Sigue la polémica por Singapur 2008
El director general y de
ingeniería abandonan el equipo.
El escándalo por el tema ‘Singapur 2008’ ya se ha cobrado sus
primeras víctimas. Y han sido dos pesos pesados, dos cabezas de
turco que han cargado con la sombra de una más que posible
sanción. Nada menos que Flavio Briatore, director general, y Pat
Symonds, director de ingeniería del equipo Renault F1 Team.
El caso se abrió cuando en Julio Nelson Piquet advirtió del tema
a la FIA. A finales de Agosto, tras el gran premio de Europa, la
FIA abrió una investigación contra el equipo Renault. El equipo
francés supuestamente había ordenado a Nelsinho Piquet
estrellarse en el pasado Gran Premio de Singapur para que
apareciera un Safety Car que pusiera en bandeja la victoria de
su compañero de equipo, Fernando Alonso. Según había asegurado
el propio Nelsinho, el equipo le ofreció la renovación a cambio
de ese incidente.
Se anunció que Renault tendría que comparecer en audiencia del
Consejo Mundial del Deporte de Automóvil el próximo 21 de
Septiembre. A partir de ahí se fueron descubriendo pruebas y
comenzó un cruce de acusaciones entre los Piquet (con el padre a
la cabeza) y Renault, con el casi siempre polémico Briatore al
frente. En lo único en que se pusieron de acuerdo es que el
accidente fue deliberado: unos dicen que fue el piloto quien se
ofreció, y otros que fue el equipo quien chantajeó al piloto.
En Bélgica fueron llamados a declarar Fernando Alonso y Pat
Symonds. Las preguntas realizadas a Symonds, junto al documento
de la telemetría del coche de Piquet, pusieron contra las
cuerdas a los ‘gallos’ de la escudería francesa. La telemetría
demuestra que en esa vuelta y esa curva, Piquet aceleró durante
más tiempo que el resto de las vueltas para provocar el trompo y
el choque. Resulta casi imposible demostrar que ordenaron a
Nelsinho estrellarse en una reunión secreta. Aún así, la mentira
tiene las patas muy cortas, y algo así han debido pensar desde
Renault.
Se pueden interpretar estas dimisiones como una decisión de la
escudería francesa de no querer liar más las cosas y apartar a
los dos principales sospechosos. Así la sanción podría reducirse
(si a Mosley sólo le interesaba que Briatore se fuera, ya lo ha
conseguido) y la pena sería mucho menor. También puede ser que
Symonds y Briatore hayan pensado aquello de “nos han pillado” y
se hayan visto obligados a dejar su puesto.
Mosley tiene varias cuentas pendientes y ha querido cobrárselas
todas antes de finalizar su mandato. Primero fue Ron Dennis y
ahora esto. Briatore ve así terminada una época de nueve años en
la que ha sido el director general de la escudería. Lo que
parece cierto es que Mosley y Nelsinho se aliaron contra Flavio
y ya han conseguido quitársele de en medio… al menos de momento