VII PANAFRICA 2011
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EL CALOR NO PUDO CON LOS PARTICIPANTES
Un año más, y con este han sido siete,
la Panafrica ha terminado su recorrido por tierras
africanas afrontando y superando el sinfín de problemas
y la dureza que una prueba como esta suponen tanto para
participantes como para la organización.
La Panafrica es una prueba pionera en sus conceptos de
“camino más corto” en la que pueden participar todos tipos de vehículos
a motor, y en que utiliza tecnología de última generación para su
seguimiento, como son las balizas Spot 2 de localización por satélite,
que como veremos más adelante, se muestran especialmente útiles en una
prueba como esta.
En esta prueba no gana el que más corre, sino el
que realiza la menor distancia a lo largo de la etapa dentro de un
tiempo impartido, y prueba de ello es que la velocidad está limitada
a 80 Km./h. en todo lo que no sea asfalto. Para participar en ella
sólo se necesita un vehículo todo terreno, ya sea una moto de enduro
o trial, quad, coche TT, camión, Utv, Atv o buggy, y en la que este
año, como novedad, se instauraba la nueva categoría de Clásicos para
todos aquellos vehículos de más de 20 años.
La prueba comenzó en Almería, donde se realizaron las
verificaciones técnicas y administrativas y desde donde el convoy cruzó
hasta Nador, para comenzar el descenso hasta el sur marroquí. Con la
velocidad en un segundo plano, aspectos como la habilidad en la
navegación o la destreza de conducción se convierten en los principales
aliados para estar lo más arriba posible en la clasificación.
En esta edición, el recorrido era distinto al de
años anteriores, con pistas en su mayoría rápidas a diferencia de
los caminos rotos del año pasado, pero llenas de trampas como es
lógico por estas regiones desérticas.
La primera etapa comenzaría nada más desembarcar en
Melilla y reagrupar a todos los vehículos para pasar la frontera y
posteriormente dar la salida ya en territorio marroquí. Tras haber
dormido en el barco, este día nos llevaría hasta la población de
Tendrara, en pleno Plateau de Rekam, donde se realizaría un vivac;
la perdida y posterior rescate de un participante de la categoría de
motos marcó el final de la jornada, que con mayor o menor fortuna
todos los participantes lograron completar.
El segundo día, durante el briefing matinal,
todavía de noche, las caras de los participantes aún reflejaban más
ilusión que cansancio, esta etapa nos llevaría hasta las
inmediaciones del Erg Chebbi, concretamente al hotel Cherggi, que de
manera involuntaria se convertiría en el alojamiento de lujo de toda
la caravana durante tres días seguidos, uno más de los previstos.
La temperatura iba subiendo según nos acercábamos
al sur y los problemas de calentamiento empezaron a hacerse patentes
en diversos vehículos, entre ellos, en el camión médico al que al
parecer no le funcionaba bien el ventilador.
Tras llegar todos los participantes, muchos de
ellos con evidentes muestras de cansancio ya, y aunque se pudo
comprobar que la avería mecánica del camión medico podría estar
solucionada para el día siguiente, gracias entre otras cosas y como
tantas otras veces a la colaboración de Mohamed “El Gordito”, al no
tener la seguridad de que esto fuese a ser así y dado que la tercera
etapa habría de llevar a todos los participantes hasta un campamento
situado en el Lago Iriki junto a las dunas del Erg Chegaga, se vio
que esta situación podría suponer un problema de seguridad para la
prueba, por lo que los miembros de organización, con Philip Ligué a
la cabeza, se reunieron ya bien entrada la noche, para modificar el
itinerario y crear de nuevo las dos etapas que habrían de recorrerse
las jornadas siguientes, sacándose de la manga dos nuevas jornadas
que harían las delicias de la mayoría y que pusieron a prueba la
habilidad de todos los pilotos sobre las dunas.
Así las cosas, la nueva tercera etapa Erfoud – Erg
Chebbi – Erfoud, en principio más fácil de la inicialmente prevista,
sometió a los participantes a temperaturas superiores a los 50ºC,
además de provocar algunos “interesantes” atascos intentando
alcanzar alguno de los CP situados en el interior del Chebbi. Con
los ojos rojos por la arena y el calor y tras algún rescate del
camión escoba por los conocidos problemas de temperatura, a media
tarde, participantes y organización se reencontraban con las
instalaciones del Hotel Cherggi donde su aire acondicionado y su
piscina terminaron de eliminar las pocas dudas que quedaban respecto
al nuevo itinerario de la etapa 3.
