Información Técnica del Circuito de Mónaco
Montecarlo
El Circuito de
Mónaco tiene 18 curvas contando las chicanes. Es un circuito muy
lento que sólo consta de dos curvas rápidas. El circuito tiene
3'340 kilómetros de longitud. Es también conocido como circuito
de Montecarlo. Además es el trazado en el que más vueltas se
dan, un total de 78 en las que los pilotos completan 260'52
kilómetros. El consumo de combustible por vuelta es de 1,6 Kg
aproximadamente.
La parada en Mónaco desde que el coche atraviesa la línea
blanca continua de entrada al pit-lane hasta que sale del mismo
dura 20 segundos además del tiempo que se emplee en realizar el
cambio de neumáticos. Son más o menos deiciseis segundos de
trayecto más frenada y aceleración.
El circuito más lento y con más cambios
El trazado monegasco es el circuito más lento del campeonato.
Tiene de velocidad media en una vuelta 155 km/h, por debajo de
Hungaroring, el segundo más lento.
El 45% de la vuelta se acelera a fondo, lo que
supone un porcentaje muy bajo. El periodo máximo en el que el
acelerador se mantiene a fondo es de 510 metros, con una
duración de unos 9 segundos.
Los frenos se desgastan con facilidad en
Mónaco debido a las numerosas frenadas y aunque se monten los
neumáticos blandos, el desgaste de los mismos es medio. Los
frenos se utilizan a tope el 12% de la vuelta.
El hecho de que las calles suelan estar bacheadas y de que
además haya señales de tráfico pintadas en el asfalto dificultan
el agarre en este circuito. Además la caja de cambios sufre más
que en otros circuitos. Se realizan casi 55 cambios de marcha en
una vuelta y más de 4200 en toda la carrera.
Cómo adaptar el coche a Mónaco
Al llegar a Mónaco los equipos tienen que realizar una
configuración especial para este circuito. Las bajas velocidades
y la lentitud de sus curvas conllevan que los equipos descuiden
la velocidad de sus monoplazas y se centren en conseguir una
alta carga aerodinámica. Una alta carga aerodinámica nos ayudará
a equilibrar el coche entre tanto frenado y aceleración. Para
ello hay que conseguir que las piezas del automóvil generen
mucho agarre. Los principales cambios se darán en los alerones
trasero y delantero.
Hay que configurar correctamente la dirección ya que Mónaco
tiene dos curvas muy cerradas (la del Gran Hotel y la Rascasse)
en las que la dirección es muy importante.
Además la suspensión es otro elemento a revisar. En Montecarlo
las suspensiones de los equipos son más blandas para soportar
bien los baches del asfalto y las curvas tan lentas. Los equipos
suelen subir unos seis centímetros la altura del coche en este
circuito.
Puntos para adelantar
El principal punto para adelantar es la zona de boxes. En un
circuito tan lento y con curvas tan cerradas el momento de las
paradas para se antoja como única opción para
adelantar. El hecho de que no se pueda adelantar produce la
pescadilla que se muerde la cola: los equipos condicionarán su
carga de combustible para quedar lo mejor posible en la
clasificación y salir mejor situados, pero sin descuidar la
estrategia de parada ya que lo obtenido en la Pole se puede
perder en carrera al entrar al pit-stop.
Quizás un posible punto para adelantar sea antes de la Nouvelle
Chicane. Al salir del túnel los monoplazas alcanzan las
velocidades más altas de todo el circuito; una buena aceleración
y apurar más la frenada puede permitir situarse paralelamente al
otro piloto y 'obligarle' a levantar el pie para no colisionarse
al trazar la chicane.

