la segunda carrera ya
bate su propio mejor resultado y consigue quedar segundo. En la
siguiente carrera (Bahrein) también hizo podio, logrando su primera Pole
Position y confirmándose como alternativa al tradicional duelo Ferrari-Mclaren.
Sorprendió a todos, tanto él como BMW. Siguió puntuando (nuevo podio en
Mónaco) y en la séptima carrera volvió a Canadá, donde el año anterior
había tenido el accidente. Consiguió ganar la carrera, siendo ésta su
primera victoria en la Fórmula 1. Y no sólo eso, sino que además pasó a
ser líder del Mundial.
Ya era una realidad que podía ser Campeón. Pero el
liderato solo le duró una carrera. BMW pareció llegar a su tope, y se
estancó. Se convirtió entonces en un coche regular, y no volvió a subir
al podio hasta cinco carreras después, cuando Robert hizo un tercer
puesto en Valencia. Los resultados de las siguientes carreras eran un
claro ejemplo de su irregularidad: Sexto, tercero, undécimo, segundo y
sexto. Así fue perdiendo toda opción al título, que quedó entre Hamilton
y Massa.
Aún así no había dicho la última palabra. En Brasil, en
la última carrera, salió 13º. Tuvo una carrera difícil y hasta fue
doblado, pero pudo convertirse en parte en juez del Mundial. Faltaban
tres vueltas y Kúbica se desdobló de Hamilton, ya que era más rápido que
el inglés. Hamilton se despistó y Vettel le adelantó, con lo que el
inglés perdía momentáneamente un título que luego ganaría en la última
curva.
Kúbica firmó el peor arranque de temporada de su carrera deportiva
en 2009. No pudo puntuar en las seis primeras carreras y su mejor
resultado fue un undécimo puesto en España. Hasta la séptima cita, en
Turquía, no logró estrenar su casillero, siendo séptimo y logrando dos
puntos. Tras el paso por Turquía de nuevo tuvo que atravesar un bache de
tres carreras sin puntuar, hasta que en Europa fuera octavo. En Bélgica
firmó un cuarto puesto, pero en Monza no pudo seguir con su buena racha
y tuvo que abandonar vueltas después de tocarse con Webber.
La pareja BMW-Kúbica llegaba a su fin. BMW había anunciado a mitad de
temporada que no continuaría en la Fórmula 1. El polaco quiso poner el
broche de oro a varios buenos años con una victoria, pero tuvo que
conformarse con el segundo puesto de Brasil tras una buena carrera.
Finalmente terminó la temporada en la posición decimocuarta, con
diecisiete puntos.
Durante todo el año se había sospechado que Kúbica acabaría en Renault y
así fue: el fichaje se anunció a principios de octubre de 2009.
Personal
Robert Kúbica es un piloto muy alto para lo que
viene siendo normal en la Fórmula 1. Nació el 7 de Diciembre de
1984, en Cracovia, Polonia. Se convirtió así en el primer piloto
polaco de la Fórmula 1. En torno a él se creó un fenómeno
parecido a la ‘Alonsomanía’. Polonia es un país de escasa
tradición automovilística y desde Kúbica el país está muy
involucrado con la Fórmula 1, siendo miles los aficionados a
este deporte.
Su vida va ligada al automovilismo. Si no fuera
piloto estaría dedicado a cualquier otra cosa del motor. Si no
condujera Fórmula 1 le gustaría estar en el mundo de los coches
GT. Le gustan los circuitos míticos como Spa y Mónaco, aunque
entre estos dos prefiere Mónaco.
Robert es los pocos pilotos (también Fisichella y
Massa) que reconocen ser creyentes. Pero no sólo eso, sino que
además es un gran devoto. Lleva en su mono siempre una foto
dedicada por Juan Pablo II. A ello se agarró la gente para
explicar que saliera casi ileso del aparatoso accidente en
Canadá 2006, se interpretó como un milagro. Para desmontar
aquella teoría basta con recordar que Ayrton Senna llevaba
consigo una estampa de Jesucristo con el lema “Nadie podrá
quitarme su amor” el día que falleció en Ímola.
Es un piloto un tanto pasota, aunque se le
considera un buen tipo dentro del paddock y con buen humor. Ha
afirmado alguna vez que no le importa como le recuerden en el
mundo de la Fórmula 1 cuando se retire. Admite que el mayor
beneficio de su trabajo es la conducción como tal.
Le gusta practicar otros deportes como jugar a
los bolos. Su día perfecto sería competir en una carrera de
Finlandia válida para el Campeonato del Mundo de Rallyes. Además
es un gran seguidor de los rallyes. Si tuviera que elegir una
persona con la cual cenar (vivo o muerto) elegiría a Sebastian
Loeb (cinco veces Campeón del Mundo de Rallyes) o a Gus Hansen
(jugador de póker). Admira a Loeb por sus títulos y porque
podría darle muchos consejos sobre rallyes y con Hansen el
gustaría hablar de Póker.
Uno de sus hobbies son los juegos de ordenador. Además le
encanta jugar al póker y a los bolos. No tiene tradición
familiar, pero a su padre Artur le gustaban los coches y le
regaló al joven Robert uno pequeño a los cuatro años de edad,
que supuso su regalo de cumpleaños y navidad.
Si tiene que elegir un lugar para ir de vacaciones se queda con
Finlandia. Nunca ha estado allí pero le gustan los países como
ese, tranquilos y con buenos paisajes. Por otra parte su prenda
favorita de vestir son las camisetas y las sudaderas con
capuchas.
No es un gran amante de la música. Escucha
diferentes estilos de música dependiendo de la situación y de su
estado anímico, pero afirma que el 90% de lo que escucha es la
radio. Uno de sus actores favoritos es Steve McQueen, y tiene
una camiseta con su cara impresa en ella.
Cuando se le ha preguntado por el mejor
deportista de todos los tiempos ha afirmado que hay muchos
deportistas muy buenos tanto en el pasado como en el presente
pero que no es justo comparar deportes.
No sabría si quedarse con Senna o Prost.
Considera a los dos grandes pilotos y no tiene preferencia de
uno sobre otro. Tiene una gran amistad con Fernando Alonso. No
es extraño verles hablar antes de cada gran premio en la vuelta
que dan en camión al circuito y siempre hablan bien el uno del
otro.
Único polaco en la fórmula 1, muy alto, muy
creyente, un tanto apático. Un piloto único, sin duda.
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Año |
Escudería |
Nº de Carreras |
Primer Gran Premio |
Ultimo Gran Premio |
Puntos |
Posición
Mundial |
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| 2009 |
BMW - Sauber |
17 |
GP Australia |
GP Abu Dhabi |
17 |
14º |
| 2008 |
BMW – Sauber |
18 |
GP Australia |
GP Brasil |
75 |
4º |
| 2007 |
BMW – Sauber |
16 |
GP Australia |
GP Brasil |
39 |
6º |
| 2006 |
BMW – Sauber |
6 |
GP Hungría |
GP Brasil |
6 |
9º |
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