Información Técnica del Circuito de Gran
Bretaña
Silverstone
El mítico circuito de Silverstone, donde se
celebra el Gran Premio de Gran Bretaña, está formado por 14
curvas (seis a izquierda y ocho a derecha) y largas rectas. Es
uno de los circuitos más veloces del campeonato, con una
velocidad máxima de 335 km/h. Además es un trazado largo de 5’89 km en el que se recorren 306,332 km totales (52 vueltas).
A la hora de hacer las paradas, en
Silverstone se tarda más de medio minuto en recorrer la calle de
boxes desde que se desvía de la pista hasta que se vuelve a
incorporar. Esto, unido al tiempo que tarde cada equipo en cambiar neumáticos hace que sea una parada
muy larga.
En líneas generales declaramos el trazado de Silverstone como un
circuito muy rápido. Sin embargo, podríamos separar en dos
partes el circuito, con lo que destacaríamos una primera parte
muy rápida, y una parte final lenta y difícil.
El circuito de Silverstone implica mucha potencia en el motor,
sobre todo teniendo en cuenta que en casi el 66% de la vuelta se
va con el gas a fondo. Los frenos apenas sufren, dado que en la
primera parte del circuito apenas se tocan.
El periodo de aceleración máxima es de 12 segundos, unos 890
metros. El consumo por vuelta aproximado es Silverstone es de
2,4 Kilos.
Otro factor a tener en cuenta en Silverstone son las condiciones
climatológicas. En este circuito el viento suele ser muy fuerte,
y además hay que tener en cuenta que la lluvia puede hacer
presencia en el trazado en cualquier momento, dado que se
encuentra en una zona muy propensa a las precipitaciones.
Cómo adaptar el coche a Silverstone
Los equipos suelen quitar ala al llegar a Silverstone para
afrontar la rapidez del circuito. Además es importante contar
con un motor potente.
El circuito de Silverstone requiere una alta carga aerodinámica.
El máximo rendimiento se consigue con un buen equilibrio entre
la parte delantera (ha de ser dura) y la trasera (tiene que ser
más blanda), dado que se necesita buen apoyo en la parte
delantera para afrontar las curvas rápidas del circuito, y un
buen agarre en la parte trasera para negociar las curvas lentas
de la última parte del trazado.
Los neumáticos sufren mucho debido a las curvas muy rápidas que
hay aquí. Como ya comentamos, los frenos no sufren mucho porque en
la primera parte del trazado apenas se utilizan.
El coche tiene que tener mucha altura para que el piloto vea
bien en las zonas de baches. En cuanto a las paradas, las
posibilidades de lluvia hacen que las estrategias puedan
cambiar.
Puntos para adelantar
Silverstone es un circuito
realmente difícil para adelantar. El hecho de que se vaya gran
parte de la vuelta a máximo régimen hace que sea casi imposible
sobrepasar a otro coche por velocidad. Este año esto puede
cambiar con las nuevas medidas impuestas, pero aún así seguirá
siendo complicado.
En caso de que se puedan realizar adelantamientos los puntos más
claros para ello son las zonas de Club, Vale y Stowe.

