Información Técnica del Circuito de Singapur
Marina Buy
Con la peculiaridad de que la línea de salida
y de meta no es la misma, el circuito de Marina Bay, en
Singapur, tiene 5'067 kilómetros. En la carrera se disputan 61
vueltas, completándose al final de la misma 308'95 kilómetros de
distancia. Es un trazado más bien estrecho, ya que el ancho de
la carretera oscila entre los 10 y 15 metros. Tiene 23 curvas,
la mayoría muy lentas.
En el pit-lane de Marina Bay se pierde unos
diecinueve segundos más la parada para cambiar
neumáticos.
Otra copia mala de Mónaco
Singapur es un circuito lento, con muchas
dificultades de adelantar. Algo parecido a Mónaco pero sin su
historia y glamour. Un trazado cuya velocidad media gira en
torno a los 170 km/h y para completar una vuelta se requiere
hasta un minuto y cuarenta y cinco segundos. La velocidad máxima
es de 297 km/h, y sólo en el 44% de la vuelta el piloto mantiene
el acelerador a fondo. La mayoría de las curvas se trazan en
segunda velocidad (más de diez curvas).
Una de las máximas dificultades del circuito
son los muros que lo rodean debido a su carácter urbano. Esto
provoca que ante cualquier accidente tenga que salir con mucha
probabilidad el coche de seguridad. En total en el circuito hay
914 vértices. La sección más larga de recta es de unos 650
metros (una de las más cortas del campeonato) y se recorre en
unos nueve segundos. El desgaste de los neumáticos es medio,
pero sin embargo el desgaste de los frenos es muy alto, así como
el nivel de carga aerodinámica. Además, es uno de los circuitos
en los que más veces se cambia de marcha a lo largo de una
vuelta.
Al realizarse de noche, el circuito cuenta con
una grandísima iluminación. Más de 1400 equipos de luz con una
potencia que supera en cuatro a la de un campo de fútbol (3.000
lux de luz en el circuito por 800 lux en un estadio).
Cómo adaptar el coche a Singapur
Singapur es un circuito que requiere una alta carga
aerodinámica, por lo que los equipos configuran el coche con
mucho apoyo, con unas características similares a las utilizadas
en Mónaco. Se trata de conseguir estabilidad en frenada así como
poder salir bien de cada curva pero siempre con tracción.
La suspensión se debe reglar de tal forma que proporcione
agarre a la carretera y en este caso, al tratarse de un circuito
muy bacheado se elige una configuración blanda en la suspensión.
Un aspecto a tener en cuenta es la suciedad de la pista al
principio del gran premio, ya que no se trata de un circuito
fijo. Se suele utilizar un neumático blando. Es urbano, pero hay
una quinta parte del circuito que se construyó exclusivamente
para la Fórmula 1, con lo que las circunstancias en esa zona son
diferentes al resto del trazado.
Los frenos han de estar correctamente refrigerados. No hay
grandes frenadas pero se utilizan mucho a lo largo de la vuelta,
por lo que tienen que estar bien preparados ya que tienen un
alto desgaste en Singapur.
Como hemos indicado, el 44% de la vuelta se hace con el pedal
a fondo. Esto provoca que no sea un circuito demasiado exigente
con el motor, únicamente en cuanto a frenadas y aceleraciones se
refiere. En este trazado las marchas están más unidas para
aumentar la aceleración.
Puntos para adelantar
Como ya hemos indicado, Singapur no es el circuito más
propenso a los adelantamientos. Una de las zonas probables para
intentar sobrepasar al piloto de delante es la frenada de la
curva 7, aunque la dificultad aumenta porque es una zona
bacheada.
Hemos visto en el análisis histórico que los organizadores
del gran premio querían aumentar el espectáculo y para ello se
propuso modificar la zona de la curva 1 para aprovechar la
primera frenada y adelantar. También se intentó mejorar este
aspecto en la curva 14, para que se incrementen las
posibilidades de quitarte de encima a un piloto que te precede.

