Una vuelta al Circuito de China
Shanghai

La vuelta lanzada en Shanghai es muy rápida, ya que a lo largo
de la recta principal los monoplazas alcanzan los 310 km/h. Se
deja de acelerar para trazar la primera curva, y sin apenas
tocar el freno se va reduciendo marchas. Es una curva muy
singular, que se va abriendo. Se empieza a frenar una vez va
terminando la curva, casi al inicio de la segunda. En este tramo
los pilotos sufren más de 2 G de fuerza lateral durante más de 4
segundos.
La
curva uno está casi unida a la dos, y juntas forman una
horquilla muy peculiar, única, de casi 300º. Se frena un poco en
la dos, pero hay que tener mucho cuidado para no acabar fuera
del trazado. Aquí suele producirse sobreviraje, con lo que los
pilotos deben estar muy atentos.
En
bajada y poco después de la segunda curva llega la curva 3. Es
cerrada, a izquierdas y se hace en segunda. Nada más salir de
ésta se acelera en busca de la curva 4, que es lenta ya que
acabamos de salir de la 3, pero en la cual se acelerando. Se
encara la recta que nos va a llevar a la curva 5. La curva 5 es
una semicurva en la cual no se toca el freno, y que se pasa en
sexta a 260 km/h.
Antes de llegar a la curva 6, en la recta que continúa tras la
curva 5 se encuentra el punto que parará el cronómetro para
marcar el tiempo del primer sector. Se sigue acelerando y se
llega a la siguiente curva a casi 300 km/h. Se frena entonces
para la curva 6, una horquilla a derechas, Es una curva lenta
que se hace en segunda. Los pilotos buscan el vértice y potencia
para acelerar cuanto antes.
En la siguiente recta se
acelera todo lo que se pueda antes de llegar a la curva 7, a
izquierdas, para la cual no se ha de frenar mucho. Es una curva
rápida. A mitad de la curva el coche va en sexta a 260 km/h.
Inmediatamente después de la curva 7, casi formando una chicane,
está la curva 8. Ésta es a derechas y tras ella aparece la doble
curva a izquierdas. La primera es la nueve, se hace en tercera.
La segunda se hace acelerando.
Esta es una parte muy
importante en el tiempo de la vuelta. Un mínimo error puede
hacerte perder la vuelta. Una vez pasada se acelera a lo largo
de la recta. Antes de acabar esta recta está el punto del sector
intermedio dos.
Se llega a final de recta a unos 280 km/h
y se reduce en una brusca frenada a segunda, a poco más de 85
km/h. Se traza la curva 11, a izquierdas. En seguida está la
curva 12, a derechas. Es una zona delicada. La curva 13 es casi
una continuación de la anterior. Es amplia y peraltada. Se hace
acelerando pero con cuidado de encuadrar bien el monoplaza para
salir lo mejor posible a la siguiente recta.
La recta trasera es la más larga del circuito. Tiene 1'2
kilómetros de longitud y es un punto clave para el
adelantamiento. Se hace a fondo y al final de la misma los
coches llegan en séptima a más de 320 km/h. Se reduce hasta
segunda, a unos 80 km/h para trazar la curva 14, a derechas.
La 15 es una semicurva que se hace a fondo, y nos dirigimos a la
recta paralela a la principal. Antes de llegar a la recta
principal pasamos la curva 16, que no es una curva difícil pero
que nos permitirá salir bien preparados para la recta de meta en
la cual se podría intentar el adelantamiento.
