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FORMULA UEM
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Aprender a ganar
En el mundo de las carreras la fama se la llevan
los pilotos, las marcas y poco más. Pero los que dan vida a las
carreras, los que están detrás de los proyectos ganadores son,
muchas veces, los ingenieros. Y para ser un buen ingeniero hay que
estudiar, está claro. Pero, ¿no es mejor aprender las cosas
haciéndolas que no sólo “hincando codos”?
Yo, desde luego, no fui un estudiante de los de
codos. Más bien (y como casi todos) de los de la “ley del mínimo
esfuerzo”, hacer lo justo para pasar el siguiente examen y punto.
Creo, sinceramente, que todo lo que después he
empleado en mi vida
profesional lo aprendí de otra forma, con la práctica, con la
experiencia; no en los años de facultad. Y casi todos estaréis de
acuerdo conmigo en que es lo normal en España. O al menos, lo era en
mis tiempos. Sin embargo, al menos algunos jóvenes afortunados,
ahora, pueden hacerlo de la forma lógica: aprender a hacer las cosas
haciéndolas, no leyendo como se hacen. Es el fin último de un
proyecto muy llamativo que lleva por nombre Formula UEM y que
consiste en diseñar, fabricar, y pilotar un coche de carreras.
No es un formula 1 ni nada parecido. Este coche se
ha diseñado y fabricado en la Universidad Europea de Madrid por los
estudiantes de ingeniería de esta institución, con el apoyo de sus
profesores y con sus propios medios. El objetivo no es batir vueltas
rápidas en cualquier carrera si no participar y clasificarse lo más
alto posible en un evento internacional conocido como Formula
Student y cuyo fin es precisamente fabricar el mejor coche posible y
demostrar que lo es...no sólo en la pista
Formula Student
Es un campeonato distinto cuyo fin no es
simplemente ser el más rápido en algún circuito. La Formula Student
es un evento diseñado para estudiantes de ingeniería, destinado a
las universidades en el que se les pide que se presenten con un
monoplaza con el que tendrán que pasar varios test antes
de poner
una rueda en la pista. De hecho la velocidad máxima que los
“cacharros” son capaces de alcanzar no es uno de los parámetros
importantes que se le van a exigir.
Lo primero que tiene que pasar son varias pruebas
con la doble función de evaluar que el coche no se va a desarmar en
la pista y, principalmente, la validez de las soluciones empleadas:
los diseñadores deben hacer una presentación de su coche, de cómo y
por que se ha diseñado así, de las técnicas y sistemas que emplea el
monoplaza. También y para demostrar que tienen los pies en el suelo
deben hacer un plan de fabricación y marketing, simulando que van a
fabricar y vender 1000 unidades de su coche, con costes, márgenes y
precios de venta y defender su viabilidad.
Superados estos test, vienen los del coche en si.
Primero, montándolo en una especie de balancín lateral, inclinarán
el coche con piloto y equipamiento completo y comprobarán su
capacidad de inclinación: tiene que superar un ángulo determinado no
sólo sin volcar (lógicamente) si no sin perder ningún liquido. Por
supuesto tiene que pasar unas verificaciones técnicas muy exigentes
donde se comprueba que el coche se ajusta al reglamento en todo lo
tocante a seguridad y materiales empleados. Y el reglamento es duro:
no se admiten bromas con esto.
Por último hay una serie de pruebas en pista, más
relacionadas con consumos y eficiencia del coche que con la
velocidad. Un prueba muy llamativa es la capacidad de aceleración
lateral que aguanta el coche: haciendo “ochos”, miden los “g” de
fuerza centrífuga que soporta el coche.
Este año, como siempre, habrá pruebas en
Silverstone (en julio, un evento de carácter mundial) y en Montmeló,
en Octubre el de la Formula Student España. En ambos el nivel será
alto y la competición interesante. Y sobre todo, con verdaderos
“aprendices” de ingenieros de carreras.
Formula UEM
El coche de la Universidad Europea de Madrid es un
proyecto que ya lleva tres años en marcha. En el 2011 el objetivo es
llevar a competir el monoplaza UEM03, cuyo “debut” será a finales de
este mes de abril en la propia universidad. El que ves en las fotos
no es el monoplaza definitivo: es el del año pasado, en el que han
estado trabajando para mejorarlo en el 03. Los encontramos haciendo
pruebas en el circuito de Recas, donde iban a probar algunas
soluciones nuevas.
El equipo está compuesto por más de 60 estudiantes
de distintos cursos. Ellos lo han diseñado y construido y llama la
atención ver que las soldaduras de su chasis, sus sistemas
eléctricos, la programación del sistema de inyección y
encendido...todo, lo han hecho ellos con los medios que la
universidad les da. Y no te creas que ves chapuzas: han adaptado un
motor CBR 600 con la admisión restringida (por reglamento). Con eso,
la inyección y el encendido ha habido que reprogramarlos, teniendo
en cuenta la eficiencia del motor con estos cambios; no sólo es que
arranque y más o menos funcione. Lógicamente la transmisión lleva un
“curro” importante: el motor CBR lleva cadena, sale a una sola
rueda. Si esto lo montas sin más al tren trasero, quizá valga en un
kart, pero en un coche “ de verdad” necesitas un diferencial que
mande más giro a la rueda exterior que a la interior. Y necesitas
transferir el movimiento de ese diferencial a las ruedas.
Lógicamente todos estos “inventos” han sido debidamente calculados y
después fabricados (o modificados desde piezas de serie), montados y
probados. Sólo con ver la calidad de las soldaduras o de las piezas
que forman los triángulos de suspensión, calculados para resistir
tres veces más esfuerzo que el real, pero fabricados en carbono para
ser ligeros da idea del nivel de calidad que estos chicos logran:
Chicos, ¿me hacéis unas cuantas piezas para mi moto? Desde luego, si
me tengo que fiar de alguien para que me “prepare” mi moto, será de
ellos. Sin duda. Enhorabuena por vuestro trabajo y mucha suerte en
la Formula Student. Os lo habéis currado.
 
Reportaje: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotografías: Paloma Soria
Abril 2011
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