Este se alimenta de una batería de iones de
litio que, según la marca, debería de dar una autonomía
aproximada de 200 km. Está colocada en la parte trasera del
coche ocupando, sobre todo, el hueco que en los coches con motor
térmico ocupa el depósito de combustible y el escape. Para su
recarga es necesario que esté enchufada a la red eléctrica un
máximo de 6 horas. La marca dice que la batería tiene una vida
aproximada de 10 años.
En el comunicado se dice que el
funcionamiento de la batería es correcto hasta temperaturas de
30º bajo cero, según Saab “10º por debajo del nivel de operación
de otras baterías que hay en el mercado”. Cuando el frío es muy
intenso, la capacidad de la batería se reduce. Para refrigerarla
se ha echado mano del uso del aire en lugar del líquido. Según
la marca esto abarata los costes de fabricación y se reduce el
peso. Hay otra batería de 12 V de la que se alimentan el sistema
de alumbrado y otros accesorios del habitáculo.
El cuadro de instrumentos tiene una serie de
indicadores que hacen referencia a la batería. Entre ellos está
el de la carga de la batería, el del consumo eléctrico que se
realiza en cada momento y el de la autonomía.