La etapa cuarta, que en principio habría de
recorrer el camino entre el Erg Chegaga y Erfoud, se realizaría
utilizando parte de la bajada de la inicial etapa tres, y parte de
la subida de la original etapa cuatro, con lo que pilotos y
navegantes pudieron finalmente disfrutar de los paisajes
inicialmente previstos utilizando parte de las rápidas pistas que
llevan al Chegaga y volviendo por “el laberinto de las minas”, el
entramado de pistas utilizadas para la extracción de minerales por
esta zona montañosa. El reencuentro con el hotel tras los calores
pasados durante toda la jornada, fue de nuevo un importante punto
para cargar las pilas de pilotos, navegantes y monturas, que
evidentemente, ya iban acusando el trote de las etapas celebradas.
La quinta etapa, ya de regreso, nos llevaría de
nuevo hasta el vivac de Tendrara, pasando por algunos puntos
diferentes del Plateau de Rekam, entre ellos, por la pista que pasa
junto a la lápida Citroen. De nuevo, el antiguamente fácil y rápido
Plateau, se mostraba, como en la primera etapa, roto y machacón
debido a las intensas lluvias caídas durante los últimos años, lo
que motivó que los neumáticos sufrieran más de la cuenta obligando
al MAN KAT 1 6x6 escoba a asistir a varios participantes.
Especialmente interesante fue el rescate de un participante que tras
destrozar por segunda vez su neumático trasero se quedó en una zona
sin cobertura telefónica en un radio de más de 15 Km. por lo que
activó su baliza SPOT y en menos de una hora, la organización había
recibido el aviso, se había puesto en contacto con el camión escoba
transmitiéndole las coordenadas y este, que se encontraba a más de
30 Km. del piloto llegaba a rescatarle. Sin duda un accesorio
interesante hasta para salir a montar en bicicleta alrededor de tu
casa.
Finalmente, todos los participantes llegarían al
vivac y tras reparar los desperfectos de la jornada y celebrar una
animada cena, se fueron a recuperar fuerzas para la última etapa.
Pasando por llanuras que llegan más allá de donde
alcanza la vista, la última etapa llevaría a la caravana de la
Panafrica desde el vivac de Tendrara, por la zona conocida como
“suelo de Marte”, hasta Nador, donde se embarcaría rumbo a Almería.
Ya en el puerto, los abrazos, fotos de unos a otros y las caras de
satisfacción fueron la tónica entre todos los presentes, que tras
embarcar y cenar en el interior del ferry, celebraron la entrega de
trofeos y realizaron la foto de grupo en la que como se puede ver,
están borrados de las caras todos los momentos duros vividos durante
la prueba.
Sin duda, la formula de admitir todo tipo de
vehículos todo terreno, obliga a que la organización esté muy
profesionalizada debido a los diferentes riesgos que se corren, pero
esto es algo que supera con creces la organización de la Panafrica
que con dicha formula, crea un atractivo especial al disponer entre
sus filas de todo tipo de vehículos, una formula, unos recorridos,
unos reglamentos y un espíritu, aptos para cualquier amante del todo
terreno y que le auguran a la prueba un brillante futuro.
CLASIFICACIONES
COCHES
1 - Antonio
Serrano y Sebastian Forner
2 - Antonio
Fortuny y Carles Fortuny
3 - Josep
Pujol y Joan Serra
4 - Vicente
Soria y Juan José Ferrer
5 -
Fernando Sarabia y Manuel Sarabia
6 - Miguel
Herrero y Julián García
7 -
Francisco Villareal y David Ortiz
8 - Ernesto
Martínez y Roberto Ortiz
9 - José
Gil Milian y Manuel Sánchez
BUGGY/UTV
1 - Juanjo
Llido
2 - Daniel
Mora
3 - Raúl
Mora
4 - Juan
Navarro y Francisco Navarro
5 - Manuel
Pérez
 
Texto y Fotografías: Miguel A. Fernández
Septiembre
2011
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